El Cronista Comercial

El Gobierno dio luz verde a denuncia de autopartistas contra Renault

La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia le dijo a la automotriz que tiene 15 días para dar explicaciones sobre presuntas prácticas de "abuso de posición dominante" con sus proveedores

El Gobierno dio luz verde a denuncia de autopartistas contra Renault

El Gobierno le dio luz verde a la denuncia que, a través de la Asociación de Fábricas Argentina de Componentes (AFAC), varias autopartistas habían hecho contra Renault Argentina y, mediante la disposición 76/2019, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) le dio a la automotriz francesa 15 días para que brinde explicaciones

Según la cámara de los proveedores, Renault habría cometido presuntas infracciones a la Ley de Defensa de la Competencia (27.442), al ejercer conductas que, de acuerdo con la denuncia, "configurarían abuso de posición dominante".

"También, se incluían cuestiones vinculadas con el mercado de reposición durante la vigencia de los períodos de garantía, lo cual genera un 'mercado cautivo' durante dichos períodos", agregó AFAC, en su comunicado.

"El pedido de investigación exponía cuestiones generadas por una situación de monopsonio de Renault (comprador único) sobre los proveedores argentinos que producen para esa terminal, al ser Renault el único demandante de autopartes diseñadas y desarrolladas para la fabricación local de vehículos de su marca, como así también para sus repuestos", explicó.

"Además, durante el período de garantía de sus vehículos, se estaría generando un monopolio ante las restricciones de los consumidores para acceder a talleres especializados independientes. A ello se agrega que existe un monopolio para vender repuestos a su red de talleres oficiales, dado que prohíbe la provisión directa de los mismos por parte de las fábricas de autopartes", señaló.

"Asimismo mencionábamos que dicha posición dominante se fortalece por el hecho de que sus proveedores de autopartes tienen altísimas barreras de salida para desplazarse rápidamente a otros clientes que permitan sustituir la producción: las grandes inversiones de capital en instalaciones y desarrollo de producto que los autopartistas realizan para atender los proyectos de Renault implican una fuerte restricción para desplazarse hacia otra terminal, particularmente, durante el período de amortización de las inversiones que generalmente requieren un mínimo de cinco años", recordó AFAC.

"También encuentran una altísima barrera de salida, ya que el costo de desvincular personal específicamente capacitado es muy elevado, son numerosas las obligaciones pendientes con acreedores financieros y proveedores y los altos costos fijos no pueden ser absorbidos por otros proyectos", añadió.

En consecuencia, según AFAC, "los autopartistas se ven obligados a cumplir directivas contractuales, comerciales, logísticas y productivas impuestas por Renault, por lo que AFAC solicitó que se investigue también otras posibles prácticas abusivas, como ser que al contratar a una empresa autopartista local se encuentran: restricciones para abastecer al mercado de reposición independiente; facultad de terminar los contratos con las autopartistas sin causa ni indemnización; control de los cambios accionarios de los proveedores; reserva del derecho de imponer co-proveedores con responsabilidad solidaria; control unilateral de los productos; atribuciones unilaterales para ejercer el derecho de multar a la empresa autopartista, de compensar sus deudas con tales multas y de resolver el contrato por acumulación de multas; el no reconocimiento de mayores costos derivados del aumento del tipo de cambio, costos de materias primas, mano de obra u otras variables económicas".

"Por su parte, durante la ejecución de las notas de pedido, Renault no informa proyecciones de volúmenes, no ajusta precios por reducción de volúmenes, niega certificaciones injustificadamente y retrasa el pago de herramientas, entre otras prácticas", amplió.

"Las cuestiones expuestas provocan que las empresas autopartistas argentinas vean reducida su capacidad para atender planes de inversión para ampliar capacidad y generar las innovaciones necesarias para lograr su actualización tecnológica, que son elementos esenciales para mantener o acrecentar el empleo de alta calidad. Ello afecta la capacidad de oferta futura de la industria, como así también el empleo y la sustentabilidad", manifestó la entidad sectorial, que recordó que el caso reviste interés económico general, "ya que el desequilibrio de la balanza comercial sectorial (sólo autopartes, sin vehículos), fue en 2017 de u$s 6710 millones (80% del déficit comercial total de la Argentina de ese año)".

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo