El Cronista Comercial

Los supermercados se preparan para una extensión de la cuarentena

Por el coronavirus, reforzaron pedidos de productos de primera necesidad, cuyos stocks habían empezado a recomponer. Horarios y atención, controlados

"Esto es día a día", aseguran en una gran cadena de supermercados sobre las eventuales medidas adicionales que se tomarán en el sector, ante una cuarentena extendida. "Lo más probable es que tengamos que tomar medidas", reconocen en otra. "Socialmente, se empieza a percibir que esto no terminará en una semana. Debemos prepararnos", admite una tercera fuente del sector.

Los principales ejecutivos del supermercadismo ya trabajan con escenarios de extensión de la cuarentena obligatoria."No lo descartamos. Es un escenario posible. Incluso, por lo que ocurrió en otros países como China y la India. Lo más probable es que tengamos que tomar medidas", indicaban en una de las principales cadenas.

Esas medidas van desde una eventual reducción del horario de atención o, incluso, menor cantidad de empleados para operar. Ayer, de hecho, el gobierno indicó nuevos requisitos ya en la resolución 101/2020 de la Secretaría de Comercio Interior, publicada en el Boletín Oficial.

  • Implementar un horario de atención al público de al menos TRECE (13) horas diarias en función de los flujos de la demanda y a fin de evitar las concentraciones de los clientes.
  • Disponer de personal específicamente destinado a controlar el acceso y evitar aglomeraciones en los locales de venta en función de la superficie de los mismos, a fin de mantener una óptima relación entre espacio y asistentes.
  • Señalizar los lugares de espera, de manera de mantener una distancia de UN METRO Y MEDIO (1,5 m.) entre cliente/a y cliente/a en lugares de espera sea tanto en linea de caja y/o donde los/as consumidores deban formar fila de espera para ser atendidos.
  • Armar y disponer en todo el piso de venta de los establecimientos comerciales, de banners, audios y materiales de prevención para clientes.

Por la crisis, los súper habían acordado con el Gobierno y el gremio de Comercio el funcionamiento de lunes a domingos, de 7 a 20 horas, con estrictas medidas de seguridad, tanto en cuanto a la higiene como a la circulación de gente dentro de sus establecimientos.

Además, ya desde antes de la declaración de cuarentena, cuando la gente se avalanzó sobre las góndolas, empezaron a reforzar sus esquemas logísticos para garantizarse el abastecimiento.

"Empezamos a pedir más de nuevo. La caída en la cantidad de gente de este fin de semana ayudó a que los stocks se recompongan más rápido", agregan en esta firma.

Hay categorías, todavía, muy sensibles, como sanitizantes y alcohol en gel que, todavía, pueden mostrar algún faltante puntual por la fuerte demanda, tanto del público como de las propia empresas: el supermercadismo mismo emplea a 100.000 personas y, por seguridad, debe garantizarle la provisión a sus propios colaboradores.

"Puede haber faltante de algún producto, en alguna tienda. Pero no hay desabastecimiento", coinciden en otra empresa, con presencia en todo el país. "La realidad cambia todo el tiempo", grafica. Su principal foco hoy, dice el ejecutivo, es lograr que el producto llegue al centro de distribución, un camión lo reciba y lo lleve a la góndola.

"Se está previendo la extensión de la cuarentena. Por eso, se opera, fundamentalmente, en reforzar la canasta de primera necesidad, con los productos que tienen más demanda: arroz, conservas de tomate, sanitizantes, lavandinas, alcohol en gel", explica otro ejecutivo. No es algo fácil, agrega: muchos proveedores no están incluidos en las excepciones al cese de actividades del decreto de cuarentena.

"Pero, en general, los grandes proveedores reaccionaron muy bien", contrasta Juan Vasco Martínez, director ejecutivo de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), la cámara sectorial.

El supermercadismo es una de las activides con su cadena de valor más tensada por el coronavirus. Las empresas del sector empezaron a encender sus luces de alerta hace dos semanas, el jueves previo al anuncio de suspensión de clases que terminó haciendo el Gobierno.

"Se trató de reforzar toda la logística de lo que suponíamos que sería el pico de demanda (productos de almacén, de limpieza y de higiene)", describe Vasco Martínez.

"Arrastrábamos un serio déficit de alcohol, en todas sus presentaciones. Se trabajó para eso. Y, para la avalancha, respondimos muy bien", reseña el directivo.

Al aluvión de ese fin de semana, sobrevino otro, en la víspera del anuncio de cuarentena, hecho en la noche del jueves pasado por Alberto Fernández.

"Desde el sábado a la tarde para acá, la demanda se calmó", reseña Vasco Martínez.

En términos generales, los formatos más chicos registran incrementos de ventas de 15% a 20% superiores a los días "pre-coronavirus". Esto se debe a que, en este contexto, la gente prioriza la proximidad física. Fundamentalmente, por las restricciones de circulación.

"La persona que, antes, hacía 30 cuadras con el auto para venirse al híper, dejó de hacerlo", reconocen en una cadena con fuerte presencia de las grandes superficies en su mix de ventas.

Otro canal que empezó a normalizarse fue el online. Cuando se produjo la primera psicosis, la pre-suspensión de clases, la primera reacción de una cadena fue bonificar el costo de envío en la compra web. Eso aumentó 30% sus pedidos en esa misma jornada. A los pocos días, duplicó los cupos de entrega. Ya estaba en un incremento del 50 por ciento.

"El viernes pasado, la demanda online empezó a bajar. La gente vio que el mundo no se terminaba y podía salir a comprar. Eso nos ayudó a mejorar los plazos de entrega", dice el ejecutivo. Esos tiempos habían llegado a estirarse a cinco días, dimensiona.

"El horizonte en estos días que bajó la demanda es recomponer los stocks. Y prepararse para lo que venga", describe Vasco Martínez la foto actual del sector.

Hay otros dos temas en el monitoreo. Por un lado, la elasticidad de las billeteras: hasta dónde los consumidores sostener su capacidad económica, a medida que empiecen a sentirse los golpes de la cuarentena. Por otro, la operatoria financiera misma del sector: su cadena de pagos, en muchos casos, se forja con cheques emitidos en las mismas sucursales.

No son la únicas fuentes de incertidumbre. También, siguen la huella del gremio de camioneros: Pablo Moyano le solicitó una reunión "urgente" al Gobierno por los maltratos que hubo en distintos puntos del país a los choferes que intentan garantizar el abastecimiento, tanto de productos de primera necesidad, como de granos (para comercio exterior) y, fundamentalmente, combustibles.

"De por sí, ya es muy compleja la articulación con algunas provincias y municipios. Esto es un esquema en el que, si se mueve una pieza, se cae todo. Una medida de camioneros podría desatar el caos", advierten las voces del retail.

Resolución 101/2020 by El Cronista Comercial on Scribd

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