El Cronista Comercial

Estrés, aquel enemigo al que es mejor conocer

Estrés, aquel enemigo al que es mejor conocer

Considerado un mecanismo fisiológico que sirve para adaptarnos a una situación percibida como amenazante o de demanda incrementada, el estrés se da en forma natural y es necesario para la supervivencia. En su justa medida es una tensión perfecta, ya que nos motiva y permite actuar, pero cuando esa demanda se incrementa y no contamos con los recursos suficientes, se transforma en negativo y hay una sobrecarga en nuestro organismo.

"El estrés negativo surge cuando consideramos que no tenemos los recursos necesarios para afrontar la situación, ya sea porque no los tenemos o porque no aprendimos a utilizarlos. En un largo periodo, puede tornarse un problema trayendo dificultades en la salud, sintiendo presión en determinadas relaciones interpersonales tanto en el hogar como en el trabajo, dificultades emocionales, entre otras cosas", asegura María Migali, directora de Grupo Wellness Latina.

El incremento del ausentismo y problemas de salud en los empleados deben atenderse como posibles consecuencias: síntomas físicos como dolor de cabeza, contracturas musculares, trastornos cardiovasculares y/o molestias gastrointestinales recurrentes, pueden ser indicadores de agotamiento físico o emocional, muy vinculado al estrés.

"La sensación de agotamiento, falta de interés y atención por el trabajo, disminución del rendimiento e irritabilidad, pueden ser los síntomas más visibles al principio. Luego llega el insomnio, ansiedad o depresión y el modo de recuperarse probablemente requiera el apoyo de un profesional", comenta Federico Carrera, Director de High Flow.

¿Cómo prevenirlo?

Si el estrés se detecta rápidamente, la persona puede tomar distancia de aquel entorno que lo desafía o disminuir la exposición a la presión y no llegar a mayores. "Conocerse a uno mismo y escuchar a los que nos conocen es clave para estar atento y tener la capacidad de adaptación a estas situaciones", asegura Carrera.

"La alimentación saludable, el descanso adecuado, la actividad física y mantener relaciones profesionales y vínculos personales activos, son modos de administrar los esfuerzos, detectar de manera temprana la exposición a un factor de estrés y estar rodeado de personas que puedan advertirnos y ayudarnos", explica Carrera.

"Ordenar el trabajo, alinear expectativas, cuidar el entorno y clima laboral, generar/cuidar las redes de contención y apoyo social, velar por un sano equilibrio entre trabajo y vida privada, trabajar en pos de un entorno de trabajo más dinámico y cambiante que ofrezca nuevos desafíos y posibilidades, son alternativas para lidiar con el estrés", explica Catalina Polledo, gerente de Operaciones en Valuar. Además, agrega que los objetivos definidos deben ser realizables, priorizando tareas, alineando las expectativas con los superiores y cuidando los hábitos saludables como alimentación, sueño, ejercicio, técnicas de relajación y momentos de descanso. El uso de la tecnología es una opción para mejorar la productividad laboral, vía aplicaciones o plataformas que promueven un mejor uso del tiempo y sensación de control sobre tareas y deadlines.

Carrera asegura que la agilidad, el aprendizaje constante y la resiliencia, son ejemplos de las habilidades que tenemos que desarrollar para afrontar el estrés de cada día. Esto implica auto-conocimiento de nuestros propios límites y poder encontrar el punto hasta donde podemos rendir al máximo, sin sufrir daños leves ni permanentes.

Por su parte, Migali aconseja encontrar breves momentos para respirar profundamente, realizar ejercicios de relajación y desconcentración muscular, generar energías positivas como la inspiración, gratitud, asombro, esperanza y serenidad, ya que contrarrestan los efectos fisiológicos producidos por el estrés negativo.

Muchas organizaciones brindan los Programas de Asistencia al Empleado, que permiten que ellos y sus familias consulten sobre temas personales de manera absolutamente confidencial y gratuita. Profesionales especializados brindan asesoramiento inmediato, lo que permite la resolución del problema con la consecuente disminución del estrés. La mayor parte de las preocupaciones hoy en día están relacionadas con temas financieros, legales y psicológicos. Los Programas de Asistencia ofrecen asesoramiento en estas tres áreas, así como también en temas nutricionales y de maternidad.

Migali concluye que es fundamental aumentar nuestros recursos para combatir el estrés. Algunos de ellos son "desarrollar distracciones saludables para romper el ciclo de pensamientos negativos; conectarse con la naturaleza que potencia las emociones positivas; conectarse con los demás quitando el celular y computadora de la vista; manejar adecuadamente el tiempo con objetivos realistas; generar emociones positivas y ser amable".

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