El Cronista Comercial

Coronavirus: una petrolera de EE.UU. se declaró en bancarrota y es la primera víctima de la caída del crudo

Whiting Petroleum Corp se ubicó bajo el Capítulo 11 de ese país, ante el derrumbe del valor del commoditie por la menor demanda ante la pandemia del coronavirus. Otras empresas del sector contrataron asesores para reestructurar su deuda.

Coronavirus: una petrolera de EE.UU. se declaró en bancarrota y es la primera víctima de la caída del crudo

Whiting Petroleum Corp se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11, informó este miércoles el productor de shale (esquisto) de Estados Unidos. Así, es la primera víctima de la caída de los precios del crudo, que se espera que afecte a la producción récord de ese país, informó la agencia Reuters.

Whiting, otrora el mayor productor de petróleo de la región de Bakken, en Dakota del Norte, informó que sus acreedores acordaron reducir su deuda en unos u$s 2.200 millones mediante el intercambio de algunos de sus pagarés por el 97% de su nuevo capital. Los actuales accionistas serán dueños del 3% de la compañía reorganizada.

Muchos productores de petróleo y gas se enfrentan a una carga de deuda muy alta y  recortaron el gasto de forma agresiva, ya que los precios del petróleo se desplomaron en dos tercios este año. La pandemia del coronavirus está reduciendo drásticamente la demanda de combustible, mientras que Rusia y Arabia Saudita están impulsando la oferta en una batalla por un mercado en retroceso.

El auge de las perforaciones en Estados Unidos en los últimos tres años elevó la producción nacional de petróleo a un récord de cercano a 13 millones de barriles por día, pero los inversores se frustraron por los pobres rendimientos. Callon Petroleum y otras compañías contrataron asesores para reestructurar la deuda.

Las acciones de Whiting cayeron 44%, a 37 centavos. La valoración de mercado de la empresa se redujo a u$s 61,5 millones desde los u$s 15.000 millones que alcanzó en su punto máximo en 2011, cuando los inversores descubrieron el floreciente sector del shale. Al 31 de diciembre pasado, Whiting tenía u$s 2.800 millones en deuda y más de u$s 585 millones en efectivo en su balance.

El analista de SunTrust Robinson Humphrey, Neal Dingmann, dijo que declararse en bancarrota "era más una solución temporal que un plan sostenible a largo plazo", según Reuters. "Creemos que esta desaparición financiera se debió a una combinación de difíciles condiciones macro combinadas con operaciones de baja calidad durante varios trimestres", agregó Dingmann.

Los analistas creen que el sector energético está preparado para más impagos en los próximos meses. La quiebra de Whiting lleva la tasa de impago de energía de alto rendimiento de los últimos 12 meses a más del 11%, y la cifra de fin de año podría superar finalmente el nivel del 19,7% establecido en enero de 2017, según Fitch Ratings.

Los productores de energía Chesapeake Energy Corp y Chaparral Energy Inc, así como el productor de gas natural Gulfport Energy Corp están trabajando con asesores de reestructuración de deuda o bancos de inversión para reforzar las reservas de efectivo.

Se esperaba que Whiting produjera cerca de 42 millones de barriles de petróleo equivalente en 2020; informó que continuaría operando sin interrupciones materiales para los vendedores, socios o empleados. Espera contar con suficiente liquidez para cumplir las obligaciones financieras durante la reestructuración, sin necesidad de financiación adicional.

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