El Cronista Comercial

Paolo Rocca: "Para la reindustrialización se necesita confianza en la calidad institucional"

Durante el congreso de Alacero, el CEO de Techint y los empresarios siderúrgicos de la región pidieron trabajar en atraer inversiones que están yendo a China. Dijeron que el desafío es incentivar la relocalización de empresas en la región

La guerra comercial entre China y los Estados Unidos puede tener un costado positivo para la industria siderúrgica de América latina. En este contexto global, el sector tiene el desafío de que la región se vuelva atractiva y lograr recibir las inversiones de compañías que hoy se están relocalizando en el gigante asiático, coindieron los CEO de cinco compañías en un panel realizado en el congreso virtual Alacero 2020.

El presidente y CEO de Techint, Paolo Rocca, dijo al abrir el foro que la región llevaba años de desindustrialización y que el bajo consumo de acero lo atestiguaba. "Este atraso es indicador de un déficit, pero también una señal de hasta dónde podemos llegar. Pero para lograr la reindustrialización se necesita confianza en la solidez de la calidad institucional", agregó en lo que pareció un sutil mensaje al Gobierno, en medio de la reforma judicial y los intentos por cambiar las mayorías legislativas para designar al Procurador General de la Nación.

Luego fue el turno del CEO de la mexicana Deacero, Raúl Gutiérrez. "México y otros países de América latina pueden ser una solución para la estrategia de Estados Unidos de frenar a China. La región se puede agarrar de esta gran oportunidad que se presenta. Tenemos que crear condiciones para atraer a la inversión extranjera", manifestó.

En ese sentido, agregó que el sector tiene como desafío encontrar los mecanismos para abastecer de acero a los Estados Unidos. Si esas inversiones llegaran, se abrirían las puertas a nuevos empleos y la oportunidad para que las personas puedan crecer y achicar la desigualdad.

En un año signado por la pandemia de Covid-19, el sector se vio fuertemente afectado por las cuarentenas impuestas en los países de la región. En la primera etapa hubo una fuerte caída de inventarios, pero cuando, a partir de junio la actividad volvió a crecer en la mayoría de los países, la industria tuvo que volver a trabajar con fuerza para poder abastecer el incremento de la demanda.

"Brasil y la Argentina cayeron fuerte en marzo y abril. Ahora vemos una perspectiva de recuperación los dos países, aunque somos más optimistas con Brasil", dijo, a su turno, el CEO de ArcelorMittal, Jefferson de Paula.

La cautela, sostuvo, tiene que ver, sobre todo, con factores externos a la industria. La principal causa para moderar el optimismo es la posibilidad de que una segunda ola de coronavirus llegue al hemisferio sur. Aunque la posibilidad de que la vacuna llegue con relativa rapidez deja pasar una luz de esperanza para una recuperación sostenida.

Recuperación en "v"

"Después de la crisis violenta y rápida vemos una recuperación 'v' en casi todos los países,. En algunos más que en otros. Hay una demanda de acero que crece porque se incrementó el consumo de electrodomésticos y autos. Eso nos permite ser moderadamente optimistas para 2021", aportó el CEO de Ternium, Máximo Vedoya.

El ejecutivo de la compañía del Grupo Techint destacó que el proceso de recuperación parecer ser sostenible. Además, dijo que hoy se puede pensar en un 2021 mejor que 2020, y que hay lugar para ser optimista en el mediano y el largo plazo. 

"América latina tiene la oportunidad de hacer la diferencia y volver al camino del crecimiento, de la movilidad social y la inclusión", concluyó.