El Cronista Comercial

En crisis, las firmas deben lidiar con el "empleado isla"

Cuando la economía funciona mal, disminuye el nivel de colaboración en las empresas. Cómo evitarlo.

En crisis, las firmas deben lidiar con el

Un estudio publicado por la Harvard Business Review señala que la percepción que un empleado tiene sobre la marcha de la economía afecta el modo en el que trabaja. De la investigación, realizada a lo largo de 17 años y con más de 60.000 entrevistas, se desprende que en momentos de crisis, los trabajadores de una empresa tienden a colaborar menos entre sí y comienzan a actuar de manera aislada, incluso aunque esto no sea lo más conveniente para sus intereses particulares.

La conclusión a la que llegó el equipo de investigadores es que si los empleados ven la economía como un juego de suma cero, en el que no hay posibilidad de crecimiento, las malas noticias económicas los hacen menos propensos a ayudar a otros. Y eso, a su vez, podría hacer que las organizaciones tenga menos probabilidades de sobrevivir a la recesión.

Así aparecen los "empleados islas", a los que no solo les cuesta trabajar en equipo, sino que también llegan a pensar que es lo mismo si hacen bien o mal su tarea. O, incluso, que no hay diferencia entre hacerla o, directamente, no hacerla.

"En estos meses tuvimos aumento de consultas de empleados preocupados por su propia situación económica. Que tienen deudas que no pueden pagar, acumulan saldos de las tarjetas de crédito, no llegan a fin de mes... En ese contexto las personas tienen de aislarse y disminuir las interacciones en todo sentido, también en el plano laboral", explica Andrea Lardani, directora de Grupo Wellness Latina, empresa que ofrece servicios que promueven el bienestar de las personas, organizaciones e instituciones educativas.

"Si la gente está estresada se afectan las relaciones y así no se puede trabajar en equipo", dice Lardani

El otro problema, agrega, está en que en momentos de crisis muchas organizaciones se cierran y dejan de ofrecer comunicación clara. Eso genera un efecto dominó que termina en mayores niveles de incertidumbre.

Para evitar este círculo vicioso, lo más conveniente es lograr que el liderazgo de la compañía ayude a motivar a los empleados. Eso no solo mejorará los resultados de la compañía, sino que, además, redundará en colaboradores que se verán menos afectados a nivel personal por la crisis.

"Lo que cada uno aporta en contextos de crisis económica vale la pena y sirve. Ese mensaje debe permear en toda la organización", concluye Lardani.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo