El Cronista Comercial

Por el coronavirus, creció la demanda de vuelos privados familiares al exterior

Personas de alta poder adquisitivo decidieron viajar con su familia para pasar la cuarentena en Estados Unidos o Europa, al trabajar o conectarse con los colegios a distancia. Además, crecen las consultas para viajar en vuelos privados para las vacaciones a destinos de naturaleza de la Argentina y a Uruguay. Cuánto cuestan

Por el coronavirus, creció la demanda de vuelos privados familiares al exterior

La cuarentena por la pandemia impulsó un nuevo negocio turístico, de la mano de viajeros de alto poder adquisitivo. Ante la imposibilidad de viajar en el corto plazo, el temor al contagio y el interés de vacacionar tras más de cinco meses de encierro, crecieron las consultas para contratar aviones privados, de entre seis y 19 pasajeros, para ir en familia este verano a destinos argentinos, sobre todo a lugares de "naturaleza", en alojamiento de lujo, que suelen trabajar con extranjeros y, por los próximos meses, no recibirán a esos huéspedes.

Pero, además, algunas empresas de vuelos privados vieron crecer la demanda, previamente casi nula, de viajes familiares al exterior en tiempos de encierro, para pasar la pandemia en Estados Unidos o en Europa.

"Este invierno tuvimos varios vuelos a Estados Unidos, Europa y el Caribe de pasajeros no corporativos. Se van con toda la familia, porque creen que es lo mismo estar en la Argentina que afuera para trabajar a distancia, con zoom, y los chicos también se conectan virtualmente con la escuela. Se alojan en inmuebles propios o alquilados por meses, en zonas de verano, como Miami o en España, donde pueden pasar la cuarentena de otro modo", comentó Miguel Livi, presidente de Royal Class, firma de vuelos privados. "Multiplicamos por 15 veces la demanda de este tipo, que antes casi no existía, porque trabajábamos más que nada con vuelos corporativos; primero tardó en reaccionar, porque había confusión sobre si podían o no salir del país. Si viajan a un país que permite el ingreso de extranjeros, no hay problema; hay que hacer los trámites y renunciar al pedido de repatriación para poder salir", explicó.

"Armamos un equipo de expertos que saben a qué país se puede ir, qué papeles hay que presentar y así la gente se animó a contratar. El costo es alto, pero depende del tipo de avión, si es directo o con escala para cargar combustible. En más de una ocasión, se juntaron dos familias para viajar juntas y abaratar costos. En general son personas que volaron con nosotros por viajes corporativos o conocidos de nuestros clientes, que nos recomiendan", agregó. A Estados Unidos, con una escala para siete personas, cuesta unos u$s 45.000 el tramo; un vuelo directo y 12 asientos, u$s 100.000. A Madrid, directo y con 14 plazas, cotiza a u$s 120.000. "Es más caro que en la Business de un vuelo regular, que no están operando, pero tampoco mucho más caro", aclaró.


A Estados Unidos, con una escala para siete personas, cuesta unos u$s 45.000 el tramo; un vuelo directo y 12 asientos, u$s 100.000. A Madrid, directo y con 14 plazas, cotiza a u$s 120.000.

En lo que va de la pandemia, Royal Class hizo 25 de estos viajes a Estados Unidos y 12 a Europa. Y registra más pedidos y reservas. "Creemos que se mantendrá la demanda para el verano, también para cabotaje, cuando se pueda volar por turismo en el país. Buscan volar de modo controlado, en aviones privados, donde se minimiza la circulación de gente", explicó Livi. Pero, si bien hay mucha demanda, antes inexistente, no compensan la baja de viajes corporativos, negocio central de estas empresas, casi nulos en este contexto.

Desde Únicos Air, otra firma de vuelos privados, confirman la tendencia. "Llevamos muchas personas a Uruguay, con residencia allá. La demanda creció mucho, tenemos muchos vuelos para cotizar pero pocos se concretan en cabotaje, al no estar autorizados, salvo excepciones. Para el verano, creemos que habrá demanda para Punta del Este y Mar del Plata, hay muchas consultas", explicó Nicolas Yacobiti, socio de Únicos Air. A Punta del Este cuesta u$s 7500 un avión de 19 plazas y u$s 4000, uno de cinco; a Patagonia, por la distancia, asciende a u$s 10.000.

Algunas agencias de viaje también empiezan a ver un incremento potencial de este negocio. "Desde junio, nuestros clientes empezaron a consultar por vuelos privados para ir en invierno al Cerro Catedral, Ushuaia o Mendoza, ante la expectativa de la reapertura del esquí y del turismo en algunas provincias. Algunos tienen casas en Patagonia y querían pasar allá la cuarentena. Se reservaron varios vuelos, pero finalmente se cancelaron, al no estar habilitados", comentó Cecilia Vignolo, gerente de Ventas de Biblos, de Bibam Group. "Es una demanda totalmente nueva, de familias acostumbradas a viajar dos a tres veces por año, sobre todo al exterior, y ahora buscan hacerlo en el país. Muchos están en el grupo de riesgo de Covid-19 y quieren vuelos privados para exponerse menos a un posible contagio. Hay muchas consultas para el verano; el 10% de nuestra cartera de clientes preguntó por estos vuelos; creemos que, en cuanto abran los destinos, van a contratarlos", agregó.

Al ver difícil viajar al exterior, estos clientes de alto presupuesto apuntan a alojamientos de lujo en la naturaleza, especialmente villas, lejos de la ciudad. "Los vuelos privados en cabotaje y los hoteles de lujo cotizan en dólares, pero se pagan en pesos y sin impuesto PAIS", explicó.

Hoteles en bodegas, villas en Patagonia y en el Norte y estancias en Córdoba, figuran entre los destinos más consultados.

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