El Cronista Comercial

Desarrollo sostenible, del concepto a la práctica: los casos de Natura y Genneia

Los referentes de sustentabilidad de Natura y Genneia revelan de qué modo activan proyectos que, además de ser rentables, contemplan el bienestar del planeta

Una gestión de sustentabilidad sólida ayuda a las empresas a responder en todo tipo de contextos. Consultada sobre qué visión de sustentabilidad y triple impacto tiene Natura, Paola Nimo, Gerente de sustentabilidad, subrayó que, para la empresa, la sostenibilidad es transversal al negocio.

"Para nosotros es crucial observar las problemáticas y desafíos socio-ambientales para luego dar una respuesta desde el área de la innovación y nuevas formas de pensar. El trabajo en conjunto y la suma de fuerzas hace que podamos modelar ese mundo que todos queremos sin resignar rentabilidad. Como organización de triple impacto procuramos que en nuestros programas o actividades lo social, ambiental y económico estén en equilibrio porque así podemos construir algo sostenible en el tiempo, inclusivo y que entienda las demandas actuales".

En esa línea, Gustavo Castagnino, Director de Asuntos Corporativos de Genneia, sostuvo que "es un desafío muy grande trabajar en el triple impacto de nuestras compañías. La sustentabilidad es un camino inevitable para cualquier organización, en especial por la demanda de la sociedad para que las empresas tomen ese rumbo. Asimismo, en muchos países desarrollados hay regulaciones gubernamentales que si no se cumplen incurren en penalizaciones para las empresas que quieran operar en ellos".

Durante el encuentro también se habló de la importancia de la disminución al mínimo de la huella de carbono, otro de los temas vitales de la agenda climática. A propósito, Nimo contó que desde Natura hace tiempo que están trabajando en un programa de carbono neutro junto a Genneia que, en el 2016, les permitió compensar 70.000 bonos de carbono (una tonelada de CO2) en el parque eólico de Rawson.

Por otra parte, la ejecutiva agregó que desde hace 3 años trabajan en un programa de carbono neutro que les permite medir desde la extracción de la materia prima hasta los desechos generados por el consumidor, el transporte, las oficinas, las tiendas, los viajes de nuestros colaboradores y cada proceso para ver qué oportunidades tienen de reducir y disminuir la huella de carbono. "Tenemos también una calculadora ambiental que, ni bien empezamos con la innovación de un producto, usamos para medir su impacto y el de nuevas formulaciones".

"Trabajando en este tema, con las toneladas de bonos de carbono obtenidas, pudimos compensar la huella de grandes empresas y eventos, como el Torneo de ATP de Córdoba y el Coloquio de IDEA. Actualmente, tenemos una cantidad impresionante de bonos para ofrecer al mercado", describió Castagnino. Y agregó: "En simultáneo, estamos trabajando con la certificación de tres nuevos parques eólicos y uno solar que se usarán para emitir bonos de carbono, y en nuestra gestión diaria realizamos un trabajo eficiente de no generación de residuos ni papel. También estamos atentos a las nuevas demandas de las empresas, ya que muchas quieren tener energía de fuentes renovables, un mercado que no para de crecer".

Finalmente, ambos referentes coincidieron en que se está avanzando en el triple impacto. "Lo vemos en empresas internacionales y nacionales, muchas de las cuales nos piden cambiar la matriz energética de sus proyectos industriales o de servicios. Esto, junto con la necesidad de las empresas por entrar a mercados más grandes y desarrollados hace que haya mayor conciencia en el tema.

Por otra parte, estamos viendo que hay una necesidad y apertura mayor de las empresas para colaborar con todos los proveedores, autoridades y comunidades que nos rodean. No hay manera de cambiar si no estamos todos juntos: las personas, la academia y la competencia. En este camino toda la red se debe convertir en agente de transformación, parte del diálogo y de la solución", apuntó Castagnino.

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