El Cronista Comercial

Garbarino: ahora, depende de la cadena y sus proveedores que no se caiga la venta

Inverlat, el fondo dueño de Havanna, quiere recortar la deuda comercial. Los fabricantes exigen el 100% de los $ 7000 millones que adeuda la empresa.

El fondo dueño de Havanna tensa la compra de Garbarino

"Ninguna transacción se hace si no se cae, por lo menos, dos veces". La fuente resume con ese irónico refrán el punto en el que están las negociaciones por el ingreso de Inverlat, el fondo dueño de Havanna, a Garbarino.

Después de un viernes intenso, de llamados y reuniones con fuertes tironeos y presiones, la pelota quedó del lado de la cadena y, en especial, sus proveedores, para evitar que se caiga la operación.

"Nosotros ya hicimos nuestra oferta. Buscamos ser parte de la solución, no el problema", aseguran en el fondo, dueño de Havanna, ICSA, Aspro y la licencia de Reef para la Argentina. "Son Garbarino y los proveedores quienes tienen que decidir la continuidad de sus 200 sucursales y las 4000 fuentes de trabajo. Nosotros ya hicimos la oferta, hablamos con los bancos y con los proveedores. Nos quedamos en una situación incómoda", agregan.

Aclaran que el interés no está caído. "Si, en unos días, Garbarino vuelve diciéndonos que hay acuerdo con los proveedores, reactivaríamos el tema", aclaran.

Por su parte, en la cadena, coinciden que los canales de diálogo, aunque desgastados, siguen abiertos. Apuestan a la intervención de un mediador que acerque las posiciones. El mercado apuesta a que sea First Capital, la consultora que articuló, en agosto, la reestructuración financiera de Garbarino con los bancos.

A fines del año pasado, Inverlat hizo una oferta de compra como consecuencia de ese acuerdo. Pero la operación se estancó, luego, de que se tensara la negociación con los acredores comerciales de la cadena, con los que acumula una deuda cercana a los $ 7000 millones.

La reestructuración de deuda le permitió recortar en $ 2400 millones el pasivo financiero de la empresa. El acuerdo incluyó la búsqueda de un socio que inyectara fondos en la firma, para restituir capital de trabajo. Así, apareció Inverlat en la ecuación. "Toda la reestructuración se hizo para esto", defiende el ingreso del fondo un conocedor de la transacción.

En las últimas semanas, Inverlat cerró un acuerdo con los bancos acreedores, que habían convertido sus deudas en capital. Los principales son el Galicia, con una deuda de $ 1535,19 millones, y el Santander ($ 1526,4 millones). La reestructuración implicó quitas de entre 65% y 75% a los $ 5000 millones de pasivo financiero que tenía la empresa. Quiso aplicarle el mismo recorte a los proveedores comerciales, entre los que se encuentran Newsan, Samsung, BGH y Mirgor, entre otros fabricantes de artículos de electrónica y electrodomésticos.

Pero recibió un rechazo pleno de las fábricas, que quieren cobrar el 100% de su deuda. También, se habría propuesto cambiar los términos de la relación comercial. Garbarino trabaja con stock en consignación, un sistema que, desde el punto de vista financiero, no le convence a Inverlat.

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"Inverlat quiere maximizar la quita para inyectar el menor capital posible. Los proveedores no quieren resignar su parte. Cada uno está jugando sus cartas", destacaron en la empresa, cuya deuda -entre financiera y comercial- supera los $ 12.000 millones.

"Los proveedores están en una actitud de 'sálvese quien pueda'. Hay una miopía de la industria en la evaluación de la situación general. Acá hay un inversor que está dispuesto a inyectar muchísimo dinero en la empresa. Los bancos ya hicieron un esfuerzo enorme; ahora les toca a ellos poner su parte. No se dan cuenta de que, a Garbarino, solo, no le alcanza para pagarles todo lo que piden. Ni miden lo que puede significar, para este mercado, su desaparición", alerta un protagonista de las negociaciones.

"Es un sector acostumbrado a tallar hueso. Y si vas tan al hueso, a veces, lo encontrás", grafica.

Con Inverlat ya levantado de la mesa, la intención de Garbarino -y el eventual mediador- es conseguir que los poseedores del 70% de la deuda comercial cambie de opinión, para poder imponerle el acuerdo al resto de los acreedores. Es un porcentaje similar (dos terceras partes) al que establece la Ley Comercial para un Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE). En ese sentido, revertir las posturas de Newsan y Mirgor serían un éxito, sugiere una fuente.

"Inverlat es el único interesado", reconocen cerca de Garbarino. El fondo tiene como ejecutivos a Jorge Carballo, cuñado de Jorge Horacio Brito y actual presidente del Banco Macro; los ex Citi Carlos Giovanelli y Guillermo Stanley; y al ex Deutsche Bank Damián Pozzoli.  

¿Por qué se mostró interesado en Garbarino? La especialidad de Inverlat reside en inyectar capital, reestructurar las compañías en las que apuesta y ponerlas nuevamente en valorAsí lo hizo con Havanna, que se presentó en concurso de acreedores antes de ser adquirida por el fondo (en ese entonces, llamado DyG). Sus inversiones se enfocan en compañías con operaciones en América del Sur y en cada operación se asocian con otros inversores, que actúan como co-inversores.

El plan de Inverlat es reestructurar la deuda de Garbarino para luego invertir en la compañía, dotándola de capital de trabajo para así reflotar su actividad. Su amplia red de sucursales (más de 200), su robusta plataforma de e-commerce, su agencia de viajes y la compañía de seguros de la que también es dueña sedujeron al fondo liderado por los banqueros.

En caso de que Inverlat no siga en carrera, fuentes allegadas a Garbarino adelantaron que la compañía perteneciente a los hermanos Daniel y Omar Garbarino buscará otro comprador. "Hoy, la firma está al límite. Si se cae la operación, se entrará en un terreno desconocido, aunque todo indica que, por como están las cosas, lo más probable es que el cartel de venta siga colgado. Es difícil pensar una salida alternativa. La compañía necesita ser sustentable", reconocieron.

En un intento por revertir su crítico estado financiero y reconvertise, un mes más tarde a la reestructuración de su deuda, la firma lanzó oficialmente su marketplace, con el que apunta a convertirse en una suerte de Amazon local y competir con MercadoLibre. 

Con un 22% de market share y una facturación anual de $ 25.000 millones, Garbarino es una de las marcas líderes del segmento y fue una de las más afectadas por la crisis en el último tiempo, al igual que toda la industria, dado que la progresiva caída de las ventas y el aumento creciente de los costos a raíz de la devaluación y la consecuente pérdida del poder adquisitivo impactaron en el rubro de electrodomésticos. El sector registró una caída de la demanda cercana al 35% en 2019, según datos de la consultora Gfk. 

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