El Cronista Comercial

La diversidad, el mejor activo en la Nueva Normalidad

por  JUAN MÉDICI

Director Ejecutivo AFS-Programas Interculturales Argentina & Uruguay

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La diversidad, el mejor activo en la Nueva Normalidad

Un informe publicado por la Consultora Mc Kinsey hace algunos meses mostró que las organizaciones lideradas por mujeres sufrieron menos la crisis financiera de 2008. Esto nos lleva a preguntarnos si la actual crisis no será una buena oportunidad para que las empresas avancen hacia una conformación más diversa de sus equipos directivos como forma de superar de una mejor manera la actual coyuntura económica, preparándose para la Nueva Normalidad que esperamos que pueda ser pronto una realidad.

La diversidad ofrece múltiples beneficios a las organizaciones, generando mejores oportunidades al momento de tomar decisiones, ya que distintas y diversas miradas permiten abordar y considerar factores que de otra manera no serían tenidos en cuenta. En tiempos donde es fundamental la innovación para encontrar soluciones para estos tiempos, esta debe nutrirse de la diversidad, justamente porque las distintas miradas permiten arribar a resultados diferentes.

La presencia de personas con características diversas permite a las organizaciones asegurar procesos que promuevan y contemplen la divergencia (para impulsar la innovación, la creatividad y el pensamiento crítico, que desafíe el status quo) y la convergencia (para impulsar el apoyo, el compromiso y el alineamiento), dos aspectos absolutamente necesarios hoy en día para buscar y encontrar mejores soluciones.

Ahora bien, no basta con pensar y declarar la importancia de la diversidad en las organizaciones, si esta no viene acompañada con políticas claras de inclusión. Una organización puede hacer grandes esfuerzos por tener personas diversas, pero si no hay esfuerzos por incluirlos en su cultura organizacional, es posible que ese esfuerzo sea en vano. Por eso la inclusión debería estar en boca de la mayoría de las organizaciones, porque diversidad e inclusión son dos caras de la misma moneda.

El primer paso en este camino es la sensibilización en la organización, es decir, que ésta entienda cómo la diversidad involucra a todos quienes la componen. Implica, por ejemplo, que los procesos de selección se modifiquen a fin de avanzar en la creación de equipos multifuncionales. Esto es clave al momento de generar interacción entre personas de distintas áreas y con distintos bagajes.

La cultura organizacional es el principal obstáculo para lograr esto. Si esta fomenta y reproduce sesgos y prejuicios sobre lo que se puede y lo que no se puede y sobre las personas y sus capacidades, la empresa no podrá avanzar hacia una mayor diversidad. La inclusión y la diversidad deben ser tomadas en serio para generar un cambio lo suficientemente de raíz como para que se convierta en parte de la cultura.

Avanzar en un cambio de este tipo implica que la organización deba salir de su "zona de comfort", y eso puede generar tensión. Sin embargo, lograr un entorno con una diversidad bien administrada, con valores y procesos de inclusión sinceros, lleva, en última instancia, a construir un mejor clima laboral.

La crisis que suponen para muchas empresas la pandemia y sus consecuencias sólo podrá ser abordada creativamente por organizaciones diversas, que sumen miradas diferentes para analizar los problemas y diseñar posibles soluciones.