El Cronista Comercial

Tarifas congeladas y "salvaje" caída de precios hicieron que Pampa pierda u$s 11 millones

La desactualización de los cuadros tarifarios y la baja de precios internacionales impactaron en los resultados de la empresa, que se ilusiona con revertir los números con el plan para la reactivación de la producción del gas que prepara el Gobierno

Tarifas congeladas y

En los primeros seis meses del año, Pampa Energía ganó u$s 5 millones versus los u$s 694 millones que ganó en el primer semestre de 2019. No obstante, la compañía que preside Marcelo Mindlin perdió u$s 11 millones en el segundo trimestre, cuando en el mismo período del año pasado había ganado u$s 525 millones. La empresa privada de energía realizó esta mañana en Nueva York (los Estados Unidos) una presentación ante los accionistas sobre sus resultados financieros.

En los primeros seis meses, la ganancia atribuible a los propietarios de la compañía fue de u$s 18 millones, un 97% menos que los u$s 567 millones en los mismos meses de 2019. Esto se debió, fundamentalmente, debido a la ganancia non-cash extraordinaria registrada por la resolución de los pasivos regulatorios en Edenor en el primer semestre del anterior año, sumado la reducción en los márgenes operativos en petróleo y gas.

En el segundo trimestre, la ganancia atribuible fue de u$s 4 millones, un 99% menos que la del mismo trimestre de 2019, cuando alcanzó los u$s 400 millones.En el primer semestre, la compañía logró ventas netas consolidadas por u$s 1059 millones, un 30% menos que los u$s 1516 millones registrados en el mismo período anterior. Si la información se desglosa por el trimestre, se observa que la caída fue mayor: entre abril y junio, descendieron un 43%. Pasaron de u$s 788 millones en el mismo trimestre de 2019 a u$s 450 millones. 

En la conferencia, Pampa atribuyó los menores ingresos, principalmente, a la desactualización de los cuadros tarifarios en los segmentos regulados, el fin del abastecimiento de combustible para la generación eléctrica vendida a Cammesa desde enero, la baja de precios internacionales de referencia y los menores volúmenes de venta de gas y petróleo, parcialmente compensados por la entrada de nuevas unidades de generación eléctrica bajo contratos.

La reducción de los precios, según fuentes allegadas a la empresa, fue "salvaje". Como el gas no se puede almacenar, la pandemia afectó considerablemente la performance de ventas. "Se debió resignar precios aunque sirvieron para hacerle frente a los costos. La última vez que se actualizaron los cuadros tarifarios fue en abril del año pasado. Por la Ley de Emergencia, los entes regulatorios no deberían actualizarlos hasta diciembre, tras la postergación del plazo", aclararon conocedores de la situación, y subrayaron que estas fueron las variables que más incidieron en los resultados.  

"El menor devengamiento de ventas obedece, fundamentalmente, al regreso de la centralización en Cammesa de la gestión del combustible a partir del 30 de diciembre de 2019, que aplica a todas nuestras unidades térmicas, excepto a unidades con contratos bajo Energía Plus. En consecuencia, los ingresos por reconocimiento de combustible en el costo variable de producción (CVP) disminuyeron en u$s 65 millones con respecto al segundo trimestre de 2019", explicó la empresa en el balance. 

Las ventas asociadas a distribución disminuyeron un 46% con respecto al segundo trimestre, principalmente por el desfase de las tarifas contra la evolución de la inflación, aseverada por la depreciación del peso. 

Por su parte, las ventas del segmento de petroquímica sufrieron una merma del 57% con respecto al segundo trimestre del año anterior, por la contracción en la demanda. "Si bien las actividades manufactureras fueron declaradas esenciales, hubo paradas de planta de manera alternada a lo largo de todo el trimestre", sostuvo la memoria.

En tanto, la caída del caucho responde a que en abril y mayo no se encuadró como actividad esencial su producción, por lo que frenó a los principales fabricantes locales. Las ventas de poliestireno fueron las menos afectadas, ya que gran parte se destina a envases para la industria alimenticia. "Asimismo, en junio se reanudaron las operaciones de algunas actividades industriales, como la del neumático, con lo cual el volumen comercializado comenzó a recuperarse", puntualizó.

Los costos por ventas descendieron a u$s 795, comparado a los u$s 1070 en el primer semestre de 2019. En parte, se debió a que la compañía redujo sus costos operativos netos. Disminuyeron un 59% en el segundo trimestre del año con respecto al mismo lapso del año pasado. 

