El Cronista Comercial

Para Andes, el regreso de los vuelos deber ser con aumento de tarifas

La compañía reclama al Estado que regule el mercado aéreo, con un mínimo tarifario, para que la industria, en crisis desde 2018, sea sustentable y no se sigan yendo empresas. Aseguró que no se puede seguir vendiendo por debajo del costo. Sus planes a partir de septiembre.6

Para Andes, el regreso de los vuelos deber ser con aumento de tarifas

Andes Líneas Aéreas tiene ya un plan fijado para el reinicio de vuelos, a pesar de que ve difícil que puedan reiniciarse el 1º de septiembre, como estaba previsto. Pero, sobre todo, la empresa considera que el regreso de los vuelos debe ser a tarifas más altas que las previas y con una activa regulación del mercado por parte del Estado, para que la industria sea sustentable.

“El mercado no puede esperar que el nivel tarifario sea igual al previo a la pandemia. No sabemos cuál será el tipo de cambio, cuánto costará el combustible, el seguro y los repuestos. ¿Cómo saber, entonces, a qué valor vender? Seguro no va a poder ser al nivel previo ni por casualidad”, comentó Horacio Preneste, gerente general de Andes, en una entrevista a El Cronista.

Preneste recordó que los niveles tarifarios ya eran muy bajos antes de la cuarentena. “Entre marzo de 2018 y agosto de 2019, el dólar pasó de $ 17 a $ 60; de igual manera crecieron gran parte de nuestros gastos. Y la oferta creció con la llegada de cuatro compañías, se quitó el mínimo tarifario y seguimos cobrando lo mismo que en 2017. El mercado así no es sustentable; ya se fueron Latam, Norwegian y Avianca. ¿Se va a quedar sólo Aerolíneas?”, destacó el ejecutivo de la aérea de capitales nacionales, que despegó en 2006 y debió achicarse en los últimos dos años, en virtud de los costos en alza, tarifas a la baja y caída de los viajes al exterior, factores que afectaron a toda la industria.

“En un mercado que crece se pueden liberar precios, porque si hay demanda, se compite desde la oferta. En un mercado en crisis como el argentino es necesaria la regulación del Estado para proteger a los pasajeros y a las compañías que generan trabajo; 15.000 personas viven en forma directa de la industria aérea en el país”, destacó. Por eso, Preneste reclamó políticas activas del Gobierno para sostener el mercado aéreo: “Debe haber una regulación de la oferta y de las tarifas; que las compañías vuelvan a volar como servicio público”, destacó. 

“Las tarifas serán claramente más altas. No se puede vender por debajo del costo como están haciendo algunas empresas; eso es hacer dumping y suicidarnos todos”, recalcó. Al respecto, precisó que una hora de vuelo de cabotaje debería cotizarse en unos $ 5000 con una ocupación de 60% para cubrir costos y tener margen, en virtud de que los aviones no irán con la mayoría de sus asientos ocupados en el período de reactivación del mercado. 

Pero, además, el ejecutivo puso en duda el reinicio de vuelos el 1º de septiembre. “No hay demanda, creemos que sólo volarán personas por temas familiares, tratamientos médicos y funcionarios. Por los contagios y la caída del poder adquisitivo, no habrá demanda  razonable a corto plazo. El problema no es hoy de oferta, sino de demanda, por eso se necesitan políticas para incentivarla y sostener al mercado”, destacó. 

Por lo pronto, Andes prevé volar a partir de septiembre tres veces por semana desde Buenos Aires a Jujuy y Salta, en vuelos redondos, y otras tres veces a Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia. Utilizará para ello un sólo avión MD-83 (de 165 asientos) de los cinco que tiene propios. En caso de aumentar la demanda, sumará más frecuencias y un segundo avión. Hasta el momento, aseguró que las ventas son bajas.

Como a todo el mercado aéreo argentino, las fuertes devaluaciones de 2018 y 2019 afectaron a Andes. Tras una fuerte expansión en cabotaje y en vuelos chárter internacionales, a fines de 2017 la empresa había duplicado su flota y número de empleados, y cuadriplicado rutas y pasajeros. Pero en octubre de 2018 debió achicarse, para reducir costos, por el salto del tipo de cambio y el derrumbe de la demanda al exterior. Llegó a tener 490 empleados, hoy cuenta con 258; devolvió cuatro aviones B737-800 que operaba en leasing, canceló las órdenes por dos más, y se quedó sólo con los cinco MD-83 propios. Se centró en las rutas más rentables y con menor oferta y su participación en el mercado de cabotaje se redujo del 7% en 2018 al 2% en 2019.

Ya el escenario era difícil en 2019. Ahora, pandemia mediante y sin ingresos, pelea por sobrevivir. “Nosotros no tenemos subsidios ni el respaldo de holding afuera para cubrir las pérdidas”, destacó Preneste.  De hecho, el año pasado debió cancelar varias veces vuelos a Chubut por una deuda de la provincia patagónica, que la dejó sin dinero para la compra de combustible. 

Sus 258 empleados están cobrando sólo lo percibido por el programa ATP (de asistencia salarial del Gobierno). 

También presentó todos los papeles necesarios a la AFIP para que le permita usar el saldo a favor por el pago de IVA (las ventas tributan 10,5%, las compras 21%) y está a la espera de que se lo aprueben. “En el reclamo presentado tenemos más de $ 35 millones a favor y necesitamos su devolución para pagar sueldos y otras deudas. Tenemos que renegociar deudas con proveedores para poder poner en marcha la empresa cuando el mercado se reactive”, explica Preneste. 

Andes comenzó a volar hace 14 años, tras la única audiencia lanzada por el gobierno de Néstor Kirchner, en 2005, donde obtuvo sus primeras rutas. Fue creada por Miguel Ziadi, un ingeniero aeronáutico y ex directivo de Dinar que es su principal accionista, con el 65%, mientras que un 18% pertenece a socios de Salta y, el resto, a porteños.

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