El Cronista Comercial

Las empresas recurren a las subastas online para conseguir efectivo

Sin ingresos por la cuarentena y con equipos que ya estaban ociosos antes de la pandemia, hay compañías que ofrecen en remate activos y, así, obtener liquidez para pagar sueldos y otras obligaciones. Los compradores consiguen descuentos de hasta 40%.

Las empresas recurren a las subastas online para conseguir efectivo

La cuarentena causó una caída en los ingresos, cuando no la ausencia total, en la gran mayoría de las compañías, que tuvieron que empezar a buscar opciones para obtener liquidez y hacer frente al pago de salarios, entre otras obligaciones. Así, con una actividad que ya venía frenada antes de la pandemia, empezar a deshacerse de equipos, maquinaria y vehículos en desuso se convirtió en una buena opción para conseguir efectivo. Por ello, en el último mes, las subastas online mantuvieron los mismos niveles de actividad que se veían antes de iniciado el confinamiento.

En las últimas semanas, flotas de vehículos, maquinaria de construcción y otro tipo lotes fueron puestos a disposición del mejor postor. Y, con precios en pesos más bajos que de costumbre, aparecieron compradores que estaban buscando una oportunidad. La brecha cambiaria, aseguran en el sector, es un incentivo para que quien tiene dólares atesorados pueda equiparse con bienes a precios aún más bajos en moneda dura.

"Con un mercado que venía deprimido antes de marzo, las empresas necesitan abaratar costos. Por ejemplo, equipos o vehículos que están parados y tienen un costo fijo de guarda por mes. Entonces, venderlos les permite, por un lado, ahorrar dinero y, por el otro, obtener liquidez", señala Martín Ruiz, gerente comercial de la División Subastas de Activos de Monasterio Tattersall.

En las últimas semanas, la compañía tuvo un incremento del 40% en las visitas a los productos publicados en su sitio web. Allí, los interesados pueden ver los lotes a través de fotos y videos que, en parte, suplen la imposibilidad de revisarlos in situ.

Además, hubo un aumento de entre un 20 y un 30% en el número de lotes para subastar. La diferencia es que históricamente mediante este mecanismo se podía comprar un activo por un 80% del valor de mercado. Ahora, en cambio, se pueden obtener descuentos de entre el 35 y el 40 por ciento.

En 2019, Monasterio Tattersall tenía previsto facturar $ 70 millones por subastas, pero el número final fue más del doble: $ 150 millones. Para este año, pronostican $ 200  millones, un crecimiento que estaría en línea con la inflación.

En NarvaezBid, aseguran que el último mes hubo mucha gente en búsqueda de ofertas. Eso se notó en el incremento del tráfico en su sitio web, que fue de entre el 20 y el 25%. Lo más llamativo, dicen, es que creció con fuerza la cantidad de usuarios finales que participan de las subastas.

"Vemos que, pese a que la economía se frenó casi por completo, las ventas en remate se mantuvieron estables y eso casi cuenta como un incremento de actividad. Nosotros, en realidad, esperábamos una menor actividad", dice Federico Failace, jefe de Marketing de NarvaezBid.

Lo más vendido en estos días, agrega, fueron autos y utilitarios que ya estaban listos para subasta antes de la pandemia. Pero, además, se sumó una gran cantidad de artículos de menor valor, como herramientas hogareñas, computadoras y tablets, que atrajo a una gran cantidad de usuarios finales.

La firma cree que, además, que habrá un aumento en las ventas en las próximas subastas online que realice. Para los ganadores de estos remates, abrió un canal especial en el cual coordinar las entregas una vez finalizada la cuarentena.

Adrián Mercado, CEO del grupo que lleva su nombre, dice que, aunque es cierto que las ventas en cantidad de transacciones no cayeron, sí bajó de manera sustancial lo que se recauda en las subastas: "Lo que antes de la pandemia se podía vender en 15, hoy lo vendemos en 10. Y vemos que hay muchos oportunistas entre los compradores, que aprovechan que pueden aquirir equipos en dólares con el oficial a $ 60, pero el paralelo a $ 120".

Sin embargo, Mercado se pregunta qué va a pasar una vez que los dólares del colchón de hayan acabado. Si la cuarentena se extiende, vaticina, los compradores van a dejar de ser tales. Y se cerrará un canal que hoy encontraron muchas compañías para lograr liquidez.

Cuando el vendedor no está tan urgido por el dinero, solo se adjudica el 30% de lo ofrecido, señala. Por el contrario, si se logra colocar el 90%, es porque los precios están muy bajos.

"Hace un par de días tuvimos un remate en el que vendimos varios lotes. Pero todo salió barato, porque el vendedor necesita el dinero hoy. Lo cierto es que esta situación no favorece nadie", concluye.

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