En términos operativos, la generación de energía operada por Pampa disminuyó un 7% con respecto al segundo trimestre de 2019, principalmente por la menor demanda eléctrica a producto del aislamiento obligatorioLa empresa generó 3461 gigavatios por hora (GWh) desde 15 centrales y distribuyó 4791 GWh a 3,1 millones de usuarios. Su producción alcanzó los 43,7 mil barriles equivalentes de petróleo (boe) de hidrocarburos y vendió 52.000 toneladas de productos petroquímicos.

En línea con la estrategia de continuar con el desarrollo de los negocios centrales de la compañía, en sus resultados, Pampa explicó que no se detuvieron los esfuerzos realizados en los últimos 12 años para aumentar la infraestructura de generación, que demandaron más de u$s 1500 millones. "Esto nos permitió convertirnos en el mayor generador privado del país y alcanzar un total de 4944 megavatios (MW) de potencia instalada operada, que representa el 12% del sistema nacional", detalló en su informe de resultados.

El 2 de julio, Cammesa otorgó la habilitación comercial de la segunda turbina de vapor por una potencia bruta de 199 MW, que marcó el comienzo de las operaciones del segundo tramo en su Central Termoélectrica Genelba (Ctgeba), ubicada en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires, lugar que la compañía considera estratégico, ya que se encuentra a un solo kilómetro de distancia de la estación transformadora de Ezeiza, nodo de referencia del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para atender la mayor demanda de provisión de energía.

En este proyecto, Pampa desembolsó aproximadamente u$s 320 millones para sumar 400 MW, un 9% menos que el monto presupuestado, y empleó en promedio 1500 personas durante los 30,5 meses de obra, que finalizaron en junio. Así, la capacidad instalada total del complejo representa el 3,1% de la capacidad instalada total de la Argentina. 

"Con la culminación del proyecto de expansión, la potencia de la planta asciende a 1243 MW, siendo la central térmica de mayor potencia del país, con una elevada eficiencia del 55% y capacidad para abastecer electricidad a 2,5 millones de hogares en la región metropolitana de Buenos Aires", afirmó en la memoria.

Asimismo, la empresa informó que, a pesar del contexto, logró cumplir con los compromisos asumidos con Cammesa en virtud del Power Purchase Agreement (PPA), el acuerdo de compraventa de energía que suscribió bajo la convocatoria de la resolución n° 287/17. 

"Debido al impacto del Covid-19 y el aislamiento, la Subsecretaría de Energía Eléctrica instruyó a Cammesa la suspensión temporal de las intimaciones por incumplimientos de fechas programadas de ciertos PPAs suscriptos, entre ellos la norma n° 287/17, tanto respecto de la ejecución de garantías como de la imposición de multas, con vigencia desde el 12 de marzo hasta el 12 de septiembre", aseguró. 

En lína con las expectativas del sector, de cara al futuro próximo, la empresa se ilusiona con revertir la tendencia de sus resultados en los próximos meses, cuando se apruebe el Plan Gas. El Ministerio de Desarrollo Productivo presentó hoy entre las empresas de la cadena gasífera el borrador del decreto destinado a reactivar la producción del fluido, denominado Esquema de Oferta y Demanda de Gas Natural 2020-2024. "Si no se pone en marcha, existe el riesgo de que no haya gas en el próximo invierno", dicen desde la industria.  

De manera directa y a través de sus subsidiarias, Pampa participa en las cadenas de valor de energía eléctrica y de gas. Es una de las cuatro generadoras independientes más grandes del país. 

En el segmento de petróleo y gas, desarrolla una importante actividad en exploración y producción en 11 áreas productivas y en 7 áreas exploratorias. Los principales bloques productores de gas natural se encuentran ubicados en Neuquén y Río Negro. 

En el segmento petroquímico, opera tres plantas de alta complejidad que producen estireno, caucho sintético y poliestireno, con una participación en el mercado local de entre el 80% y el 100%.

Mediante el holding y otros negocios, la compañía participa en la transmisión de energía y transporte de gas. En el negocio de transmisión, co-controla a Citelec, que a su vez controla a Transener, firma dedicada a la operación y el mantenimiento de la red de transmisión en alta tensión de 20.933 kilómetros, con una participación en el mercado del 85% de la electricidad transportada en la Argentina. 

En lo que respecta a transporte de gas, Pampa controla en un 50% a Ciesa, que controla el 52% de Transportadora de Gas del Sur (TGS), licenciataria del transporte de gas natural, con 9231 kilómetros de gasoductos en el centro, oeste y sur de la Argentina, dedicada al procesamiento y la comercialización de líquidos de gas natural.