El Cronista Comercial

El coronavirus le costará u$s 5000 millones a los aeropuertos de la región

Por la pandemia, las terminales aéreas perderán más de la mitad de los ingresos y tráfico de pasajeros de 2019, advirtió Rafael Echevarne, director del Airports Council International para América Latina y Caribe. Qué medidas reclaman para sobrellevar la crisis

El coronavirus le costará u$s 5000 millones a los aeropuertos de la región

El cierre de fronteras y los límites fijados a los vuelos de pasajeros en América latina y Caribe por la pandemia de coronavirus afectarán de lleno, también, a los aeropuertos, que prevén recibir, a lo sumo, un 50% menos de ingresos este año.

“En 2019, los aeropuertos de América latina y Caribe facturaron unos u$s 11.000 millones. Este año, estimamos que, como máximo, los ingresos serán el 50%. Es decir, van a dejar de percibir más de u$s 5000 millones en ingresos", asegura Rafael Echevarne, director del Airports Council International para América latina y el Caribe (ACI-LAC), la organización que nuclea a 240 terminales que gestionan el 95% del tráfico aéreo de la región.

En la Argentina, dos empresas tienen la concesión de los aeropuertos: Aeropuertos Argentina 2000 (AA2000), a cargo de 35 terminales, y London Supply, al frente de tres.

“Hoy, en la región los aeropuertos están operativos. Pero con un 97% menos del tráfico de pasajeros que en 2019. En el primer trimestre, la caída fue de 34 millones de pasajeros y dejaron de percibir u$s 700 millones en ingresos por el impacto de la pandemia, que afectó a partir del 15 de marzo, sólo los últimos 15 días del trimestre. A partir de entonces, la reducción fue casi total. Pero siguen operativos, por vuelos de repatriación o de carga, lo que implica que los gastos para poder operar continúan vigentes”, destacó Echevarne.

México es el único país en el mundo que no limitó el transporte aéreo, si bien, de todos modos, se cancelaron muchos vuelos. Y Brasil continúa con vuelos domésticos, pero en menor cantidad, al igual que Chile”, precisó el ejecutivo.

En la Argentina, el impacto fue severo. Este año, hasta el 19 de marzo, Aeroparque tuvo un promedio diario de 28.445 pasajeros, según estadísticas que manejan ejecutivos del sector. Desde entonces, y hasta el 21 de mayo, fueron 278, una caída del 99%.

Eso repercutió, obviamente, en el flujo de personas de la terminal. Hasta el 20 de marzo, eran 5000 visitantes diarios, en promedio, además de 10.000 empleados. Desde entonces, sólo ingresan 1000 personas a trabajar y hay 21 locales de gastronomía cerrados.

Los números no son mejores en Ezeiza. El aeropuerto internacional, que tenía 150 vuelos diarios, entre arribos y partidas, cayó de un promedio de 37.000 pasajeros cada 24 horas en enero a 530 en abril. Por decreto, sólo operó con casos excepcionales: los vuelos humanitarios. Entre el 20 de marzo y el 11 de mayo, sólo tuvo 628 arribos y 729 partidas, entre aviones con pasajeros, de carga y privados o sanitarios.

La reducción, de más del 98%, en la cantidad de vuelos de cabotaje, sumada al cierre de fronteras, impactó de lleno en las 35 terminales que tiene concesionadas Aeropuertos Argentina 2000. La facturación sobre sus grandes rubros de ingresos (tasas de pasajeros, del uso de la aeroestación, por estacionamiento y aterrizaje de los aviones; los locales comerciales, freeshops, bares, restaurantes, las playas de estacionamiento de autos; y la terminal de cargas) fueron, prácticamente, nulos.

La reactivación del sector aerocomercial, que atraviesa la peor crisis de su historia, “dependerá de dos factores: de la decisión de los gobiernos sobre cuándo habilitan el transporte aéreo doméstico e internacional (la mayoría es cauto, permite primero cabotaje y luego el internacional), pero, también, del impacto de la recesión económica que se avecina, por los despidos y caída de la economía a nivel global, que será muy fuerte. La gente tendrá poca disponibilidad para viajar”, retomó Echevarne.

Ecuador habilitó los vuelos a partir del 1º de junio. La Argentina fijó septiembre como fecha, la temporada de turismo invernal así desapareció. Sería importante que no se demore más el reinicio. Junto con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), hicimos un llamado para que no se retrase la reactivación del transporte aéreo, por su enorme impacto socioeconómico”, destacó.

El director de ACI/LAC admitió que las proyecciones sobre tráfico aéreo se realizan sin certezas sobre el impacto de la recesión, que será dramática y global. “En 2008 y 2009, la crisis afectó sobre todo a los países más ricos. La recuperación tardó 22 meses a nivel global. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, la reactivación demoró 24 meses. Pero vivimos la tormenta perfecta: una crisis a nivel global como nunca se vio antes. Con lo cual, el impacto será, seguramente, mayor a dos años”, advirtió.

Al igual que las compañías aéreas, los aeropuertos también reclaman a nivel local, regional y global medidas de alivio para sobrevivir a la mayor crisis en su historia. Pero, en la región, por el momento, no tuvieron respuesta a sus pedidos. De los 240 aeropuertos que integran la ACI en América latina y Caribe, 170 son concesiones a cargo de privados. 

En principio, reclaman poder diferir el pago del canon por concesión, para poder tener fondos disponibles durante la crisis. En este punto, solo Brasil cedió y permitió postergar esos pagos para fines de año.

También, solicitan que se reconsideren y posterguen los proyectos de inversión en infraestructura previstos para 2021 y 2022, a excepción de los que sean imprescindibles. Por caso, AA2000 tenía previsto continuar las obras en Ezeiza, en El Palomar y en el Aeroparque Jorge Newbery

Además, solicitan que se flexibilicen las exigencias en cuanto a la calidad de los servicios, en función de los nuevos protocolos sanitarios. Por último, piden que puedan extenderse los contratos de concesión por más años de los fijados inicialmente, ya que las concesiones otorgadas a los privados se estiman sobre la base de una previsión de tráfico hasta el final de contrato. “Como esa previsión ya no se va concretar, se solicita extender los contratos para recuperar el tráfico proyectado originalmente”, explicó  Echevarne.

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) ya fijó los protocolos sanitarios para compañías aéreas y aeropuertos. Y comienzan a haber vuelos entre países. Echevarne comentó que en Europa, por ejemplo, se habilitaron una suerte de “corredores” internacionales, a través de acuerdos bilaterales entre países, para que los alemanes puedan viajar, por ejemplo, a las Islas Canarias de España o los británicos a algunos destinos de Portugal.

En la Argentina, se podría acordar con Brasil para que ciertos brasileños puedan esquiar en Bariloche, de modo controlado. Por ejemplo, si muestran su test de Covid-19  negativo antes de volar, algo que se hizo mucho en Asia, por el impacto económico que tiene”, comentó.

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