El Cronista Comercial

El Buenos Aires Design se convertirá en un gran centro de entretenimiento

Un grupo uruguayo-panameño se quedó con la concesión del centro comercial. Con una inversión de u$s 13,4 millones, pretende montar un complejo de diversiones, acompañado de un paseo de compras y negocios gastronómicos

El Buenos Aires Design se convertirá en un gran centro de entretenimiento

Hatzlaja, la empresa que resultó ganadora de la licitación que realizó el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por el Buenos Aires Design, tiene un ambicioso plan para convertir el famoso shopping de decoración e interiorismo de Recoleta en un centro de entretenimiento del calibre de los que ya existen en otras grandes capitales del primer mundo, como Nueva York (los Estados Unidos) y Dubai (Emiratos Árabes).

Este jueves al mediodía, las autoridades del gobierno porteño llevaron a cabo la apertura del segundo sobre, con las propuestas económicas y los detalles de los proyectos propuestos, de la licitación a la que llamó en 2019 la administración de Horacio Rodríguez Larreta para encontrar al próximo locatario y renovar el icónico mall.

Se presentaron cuatro empresas al inicio del proceso, pero dos de ellas pasaron a la segunda etapa, ya que obtuvieron el puntaje necesario en la primera fase. 

Pese a la crisis, aumenta la ocupación de oficinas clase B

Pese a la crisis, el segmento de oficinas clase B terminó 2019 con un 36% más de demanda que un año atrás. Así, la superficie alquilada a diciembre último fue de 44.975 metros cuadrados, según indica un relevamiento realizado por el Cushman & Wakefield.

De esta manera, solo continuaron en carrera de cara a la apertura del segundo sobre Hatzlaja e IRSA Propiedades Comerciales, el mayor operador de centros comerciales del país y el anterior concesionario del Design (desde 1993), que quedó desplazado tras el triunfo de la primera, que ofertó un canon mensual de $ 5.779.220 para quedarse con la concesión del predio de Recoleta, frente a los $ 4.114.014 propuestos por la firma que dirige Eduardo Elsztain. El canon mensual base que se estableció fue de $ 2 millones.

Aunque ya se conocieron los resultados de la licitación, todavía falta que se efectúe la aprobación final y se realice la adjudicación del inmueble.

¿Quién es el grupo empresario detrás de la apuesta? Inversores extranjeros de Uruguay y Panamá integran el holding, que es dueño, entre otras propiedades, del shopping Oh! La Barra, ubicado en el balneario La Barra en Punta del Este (Uruguay).

Puntualmente, los inversores uruguayos de Oh! La Barra y la firma panameña Urban Development Group, dedicada exclusivamente a la gastronomía y el entretenimiento con la gestión de varios centros en Panamá y América Central, realizarán en conjunto el desarrollo. "Se trata de la primera inversión que esta sociedad hace en la Argentina", señalaron fuentes allegadas al grupo, que proyecta inaugurar el renovado complejo en aproximadamente tres años.

"Durante la puesta en marcha del proyecto, el espacio estará cerrado. Empezaremos la obra una vez que el Gobierno de luz verde, pero no nos queremos apurar. Buscamos hacer un centro para los próximos 100 años. Además de inversión, demandará tiempo, un layout distinto al actual y tecnología", anticiparon.

A Hatzlaja no le asusta el contexto macroeconómico nacional. "Hace dos años empezamos a explorar esta posibilidad, cuando el tipo de cambio era otro. La coyuntura cambió, pero aceptamos el desafío de invertir en la Argentina porque confiamos en nuestra propuesta", aseguraron.

Tal como adelantó El Cronista en agosto del año pasado, cuando se realizó la apertura del primer sobre, el objetivo de Hatzlaja es montar allí un gran parque de entretenimiento con distintas atracciones, por ejemplo, simuladores como los que hay en Oh! La Barra. 

Con una inversión inicial estimada en u$s 13,4 millones, la firma ganadora desarrollará un concepto que, según precisó, será atractivo para un público diverso de edades.

Así, la compañía pretende transformar el Design en un mega centro de diversiones, para que no sea simplemente un shopping con negocios como el que funcionó hasta ahora bajo la órbita de IRSA, aunque seguirá operando en el espacio un paseo de compras con restaurantes. Habrá propuestas recreativas, culturales, comerciales, gastronómicas y oficinas de co-working.

La utilización del área se distribuiría de la siguiente manera: un 40% estará destinado al entretenimiento y el uso cultural; un 24%, a la gastronomía; un 18%, al estacionamiento; un 16%, al comercio; y un 2%, a oficinas y espacios de coworking.

"Cuando nos planteamos qué necesitaba el barrio, llegamos a una conclusión: queríamos hacer algo distinto que esté a la altura de la oferta de las ciudades desarrolladas y que se adapte a las demandas del turismo local e internacional", expresaron. "No queríamos ni un outlet ni un shopping de lujo ni un centro comercial tradicional, que ya hay en la zona", enfatizaron.

"Pueyrredón y Libertador es una esquina estratégica de gran importancia", expresaron desde Hatzlaja.

El complejo dejará de llamarse "Buenos Aires Design", ya que la marca pertenecía a IRSA, y adoptará el nombre "Oh! Buenos Aires", en sintonía con el shopping de La Barra.

Según Hatzlaja, la oferta de entretenimiento existente en Buenos Aires es escasa y resulta antigua. "No hay una propuesta como lo fue en su momento el Italpark", reconocieron. Según explicaron, estuvieron en contacto con players conocidos como Sacoa, Neverland e incluso el Parque de la Costa, que llevan décadas operando en la Argentina, y no descartan integrarlos al espacio.

De todos modos, el gobierno porteño dejó en claro que deberán respetarse ciertos requisitos, como el aspecto urbanístico, dado que el centro comercial cuenta con una protección patrimonial amparada por la Legislatura.

"El nuevo proyecto promueve la puesta en valor del edificio y la preservación del patrimonio histórico y cultural, al tiempo que permite la integración urbana y un mix de usos para que cada vez más vecinos puedan disfrutar", destacó la administración de Horacio Rodríguez Larreta.

Desde que la empresa que lidera Elsztain dejó de operar el centro comercial en noviembre de 2018 porque se terminó el contrato, el Gobierno de la Ciudad le otorgó un permiso de uso precario y gratuito al shopping para evitar su cierre y la pérdida de 800 puestos de empleo. Desde entonces, gestionan el mall la Cámara de Empresarios Madereros y Afines (CEMA) y la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC) hasta que se complete la asignación de la adjudicación.

El 30 de diciembre del año pasado cerraron los locales comerciales que se encontraban allí y solo permanecieron abiertos los restaurantes y los bares ubicados en las Terrazas del Pilar, que balconean a la plaza. Según le mencionaron a este medio fuentes allegadas al proceso, los comercios gastronómicos seguirán funcionando hasta que Hatzlaja desarrolle su propuesta, aunque tendrán la posibilidad de negociar su continuidad. "No vamos a desalojar a los locales ahora, pero se analizará si seguirán los mismos que están hoy", afirmaron.

Inaugurado en 1993, el Buenos Aires Design se convirtió en un sitio de referencia para diseñadores, decoradores y arquitectos, ya que fue el único centro comercial de este tipo, con tiendas dedicadas a la comercialización de insumos de construcción, equipamiento y mobiliario. Fue emplazado aprovechando un desnivel del terreno, junto al Centro Cultural Recoleta. 

Shopping