El Cronista Comercial

Coronavirus: la industria petrolera pedirá la apertura de procesos de crisis

Las cámaras de todo el negocio de producción y comercialización de combustibles trabajan en los borradores. Dicen que, por la cuarentena, la demanda de naftas cayó 70%. Además, se deterioró la cadena de pagos por el no funcionamiento de los bancos.

Coronavirus: la industria petrolera pedirá la apertura de procesos de crisis

La industria petrolera le pedirá al Gobierno que, como medida de emergencia, se abran procesos preventivos de crisis para las empresas de todo el sector.

El procedimiento preventivo de crisis es un instrumento legal que habilita a las empresas con severas dificultades financieras a aliviar sus costos laborales, para evitar que avancen con despidos masivos.

El objetivo es preservar los empleos. En el caso de la industria petrolera, son más de 100.000 en todo el país.

La solicitud se formalizará a través de presentaciones de las asociaciones de la actividad, cuyos borradores circulan por estas horas entre los ejecutivos del sector, antes de tener las versiones finales que se elevarán a las autoridades del Ministerio de Trabajo.

Las entidades son la Cámara Argentina de la Energía (CADE) -integrada por las principales petroleras-, la de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH), la Federación de Empresarios de Combustibles (Fecra), la Cámara de Expendedores de GNC (Cegnc), la Asociación de Estaciones de Servicio (AES) y la Confederación de Entidades de Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha). También, habrá pedidos de empresas de servicios petroleros.

Si bien es una iniciativa lanzada con puntos de común acuerdo, cada presentación se hará en forma individual a la cartera que dirige Claudio Moroni. “Será en breve”, anticipa una alta fuente del sector.

El objetivo es preservar los empleos. En el caso de la industria petrolera, son más de 100.000 en todo el país.

La producción y comercialización de hidrocarburos, explican en una de las principales productoras, está bajo stress varios factores. Dos de ellos, son exógenos: la baja del precio internacional del barril, secuela de la guerra comercial que, a inicios de mes, mantuvieron Rusia y Arabia Saudita, y la crisis que desató la pandemia global de coronavirus.

“Pero hay otro factor, endógeno: el parate económico que se produjo por la cuarentena”, apunta.

La producción y comercialización de combustibles fue considerada actividad esencial por el decreto con el que Alberto Fernández declaró la cuarentena. Es decir, está exceptuado del freno que sufrieron otros sectores.

Sin embargo, en la industria petrolera, apuntan contra las complicaciones operativas y financieras que significa que los bancos no funcionen con normalidad.

Si bien están habilitadas las transacciones electrónicas, más del 50% de la venta de combustibles se hace en efectivo. “Sin bancos abiertos, no hay forma de depositar la recaudación de muchas estaciones de servicio”, explican en el sector.

Esto, advierten, hace que muchas empresas ya estén financieramente al límite. Por eso, también le pedirán al Gobierno que declare a la banca como servicio esencial. “Si no, se cortará la cadena de pagos”, alertan.

El año pasado, la producción de petróleo ascendió a 29,5 millones de metros cúbicos (m3). Un promedio de 80.790 m3 diarios, 4% más que en 2018, según datos del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG).

En la industria petrolera, apuntan contra las complicaciones operativas y financieras que significa que los bancos no funcionen con normalidad. “Sin bancos abiertos, no hay forma de depositar la recaudación de muchas estaciones de servicio”, explican en el sector.

Sin embargo, la perforación bajó 12%: 905 pozos terminados, contra 1030 que se habían hecho el año anterior. Según Baker Hughes, una de las principales firmas de servicios del sector, la cantidad de equipos activos cayó de 55, en diciembre de 2018, a 44, en septiembre pasado.

Hubo un punto de inflexión claro: la firma, el 15 de agosto, del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 566, que congeló el precio interno de los hidrocarburos en u$s 59 por barril, a un tipo de cambio fijo de $ 45,19. En esos días, el valor internacional era de u$s 58 y el dólar cotizaba a más de $ 57. Un golpe grave a las finanzas de muchos proyectos de Vaca Muerta.

El desplome del precio internacional que se produjo a inicios de marzo –se derrumbó a la línea de los u$s 30– agregó más incógnitas a la ecuación.

La Administración de Alberto Fernández, además, mantuvo el congelamiento de precios al mercado doméstico.

A la agonía que ya sufría Vaca Muerta, ahora se suma el desolador horizonte que se vislumbra por las consecuencias económicas del coronavirus, tanto en el país como en el mercado internacional.

Por lo pronto, “el freno de la actividad y las restricciones en la circulación llevaron a que la demanda de naftas se derrumbara en los últimos días entre 70% y 80%, mientras que el derrumbe de gasoil supera el 50%”, se lee en uno de los borradores, citó el portal especializado EconoJournal.

En ese texto, además, se subraya que un barril Brent en torno a los u$s 25 hace “inviable cualquier proyecto de exploración, desarrollo y producción de hidrocarburos, ya sea de tipo convencional o no convencional”.

Se recuerda, además, que, cuando se derrumbó el precio del crudo, en 2008, el Ministerio de Trabajo habilitó los procedimientos de crisis en las provincias de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Mendoza.

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