El Cronista Comercial

Con miras al día del niño, dueño de juguetes Vulcanita apuesta a Batman para salvar el año

Caffaro Hermanos posee tres fábricas y la cadena Osito Azul. Consiguió los productos de Warner y DC. La cuarentena postergó el lanzamiento de esa línea. Lo hizo ahora, de cara a una fecha clave: el Día del Niño

Día del Niño: el dueño de los juguetes Vulcanita apuesta a Batman y sus demás licencias para salvar el año

En marzo el fabricante de juguetes Caffaro Hermanos, dueño de la marca Vulcanita y de la cadena de jugueterías Osito Azul, tenía previsto lanzar una nueva línea de productos de la marca Batman . La cuarentena y sus prolongaciones lo obligó a postergar los planes hasta ahora. Es que, con la caída del sector -las jugueterías están vendiendo sólo el 20% de lo habitual, cuentan-, y sus tres fábricas completamente paradas, la empresa se juega al próximo 16 de agosto: el Día del Niño es, junto a Navidad, uno de las dos eventos de mayor volumen para su negocio. Espera que las ventas para esa fecha la ayuden a no dar el año totalmente por perdido.

"El consumo se vio claramente afectado y la situación no es la esperada cuando se proyectaba el Día del Niño. Las jugueterías están muy golpeadas y todavía no tenemos un pronóstico claro de ventas. Somos muy cautos con los números", expresó Alejandro Caffaro, socio gerente de la empresa.

La compañía tiene tres fábricas. Además, importa y distribuye productos con licencias como Fortnite, DC Comics y Peppa Pig. En la primera mitad del año, en pesos, su facturación creció 20% interanual, en términos nominales. Aun así, avanzó con el lanzamiento de la nueva línea de Batman, que significó su primera asociación de licencia con Warner Bros. Consumer Products y DC e incluirá a otros personajes de DC.

El acuerdo consistió en un compromiso de compra de mercadería, alcanzado el año pasado. Pese a que la cuarentena obligó a postergar el lanzamiento, la decisión de hacerlo este mes fue por la dinámica propia del negocio, explican en la empresa: los consumidores (chicos) ya saben qué productos se ofrecen en el mundo y lo piden en las jugueterías locales. En tiempos de redes sociales, los videos de unboxing -influencers que abren los paquetes frente a las cámaras y lo publican en Internet- generan más ansiedad.

Alejandro Caffaro dice que del resultado de ventas del Día del Niño dependerá el balance del año

No será el negocio proyectado, por supuesto. La empresa se resentirá financieramente porque la mercadería -importada, en dólares- ya está en posesión de los jugueteros, que pagan a entre 80 y 100 días y en pesos. "Con estos niveles de inflación, es muy difícil de sostener. Sobre todo, cuando las ventas están muy por debajo de lo normal", subrayó Caffaro. Agregó que, por el nuevo escenario, el presupuesto de promoción en punto de venta se redireccionó hacia canales digitales e influencers.

En ese sentido, destacó que las jugueterías que venden mediante la modalidad de take away están despachando un 20% de lo habitual. En tanto, las que tienen un mostrador a la calle llegan a un 40 por ciento.

Sin embargo, añadió el juguetero, en CABA, la gran mayoría de los locales del sector aún permanece cerrada porque están en las principales avenidas comerciales. Así, con la apertura prevista solo a partir del 3 de agosto, la duda es si alcanzará el tiempo para vender.

"Lo que pase en estos próximos 15 días es clave", dice Caffaro

"Tendrán dos semanas para prepararse. Podría parecer suficiente anticicipación. Pero tienen que poder recibir la mercadería, exhibirla y venderla. No estamos seguros de que se llegue con los tiempos", dice.

Del resultado del Día del Niño, dependerá lo que la empresa haga el resto del año. Por el momento, demora decisiones respecto de la otra fecha fuerte, Navidad. "Lo que pase en estos próximos 15 días de pandemia es clave. El 70% de nuestras ventas del primer semestre son para el Día del Niño. Si las jugueterías no pueden vender el stock, habrá muchos jugueteros en problemas y eso repercute en toda la cadena", explicó.

En el mejor de los casos, la compañía cree que, este año, podrá llegar a vender, en volúmenes, lo mismo que en 2019. En cambio, si los números de agosto no son positivos, habrá que replantear la estrategia.

"Confiamos en que no será un año perdido. Todavía, estamos viendo qué embarcaremos para Navidad. Como empresa, estamos acostumbrados a las crisis. Pero esta es distinta", finalizó.

Shopping