El Cronista Comercial

Quiénes son los empresarios que rompieron la cuarentena

Desde que se dispuso el aislamiento social obligatorio, al menos tres importantes empresarios del país incumplieron con la medida. Qué hacen y qué empresas lideran

Quiénes son los empresarios que rompieron la cuarentena

En la Argentina, desde que se implementó el aislamiento social por el avance del coronavirusmás de 8000 personas ya fueron detenidas o demoradas por no respetar la cuarentena.

Entre ellos, se encuentran tres famosos empresarios, que violaron el distanciamiento social obligatorio preventivo en reiteradas oportunidades.

Gustavo Nardelli, uno de los integrantes de la junta directiva de la cerealera Vicentin, fue detenido hace una semana cuando Prefectura lo encontró navegando por las aguas del Río Paraná a bordo de su yate de lujo llamado “Champagne", en compañía de otro tripulante. 

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La situación de Garbarino , la cadena de electrónica y electrodomésticos más grande de la Argentina, es cada vez más crítica. Al delicado momento que atraviesa la compañía, ahora, se suma un contexto adverso por el avance del coronavirus.

Tras ser interceptado, se le labró un acta por infrigir el artículo 205 del Código Penal, que indica: “Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”.

El sábado, trascendió que el empresario había sido detenido en un control policial en el barrio porteño de Belgrano, en la Avenida Libertador, entre las calles Mendoza y Juramento. Vecinos de la zona atestiguaron que conducía a gran velocidad. Pero luego se confirmó que se trataba de un ciudadano italiano con su mismo apellido: Pietro Antonio Nardelli, de 62 años.

En las redes sociales, el repudio a la actitud del directivo de Vicentin no tardó en llegar, pero también generó un revuelo y descontento entre las autoridades nacionales y provinciales que siguen de cerca la situación de la compañía.

La firma, una de las principales empresas agroexportadoras del país, se encuentra en concurso preventivo de acreedoresLa empresa declaró acreencias por $ 99.345,26 millones a 2600 deudores, principalmente, entidades bancarias nacionales e internacionales (el Nación representa la mayor deuda) y proveedores de la cadena agrícola.

El grupo no solo maneja la cerealera. Las empresas que integran el holding comprenden industrias diversas. Vicentin es dueño del frigorífico Friar, la textil Algodón Avellaneda, la láctea Arsa (que le compró a Sancor) y la marca de vinos Vicentin Family Wines, entre otras.

Además de dirigir la aceitera, Nardelli también preside la Terminal Puerto Rosario. Por el momento, permanece una guardia policial frente a su domicilio, donde se halla cumpliendo la cuarentena tras ser detenido.

Asimismo, ayer, un empresario gastronómico rosarino fue acusado de haber violado 14 veces la cuaretena, por lo que se le dictó prisión domiciliaria.

Se trata de Roberto Dutra, de 62 años, dueño de Catering Gourmet, una importante compañía de catering santafesina, que fue sometido a una audiencia imputativa que se realizó por videconferencia entre el Centro de Justicia Penal de Rosario y la Jefatura de Policía local, donde el acusado estaba alojado.

Tras haber pagado una fianza de $ 1 millón en el Banco Municipal de Rosario, dejó la Comisaría 5° del barrio rosarino de Abasto, donde permaneció detenido desde el jueves, cuando fue arrestado en su departamento de las Maui Towers, en la zona de Puerto Norte, con vista al Río Paraná.

Según informó el fiscal Gustavo Ponce Ashad, hubo 14 denuncias por incumplimiento del aislamiento desde el 15 de marzo último, la fecha en la que su pareja volvió de los Estados Unidos, un dato aportado por sus vecinos. Como conviven, por contacto estrecho, tenía que quedarse encerrado

Pero, según confirmaron fuentes judiciales, el empresario no acató. "Salía y entraba, iba y venía", señalaron. Tras corroborar la denuncia, la Justicia le dictó prisión domiciliaria.

No obstante, ayer comenzó a circular en las redes sociales una foto de un certificado médico a su nombre, donde se hacía pasar por mucamo y así se le permitía circular. “El trabajador Dutra Daniel presta servicios en esta dependencia con funciones de mucamo”, se lee en el papel con membrete del Hospital Centenario.

Su abogado, Carlos Varela, habló con medios de Rosario y comentó: “Ese papel nunca lo usó mi cliente. Y en cuanto a las presuntas violaciones a la cuarentena, es oportuno aclarar que la persona que viajó al exterior es su novia y no él”.

También, enfatizó que su representado presta "servicios esenciales exceptuados dentro del decreto presidencial" y, por ende, no tenía necesidad de fraguar un documento.

Por último, fuentes policiales aseguraron que Dutra "está acusado de un delito que tiene una pena de entre dos años y seis meses" de prisión y estimaron que la misma se fijará tras un acuerdo con la defensa.

En tanto, la empresa que dirige se especializa en servicios gastronómicos de alta calidad y provee a sanatorios y hospitales. La compañía fue fuertemente cuestionada semanas atrás, luego de que personal médico de distintos centros de salud locales denunciaran que la comida que vende se encontraba en mal estado y condiciones bromatológicas. En esa oportunidad, afirmaron que en las viandas hallaron gusanos, cucharachas, pelos, tierra y hasta un diente.

"Esto es insostenible. Pedimos que no se renueve el contrato a la empresa de Catering Gourmet, que también provee a otros hospitales provinciales y sanatorios privados”, había dicho una de las médicas en esa oportunidad.

Dutra también está relacionado al club de fútbol Rosario Central. Hace una década, había intentado ser presidente de esta institución. Además, participó de las últimas elecciones, pero su lista perdió.

El primer caso que se hizo público fue el del empresario Gustavo Cardinale, dueño de Cardinale S.A, una empresa proveedora de trigo candeal y de transporte de cargas de la provincia de Buenos Aires. El hecho se dio en el country Sierras del Tandil de la ciudad bonaerense homónima.

Los vecinos lo denunciaron porque lo vieron salir del barrio cerrado sin justificación en medio del aislamiento obligatorio e ingresó con su mucama dentro del baúl de su auto, acontecimiento que también fue advertido por el personal de seguridad del lugar.

En respuesta a la denuncia, el empresario, que además tiene una hormigonera llamada Markal, y está vinculado a negocios agropecuarios, negó la acusación y explicó que la mujer no cumplía quehaceres domésticos, sino que era una "empleada administrativa" de su compañía, a la cual llevaba en el asiento trasero para "evitar contagios" y que la seguridad privada no la vio porque el auto tiene vidrios polarizados.

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