El Cronista Comercial

Dueña de Lucky Strike y Camel reclama que la dejan reabrir su fábrica

British American Tobacco Argentina advirtió que su operación industrial está al borde del colapso por la imposibilidad de apertura, a pesar de haber presentado estrictos protocolos de bioseguridad. Además, denuncia competencia desleal, ya que otras tabacaleras empezaron a operar y el viernes llegarían a los kioscos

Dueña de Lucky Strike y Camel reclama que la dejan reabrir su fábrica

British American Tobacco Argentina (BAT, ex Nobleza Piccardo), que controla las marcas Lucky Strike, Camel, Parisiennes y PallMall, entre otras, denunció que su actividad industrial en el país “se encuentra al borde del colapso, como consecuencia de la imposibilidad de reiniciar la producción de la planta ubicada en el parque industrial de Pilar, a pesar de haber presentado todos los protocolos de bioseguridad contemplados por las autoridades nacionales, provinciales y del municipio".

En un comunicado, la empresa, con 120 años en el país, destacó que “lamentablemente nos vemos impedidos de reanudar la actividad, a pesar de haber presentado todos los protocolos de bioseguridad previstos para preservar la salud de los trabajadores y de la comunidad de Pilar”.

“Nuestra planta permanece cerrada, mientras que el 60% del parque industrial está en actividad. Esto contrasta con lo sucedido con el resto de las empresas tabacaleras que, ubicadas en la provincia de Buenos Aires, ya han iniciado la producción, lo cual nos genera un tremendo impacto a nivel económico y de mercado, que pone en riesgo nuestra sustentabilidad operativa”, advirtió BAT.

De hecho, su principal competidor, Massalin Particulares (Marlboro y Philip Morris) reabrió su planta de Merlo en martes pasado y prevé llegar con sus marcas a los kioscos entre el jueves y viernes en Buenos Aires y Gran Buenos Aires y, en una semana, al resto del país. También Tabacalera Sarandí (Red Point y Master) pudo volver a producir en su planta de Avellaneda.

Además, la Afip habilitó este miércoles la importación de cigarrillos hasta el 30 de septiembre para las empresas del sector tabacalero "para evitar el desabastecimiento del mercado local". Como las plantas estuvieron cerradas desde el 20 de marzo, desde hace poco más de una semana no se consiguen cigarrillos en ningún kiosco; sólo quedó (por el momento) tabaco para armar. 

Así, la situación de BAT es de clara desventaja frente a sus competidores.

“Somos conscientes de la buena predisposición del intendente de Pilar. No obstante, la demora en la autorización para volver a producir pone en riesgo las fuentes de trabajo de casi 300 personas asignadas a la planta. Cada día que no podemos operar, es un paso que nos acerca al cierre definitivo, pues el mercado queda en manos de los competidores, alimentando un acto discriminatorio que nos perjudica”, expresó la empresa.

La reciente Decisión Administrativa 763/2020 exceptúa a las empresas tabacaleras y al personal afectado a su actividad del aislamiento preventivo y obligatorio, por lo cual quedan habilitadas las operaciones de las fábricas, luego del cierre registrado a partir del 20 de marzo pasado.

“Durante todo este período la empresa actuó responsablemente, pagando los salarios a pesar del impacto económico y de la pérdida de mercado. Si no se vuelve a trabajar en forma inmediata, será imposible pagar los salarios y sostener la actividad”, destacó la compañía.

Esta semana, BAT “desarrolló y presentó, en tiempo y forma, un estricto protocolo de bioseguridad que respeta la normativa y los lineamientos sanitarios establecidos por las autoridades nacionales, provinciales y del municipio de Pilar para lograr la inmediata habilitación para operar”.

El riguroso protocolo de seguridad e higiene establece, entre múltiples aspectos, que los empleados de la planta “se trasladen en vehículos provistos por la empresa con trazabilidad garantizada, de forma tal que sólo puedan hacer su desplazamiento de punta a punta, es decir desde su residencia al lugar de trabajo y viceversa. En forma complementaria, se fomentará que los empleados puedan permanecer en un hotel ubicado en el municipio de Pilar, especialmente contratado para tal fin, todo lo cual contribuye a cumplir la premisa planteada por las autoridades en el sentido de limitar los desplazamientos de las personas y la no utilización de transporte público”.

Además, “todos los empleados presentaron una declaración jurada sobre su estado de salud, además de que están previstos controles médicos diarios antes de ingresar al establecimiento, al tiempo que se extremarán las medidas de seguridad y el uso de elementos de protección”.

Finalmente, BAT Argentina ratificó en su comunicado “su plena vocación de diálogo para que las autoridades nacionales, provinciales y del municipio de Pilar accedan a toda la información que requieran sobre los protocolos y realicen las auditorías y controles que consideren a fin de permitir la reapertura inmediata de la operación industrial”.

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