El Cronista Comercial

La chilena CCU invertirá $ 4500 millones para duplicar su producción de cerveza en Luján

Allí, fabrica las marcas Imperial, Schneider, Heineken, Grolsch y Warsteiner. Incorporará tecnología, que llevará la capacidad de envasado a más de 2000 latas por minuto

La chilena CCU invertirá $ 4500 millones para duplicar su producción de cerveza en Luján

El grupo chileno CCU invertirá $ 4500 millones en su planta de cervezas de Luján. El objetivo es duplicar la capacidad productiva de la instalación. Con el desembolso, busca potenciar la elaboración de sus marcas locales Imperial y Schneider, y de las internacionales Heineken, Grolsch y Warsteiner. Además, buscará más oportunidades para sus exportaciones.

CCU anunció la inversión en un acto con la presencia de Alberto Fernández y del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

El grupo chileno es el segundo jugador del mercado doméstico de cervezas, con una participación de mercado de más del 30%, detrás de Cervecería y Maltería Quilmes, filial del gigante global AB InBev, cuyo share está por encima del 60%. Su principal accionista es el holding de los Luksic, una de las principales familias empresarias de ese país.

En la Argentina, donde está desde 1995, cuando cruzó la Cordillera con la licencia de Budweiser, CCU tiene tres fábricas de cerveza: Santa Fe, Salta y Luján. En 2019, facturó en el país más de $ 31.200 millones, un incremento del 36,5%, contra una inflación del 54,2%, según datos del balance de su casa matriz, en Chile.

Su portfolio local de marcas de cerveza se completa con Salta, Córdoba, Isenbeck, Diosa, Norte, Iguana, Báltica, Miller, Amstel y Sol. Además, importa Kunstmann y Blue Moon. El grupo también produce sidra, tras la adquisición de Sáenz Briones. Es líder doméstico de ese mercado, con las etiquetas Real, La Victoria y 1888. También, vende licores (El Abuelo) y las marcas de vino Eugenio Bustos y La Celia. A mitad del año pasado, incorporó Colón y Graffigna, marcas de Finca La Celia, bodega también perteneciente a los Luksic.

Entre 2016 y 2019, CCU ejecutó en el país un plan de inversiones de $ 2250 millones. Uno de sus principales objetivos fue incrementar la capacidad de envasado de cervezas en latas de su planta de Luján, adquirida junto a las marcas Imperial, Palermo y Bieckert en 2008.

El desembolso anunciado ayer, informó CCU, le permitirá mejorar su abastecimiento al mercado local, donde sus cervezas, hasta diciembre último, se se distribuyeron en cerca de 191.000 puntos de venta. Con la inversión, que generará 40 empleos directos y 500 indirectos, la planta de Luján modernizará su tecnología y ampliará la capacidad de envasado a más de 2000 latas por minuto. Una línea de latas, se calcula en el sector, implica una inversión mínima de u$s 20 millones.

El desembolso, que estuvo en revisión por la irrupción de la pandemia, se hará en dos etapas. El objetivo de la primera, que se ejecutará en forma inmediata, es elevar la capacidad de Luján en un 30%. Luego, se dará el salto hacia la duplicación.

Históricamente, las latas eran el 3% del mix de ventas de CCU en el mercado local. En 2015, un año después de haber aumentado su apuesta por este envase, creció al 4,5%. Desde entonces, creció exponencialmente. Para inicios de 2019, ya había alcanzado el 40% de sus despachos domésticos, muy cerca del 50% que este formato aporta en países donde está más consolidado.

"Estamos comprometidos con la Argentina y aquí nos vamos a quedar. Por eso, tenemos la visión de duplicar el tamaño de esta cervecería para abastecer de manera competitiva al mercado argentino y, a la vez, generar oportunidades de exportaciones a los diversos países en los que CCU está presente", aseguró Fernando Sanchís, el argentino que gestó el desembarcó de CCU en el país en 1994 y es gerente general de la operación local desde entonces. Además de Chile y la Argentina, el grupo está en Paraguay, Bolivia y Uruguay.

Por su parte, el CEO regional, Patricio Jottar, destacó que, en el cuarto de siglo que CCU lleva en el país, ya invirtió más de u$s 800 millones. "El aporte de CCU en la Argentina va más allá de los productos que nacen en sus fábricas. Buscamos ser un socio activo en el desarrollo del país y de su gente", afirmó.

El ejecutivo chileno resaltó la apuesta, "más allá de las complejidades del contexto que está atravesando el mundo y todos nuestros países; nuestra mirada es de largo plazo y esta inversión es una prueba del compromiso de CCU y de sus accionistas por la Argentina".

La música más maravillosa para los oídos para Alberto. Sobre todo, cuando otras empresas trasandinas -Latam y Falabella- fueron noticia por sus repliegues en el país.