El Cronista Comercial

Ledesma vende activos por u$s 34,5 M para financiar inversiones y seguir bajando deuda

El gigante azucarero de los Blaquier salió del proyecto conjunto con el grupo estadounidense, inaugurado en 2008. Utilizará u$s 10 millones de lo recibido para financiar su plan de inversiones y el resto se destinará a continuar reduciendo su deuda

Ledesma le vendió a Cargill su 30% en Glucovil a cambio de u$s 34,5 millones

Ledesma, el gigante azucarero de la familia Blaquier Arrieta, le vendió en casi u$s 34,5 millones a Cargill el 30% que conservaba en Glucovil, la planta de molienta húmeda de maíz que compartían en Villa Mercedes, San Luis. El grupo estadounidense, ahora, será el único accionista de esta compañía.

"De este modo, Ledesma concentrará sus esfuerzos en reforzar el crecimiento de sus negocios más estratégicos", indicó la empresa, a través de un comunicado.

Fundado a fines de 2008, Glucovil fue un joint venture entre Ledesma y Cargill, en el cual el grupo argentino tuvo su participación controlante, del 70%. La planta produce alimentos para consumo humano (como endulzantes) y animal desde 1983. Perteneció a Ledesma hasta la conformación de la nueva sociedad. Las necesidades financieras de la azucarera hicieron que, en mayo de 2018, Cargill haya pasado a tener del 30% al 70% de su paquete accionario. Pagó u$s 79,5 millones en ese momento.

Esa transacción incluyó un crédito de u$s 12 millones a favor de Ledesma y Cargill se garantizó una opción de compra por la participación remanente. Esto último fue lo que se cerró en estos días.

Los u$s 34.436.915 en los que se acordó el traspaso del 30% que conservaba Ledesma en Glucovil ya se cancelaron parcialmente a través de una transferencia bancaria y el saldo compensó la vendedora le debía a Cargill por aquel crédito de 2018, informó el grupo azucarero a la Comisión Nacional de Valores (CNV). "Como consecuencia de esa compensación, quedaron también canceladas la totalidad de las obligaciones de la sociedad bajo dicho contrato de préstamo", informó.

"Asimismo, en el marco de esta operación, la sociedad asumió un compromiso de no realizar actividades de molienda húmeda de maíz que compitan con el negocio por el plazo de dos años", completó la nota enviada a las autoridades regulatorias.

Ledesma informó que usará u$s 10 millones del monto recibido para apuntalar su programa de inversiones, como parte de su plan estratégico Génesis XXI, cuyo objetivo es aumentar la competitividad y potenciar el crecimiento y la innovación de la empresa.

Entre esos desembolsos, agregó, figuran un plan agrícola para el incremento de la productividad en sus fincas de caña de azúcar, con la incorporación de infraestructura y nuevas tecnologías aplicadas, y una ampliación del equipamiento de producción de resmas sustentables para exportaciones de su negocio de Papel.

El resto de lo percibido por Glucovil, agregó, se destinará a continuar reduciendo la deuda financiera del grupo. Ese reperfilamiento de pasivos es uno de las causas principales por las cuales, en mayo, Ledesma cerró su primer balance positivo en cuatro años.

En su último ejercicio, ganó $ 735,9 millones, un 2,6% de los $ 28.947,11 millones que facturó. En 2019, su rojo había sido de $ 1686,94 millones, cifra que, actualizada a valores de hoy, escala a $ 2181,17 millones.

La reversión se debio, en parte, a mejoras que redundaron en un incremento de la ganancia operativa, que pasó de $ 2637 millones a $ 3122 millones, y, también, gracias a un menor impacto de los costos financieros, explicaron en ese entonces fuentes del grupo.

Un ancla importante fue que la deuda financiera se mantuviera relativamente constante en términos reales e, incluso, con una ligera caída, medida en dólares.

Al 31 de mayo, la deuda financiera neta de Ledesma ascendió a $ 11.524,66 millones, de los cuales el 67% estuvo nominado en dólares. Pero, como un 9% de esa parte está cubierto con derivados financieros, en términos reales, el peso de los compromisos en esa moneda es del 58 por ciento.

En agosto del año pasado, Ledesma tomó un crédito por u$s 90 millones, ampliable a u$s 110 millones, con el FMO, el banco holandés de desarrollo, y Rabobank como asesor financiero. Utilizó esos fondos para inversiones, refinanciar deuda de corto plazo y recomprar obligaciones negociables ($ 324 millones, de una colocación de $ 350 millones).

Así, inició su año fiscal 2019/20 con un pasivo de u$s 170 millones y lo cerró con algo más de u$s 160 millones. "Descomprimimos vencimientos. Más de la mitad de la deuda financiera en dólares, ahora, está a mitad y largo plazo", explicaron en Ledesma. El plazo medio de los pasivos es de 24 meses, el doble que un año atrás.