El Cronista Comercial

TGLT llegó a un acuerdo para reestructurar u$s 150 millones

Dos de sus accionistas, IRSA PC y el fondo PointState, pondrán u$s 39 millones, de los cuales u$s 24 millones corresponderán a la dueña de los 'shoppings'

Tras cerca de un año y medio de negociaciones, la desarrolladora inmobiliaria TGLT llegó a un acuerdo para reestructurar una deuda de u$s 150 millones. Como parte del acuerdo, IRSA Propiedades Comerciales, dueña del 4,2% de sus acciones, y el fondo PointArgentum, titular del 14,1%, harán una capitalización de u$s 39 millones.

La dueña de los shoppings Alto Palermo, Paseo Alcorta, DOT, Abasto, Distrito Arcos y Patio Bullrich, entre otros, pondrá u$s 24 millones, según informó al mercado.

La empresa es una de las principales jugadoras del mercado local de real estate. Responsable de proyectos como las torres Astor, Forum (Alcorta y Puerto Madero), el proyecto Venice en Tigre y Puerto Norte (en Rosario), a fines de 2017 fue noticia por haber comprado la constructora Caputo, por un precio cercano a los u$s 130 millones, entre el 83% pagado a la familia homónima y la oferta hecha a los accionistas minoritarios de la empresa.

Nacida en 2005 y cotizante en la Bolsa de Buenos Aires desde 2010, al 31 de diciembre último, TGLT había desarrollado o tenía en cartera 13 grandes proyectos residenciales, de más de 650.000 metros cuadrados.

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En 2017, Atanor, empresa especializada en producción de cultivos, había anunciado un plan de inversiones de u$s 70 millones por un plazo de cinco años, el mayor desembolso a nivel global de la compañía.

La empresa, fundada por Federico Weil –hasta diciembre, titular de su 19,2%–, planificaba, de hecho, su salida a Wall Street. Sin embargo, el desbarranco en el que entró la economía argentina a inicios del año pasado cambió el escenario. Por el contrario, la desarrolladora –cuyo 25,8% está en manos de accionistas minoritarios– salió a buscar nuevos fondos, para salir de la delicada situación financiera en la que quedó, tras la devaluación. El año pasado, cerró su balance con un rojo neto de $ 1624,37 millones, contra una pérdida de $ 469,53 millones en 2017. Su patrimonio neto fue negativo en $ 1300,83 millones y su pasivo casi se duplicó, a $ 11.693,98 millones.

Al 31 de marzo último, su patrimonio neto negativo había crecido a $ 1982,11 millones. En el primer trimestre, perdió $ 527 millones, casi cinco veces más que un año antes.

Sus tenedores de obligaciones negociables eran, al 31 de diciembre último, dueños del 24,2% de la compañía, según consta en su última memoria anual. Con los tenedores del 94,8% de esos títulos, la empresa firmó sucesivos acuerdos con los cuales, desde enero, difirió el pago de intereses, mientras negociaban la letra final del convenio de reestructuración. En paralelo, cerró un entendimiento inicial con IRSA y PointArgentum –filial de PointState, fondo del argentino Darío Lizzano– para que inyectaran capital.

Este viernes, según informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Bolsa porteña, TGLT firmó “con la mayoría sustancial" de los tenedores de sus ON un acuerdo de capitalización.

Como primer compromiso, la empresa emitirá nuevas acciones preferidas clase A, que se podrán suscribir en efectivo, especie o convirtiendo acreencia en deuda, a un precio de u$s 1 por acción, o su equivalente en pesos.

También ofrecerá acciones clase B, en relación de una cada 6,94 papeles ordinarios de TGLT, o un título por cada u$s 1 de ON (incluyendo intereses acumulados y no pagados).

Estas dos emisiones se harán en conjunto. Una vez cumplidas, se dará una tercera opción para los acreedores que elijan suscribir acciones preferidas clase C, a un precio de u$s 1 (o su equivalente en pesos).

Estos tres tipos de nuevas acciones tendrán preferencia para el cobro de dividendos y de cuotas de liquidación, por sobre los demás títulos existentes de la compañía, actuales o a futuro. Y serán subordinados a cualquier pasivo. Además, cada título dará derecho a un voto, con un tope de 30% para la elección de directores o de miembros de la comisión fiscalizadora de la empresa.

Según explicó la compañía, estas acciones implicarán una tasa de devengación del 10% anual.

Además, se acordó que los tenedores de ON que sean titulares de acciones clase B gozarán de un derecho de co-inversión con TGLT en futuros proyectos que desarrolle en la Argentina o Uruguay, en los que la desarrolladora considere necesario contar con un socio que aporte capital por u$s 25 millones o más.

Al conocerse la noticia, las acciones de TGLT en la Bolsa porteña, que arrancaron el año a $ 7,39, subían 6,19%, a $ 4,80. Cerraron a $ 4,60, una suba del 1,77 por ciento.

Los acuerdos, de reestructuración y capitalización, todavía deben ser aprobados por la asamblea de accionistas de TGLT, convocada para el 10 de septiembre.

El objetivo de los convenios, puntualizó la empresa, son reducir la deuda en moneda dura –y, en consecuencia, su exposición a la volatilidad cambiaria– y robustecer su estructura de capital, para el normal desenvolvimiento de sus actividades.

Con sus proyectos residenciales en ejecución, y alguno, como Astor San Telmo, empantanado por un conflicto judicial con una asociación vecinalista, la empresa apuesta sus fichas al negocio de la construcción para terceros, actividad en la que ganó presencia con la compra de Caputo. En el último año, la empresa, cuyo CEO actual es, precisamente, Teodoro Argerich, quien era el gerente general de la constructora adquirida, ganó nuevos contratos por $ 3820,72 millones, lo que le da un backlog de proyectos mucho más estable que el segmento de desarrollo de viviendas, afectado por la recesión y la escasez del crédito hipotecario.

En principio, no es sólo el día a día de TGLT lo que dejaría Weil. El acuerdo con IRSA y PointArgentum licuará su participación, con lo que dejaría de ser el principal accionista de la empresa. En consecuencia, pasarán a tener más presencia el holding que lidera Eduardo Elsztain y la filial de PointState, fondo que en enero del año pasado compró el Sheraton de Buenos Aires. Consultada, la compañía todavía no devela cómo quedaría conformada su estructura de capital, ya que dependerá del resultado de las nuevas emisiones de acciones. Hasta el 31 de diciembre, según figura en su memoria del ejercicio 2018, era la siguiente:

  • Weil: 19,2%
  • PointArgentum: 14,1%
  • Bienville Argentina: 12,5%
  • IRSA: 4,2%
  • Accionistas minoritarios: 25,8%
  • Tenedores de ON: 24,2% 

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