El Cronista Comercial

Cómo cumplir con consumidores y regulaciones más exigentes con empresas sustentables

Así lo expresaron ejecutivos de Natura Argentina y Genneia durante el 14º Foro de Desarrollo Sustentable, organizado por El Cronista y Revista Apertura 

Sustentabilidad: consumidores y regulaciones cada vez más exigentes

Concientes de la importancia del cuidado medioambiental y el impacto de sus operaciones en la comunidad, las organizaciones enfrentan un doble desafío hoy: dar respuesta a las demandas de consumidores críticos, que posan su atención en marcas éticamente responsables y sustentables en sus actividades, y cumplir con el marco regulativo, que se vuelve cada vez más estricto en sus exigencias.

Así lo aseguraron Paola Nimo, gerente de Sustentabilidad de Natura Argentina, y Gustavo Catagnino, director de Asuntos Corporativos de Genneia, durante el 14º Foro de Desarrollo Sustentable, organizado por El Cronista y Revista Apertura

"Cuando se habla de ser sostenible a través del tiempo muchas veces parece casi utópico. Pero es viable. Se trata de sumar fuerzas para encaminarnos en esta dirección, hacia un mundo más sustentable e inclusivo, que abarca la tranversalidad de los negocios", expresó Nimo, de Natura, y añadió: "Observamos las problemáticas y los desafíos socioambientales que se presentan para aplicar innovación y ofrecer soluciones acorde a las necesidades del público".

Catagnino, de Genneia, coincidó con su colega y afirmó que es un desafío para todas las empresas trabajar el triple impacto, "pero es un camino inevitable". "Es hacia donde todas las compañías debemos dirigirnos. En este trayecto, hay algunas que se encuentran más adelantadas que otras, porque llevan en su ADN esta búsqueda, mientras que a otras les resulta más difícil. En Genneia, trabajamos en este campo desde hace tiempo", explicó.

"Hay una demanda muy fuerte, casi ineludible, por parte de la sociedad, de ser cada vez más sustentables. No ocurre solo en los países desarrollados, es una tendencia mundial. Esta exigencia de la población está acompañada de regulaciones. Si las empresas no se comprometen con la materia, corren riesgo de ser penalizadas cada vez más", analizó.

De acuerdo a Catagnino, para que una empresa sea sustentable, no solo debe tener en cuenta la dimensión medioambiental, sino también su impacto social y económico. "Es un compromiso que debe surgir de las mismas compañías", aseveró. 

En línea con él, Nimo señaló que el impacto social involucra no solo atender el efecto que produce en la comunidad en la que la organización opera, sino también generar oportunidades para su desarrollo, como la creación de puestos de trabajo. 

Desde hace unos años, Natura y Genneia llevan a cabo iniciativas conjuntas para promover la sostenibilidad. Una de ellas está relacionada a la reducción y la compensación de la huella de carbono. En 2016, Natura compensó 70.000 bonos de carbono en el parque eólico que Genneia tiene en Rawson, Chubut. 

"Hace 13 años nos propusimos ser una empresa carbono neutro. Por eso, medimos e intentamos reducir nuestra huella de carbono. Lo que no se logra disminuir entonces se compensa. Esto aplica para toda la cadena de valor: desde la extracción de materia prima con la que fabricamos productos hasta los desechos que generamos, junto con los viajes de nuestros colaboradores, nuestras operaciones en las oficinas y la actividad en las tiendas. Prestamos atención a cada una de estas instancias para detectar oportunidades de mejora y  planteamos alternativas para disminuir la huella", detalló la ejecutiva de Natura. 

La empresa también emplea una calculadora ambiental para la medición de la huella cada vez que se piensa un producto nuevo. "Nos propusimos que cada lanzamiento e innovación a la hora de diseñar un producto, genere una huella menor al anterior", consideró Nima.

En tanto, Genneia acaba de certificar el primer y único parque solar del país habilitado para emitir bonos de carbono −Ullum I, II y III−, ubicado en la provincia de San Juan. "Estamos en proceso de certificar otros tres parques eólicos. Iniciativas como esta nos acercan un poco más a los objetivos de reducción de emisiones a nivel mundial y fomentan la existencia de parques con triple impacto en la Argentina", comentó Catagnino, y mencionó que la empresa también trabaja para compensar su propia huella, correspondiente al ejercicio 2019. 

"Cada bono de carbono compensado equivale a una tonelada de dióxido de carbono no emitida a la atmósfera. Es una herramienta para compensar aquello que no se pudo disminuir. Hasta el momento, ya fueron compensadas 300.000 toneladas de emisiones de carbono entre Natura y otras empresas", indicó.

Según el ejecutivo, también se compensó la actividad de eventos recientes con gran afluencia de público, como el Coloquio de IDEA, el ATP de Córdoba y el Congreso de Empresas B. Actualmente, Genneia también recibe pedidos de empresas para obtener energía de fuentes renovables, con la intención de transformar su matriz energética. "Ya abastecemos a empresas de servicio que se alimentan solo de energías limpias", concluyó Catagnino. 

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