El Cronista Comercial

Empresas reperfilan su presupuesto para festejar fin de año

Para ahorrar, cambian cena por cóctel y piden show con artistas no conocidos. Otras optan por celebrar en sus instalaciones

Empresas reperfilan su presupuesto para festejar fin de año

Cóctel en vez de cena formal. Banda de covers en lugar de un show con artistas de primera línea. Limitar el número de sorteos. Instalar una carpa en la planta industrial para no alquilar un salón. Son algunas de las estrategias que las empresas empezaron a pergeñar para ahorrar en sus presupuestos para el tradicional festejo de fin de año.

Es que, según comentaron varios operadores de la industria de los eventos corporativos, este año, como nunca antes, la última palabra sobre el perfil que tendrá la fiesta la tienen los departamentos de compras, que relegaron a un segundo plano a Recursos Humanos y Marketing.

"Lo que vemos es que cuando hacemos nuestras presentaciones, las compañías están más preocupadas por el Excel que por el Power Point. A nosotros nos interesa que la propuesta esté alineada con los valores de la firma y esta situación nos limita el trabajo", explicó Marcelo Gordin, director de Énfasis Motivation Group.

La otra característica de 2019, agregó, es que una gran cantidad de organizaciones vienen postergando la decisión hasta último momento. Recién después de las elecciones de octubre comenzaron a llegar los pedidos, cerca de un mes más tarde que lo usual. Sin embargo, las confirmaciones se hacen esperar.

CyberMonday: registró otro récord, aunque no alcanzó el 'boom' esperado

El CyberMonday, el evento anual de ventas online más importante del comercio electrónico, finalizó con un nuevo récord: facturó $ 11.811 millones (equivalente a $ 164 millones por hora), cifra que representa un crecimiento del 64% en comparación con el monto alcanzado en la edición de 2018 ($ 7213 millones).

El costo promedio por persona que pagarán las compañías oscila entre $ 4000 y $ 7000. La variación dependerá de la cantidad de asistentes, de si se contrata un show y de la comida elegida, entre otros factores.

"Creo que aunque todavía falta mucho por confirmar, vamos a terminar haciendo más o menos la misma cantidad de eventos que otros años. Para los empleados, la fiesta de fin de año es importante y muchos la toman como si fuera un derecho adquirido", agregó Gordin.

Desde el punto de vista de las grandes compañías, la celebración es una oportunidad importante para realizar engagement con sus colaboradores. Por eso, las primeras confirmaciones llegaron desde estas empresas.

"Las más chicas están todavía dudando. Y aunque creo que muchas decidirán organizar algo, aunque sea de más bajo perfil que años anteriores, otras van a cancelarlo", detalló Sergio Ventura, director de Ventas de MCI Argentina.

A diferencia de años anteriores, los Departamentos de Compras son los que tienen la última palabra

La clave, explicó, está en que los colaboradores no sienten que la empresa está dando un doble mensaje. Si el año no fue bueno, no se puede hacer algo ostentoso.

Así, para los organizadores de eventos el desafío del año será cómo sostener los estándares de calidad y, al mismo tiempo, satisfacer las demandas económicas de las compañías.

En La Rural ya hay cerradas 25 fiestas de fin de año entre alquileres de salón y Celebration, el producto llave en mano que ofrece el predio de Palermo.

"Algunos mantuvieron el presupuesto del año pasado, pero hay varios que decidieron ajustarlo. Eliminan la barra de tragos premium o no ofrecen cerveza libre toda la noche. Y el menú más elegido es una combinación de sándwiches y pizzas, que ayuda a bajar el costo", dijo Agustina Chavero, gerente de Congresos Convenciones y Eventos de La Rural. En promedio, las compañías pagarán $ 2500 por cada invitado.

Entre $ 4000 y $ 7000 por invitado pagarán las compañías para realizar sus fiestas de fin de año

La ejecutiva agregó que, aunque la contratación de shows depende de cada firma, ya saben que los que ofrecieron un espectáculo el año pasado volverán a hacerlo este.

"Hay una cuestión coyuntural de no hacer grandes festejos en medio de esta crisis. Pero también hay un cambio cultural. Hace 10 años era todo más formal. Ahora se parece más a un after office", concluyó.

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