El Cronista Comercial

Coronavirus: cuánto cobran los hoteles porteños por albergar a los repatriados

Hay más de 20 establecimientos en operación y el Gobierno de la Ciudad prevé incorporar otros. Sin embargo, el monto que paga está muy por debajo de la tarifa regular y, en muchos casos, apenas sirve para aliviar el impacto en algunos costos fijos.

Coronavirus: cuánto cobran los hoteles porteños por albergar a los repatriados

En la crisis en la que la pandemia de coronavirus  puso a la industria turística, muchos hoteles porteños -en su mayoría cerrados, sin turistas- ofrecieron su ayuda al Gobierno porteño para asistir a los argentinos repatriados que deben guardar aislamiento absoluto, con seguimiento médico, en su regreso al país. 

Para los más de 20 hoteles que participan hoy ofreciendo sus habitaciones no significa un “negocio”. De hecho, este aporte solidario para colaborar con el Gobierno de la Ciudad, apenas, sirve para obtener algunos ingresos que permitan aliviar la cuenta de gastos fijos.

Reciben $ 1000 por habitación por noche, según confirmaron fuentes del sector a El Cronista. La tarifa para establecimientos de las dos categorías que más participan (tres y cuatro estrellas) oscila entre los $ 5000 y los $ 10.000.

Si bien hubo acuerdos “uno a uno” con los hoteles que participan, el Ejecutivo porteño abona a todos el mismo precio por habitación, más allá de su categoría, explicaron fuentes de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad.

Entre los establecimientos que ya están operan con porteños repatriados de zonas de riesgo, figuran Panamericano, Presidente, Ibis Congreso, Cyan Hotel de las Américas, Cyan Americas Towers, Deco Recoleta Hotel, Conquistador, Regente, Escorial, Gran View y Hotel Facón Grande (de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE).

Se prevé hacer acuerdos con un total de 40 a 50 hoteles, según cumplan con las condiciones que determine el Ministerio de Salud, que estarán cerrados y destinados sólo a atender a personas en cuarentena, con atención sanitaria de los casos considerados leves, de modo de que las camas de hospitales queden liberadas para internación general y cuidado intensivo”, explicaron fuentes del Gobierno porteño.

Los hoteles reciben $ 1000 por habitación por noche, según confirmaron fuentes del sector a El Cronista. La tarifa para establecimientos de las dos categorías que más participan (tres y cuatro estrellas) oscila entre los $ 5000 y los $ 10.000.

Dentro de los hoteles, sólo trabajan voluntarios, personal de Salud y otros servicios del Gobierno de Buenos Aires en seguridad, limpieza y provisión de alimentos, además de conserjes y guardias de mantenimiento para cualquier eventualidad.

“Quisimos ponernos a disposición del Gobierno de la Ciudad porque sabíamos que estaban trayendo argentinos del exterior que debían hacer aislamiento obligatorio controlado, que es lo que se fijó en Buenos Aires para quienes vienen de zonas de riesgo”, comentó Arturo Navarro Ithuralde, CEO y cofundador de Aadesa Hotel Management, con 20 hoteles en el país y Uruguay, tres de ellos operando en la ciudad sólo con pasajeros en cuarentena obligatoria: Cyan Hotel de las Américas, Cyan Americas Towers y Deco Recoleta Hotel.

“La propuesta fue del Gobierno porteño. Nosotros aceptamos sin entrar en detalles, para ayudar. El dinero que recibimos sirve más que nada para cubrir algunos gastos, para que tener el hotel abierto no nos ocasione un gran costo económico en este contexto. Se espera que crezca la curva de contagio y quisimos ponernos a disposición para colaborar aportando camas”, explicó Navarro Ithuralde.

Y aclaró que tanto el servicio de comidas como la desinfección y limpieza de habitaciones cuando se van las personas alojadas, luego de 48 horas, corre por cuenta del Gobierno porteño. Hay médicos en forma permanente, que duermen en el hotel, controlan a los hospedados y derivan a hospitales en caso de ser necesario.

Al respecto, Aldo Elías, presidente de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), explicó que “muchos hoteles quieren colaborar con el Gobierno en esta crisis y, a la vez, buscan defender las fuentes de trabajo. No tener ingresos es muy difícil, porque muchos empleos y familias dependen de los hoteles y no sabemos cuánto tiempo durará esta crisis. A los que tienen más habitaciones, les sirve para obtener al menos algunos ingresos y poder pagar sueldos. A los más chicos no les sirve tanto, pero muchos optan por ayudar y, también, al menos así poder pagar parte de sus gastos, sobre todo, los salarios, que impactan mucho por ser una actividad de mano de obra intensiva, más en un contexto de ingresos cero”. 

Sobre si la solidaridad de las empresas podría ayudar a la imagen de los establecimientos que participan, Elías admitió que “podría ser positivo para los hoteles que la gente conozca que están ayudando, a nivel reconocimiento, pero no es ese el objetivo de quienes participan”. 

El panorama para el sector es desolador. “Nunca se vio nada igual; estamos presenciando la primera pandemia global de nuestra historia. No sabemos qué será de nuestra industria, que tiene un gran peso en un mundo globalizado. El turismo es la actividad más perjudicada de todas y arrastra al resto porque es transversal a la economía. Creemos que ya el primer semestre está perdido y el segundo es un gran signo de interrogación. Hay que ver cómo quedan las empresas tras esta crisis, hoy estamos enfocados en tratar de defender las fuentes de trabajo. Se anunciaron algunas medidas, como los Repro (Programa de Recuperación Productiva) o exención de contribuciones patronales, pero aún no se implementaron”, comentó Elías. El sector turístico en conjunto reclama, además, ser excluído del pago del impuesto a los débitos y créditos bancarios.  

Pese a todo, Elías destacó: “Si hay algo para felicitar es que no les tembló el pulso para tomar las medidas acertadas, en un trabajo coordinado y de comprensión absoluta que es algo que tenemos que enfrentar entre todos. Desde la CAT mismo solicitamos medidas drásticas, aunque nos afectaban de lleno, como cerrar las fronteras. No sólo las avalamos, también las propusimos porque estamos convencidos de que ahora el tema económico no es lo primordial, antes que nada hay que contener la propagación del virus”. 

Un futuro incierto

Por decisión del Gobierno nacional, los hoteles están cerrados a turistas hasta el 31 de marzo, fecha que el domingo se extendió hasta el 12 de abril, y no hay reservas al menos  para los próximos tres meses.

“En el sector estiman que los hoteles podrán reabrir quizás en dos o tres meses. Están aguardando la ayuda del Gobierno con las medidas anunciadas, como el alivio en cargas sindicales, y negociando con el sindicato condiciones para sobrellevar esta crisis, de suspensiones temporarias con descuentos en los sueldos. El sector hotelero está muy golpeado. Pocos hoteles tienen capacidad para cubrir más de un mes de operación si están cerrados. Y, además, si se estima que la reactivación de la ocupación será lenta, la tarifa puede demorar el doble de tiempo en recuperarse”, comentó Santiago Berraondo, vicepresidente senior de la consultora JLL.

Al respecto precisó que, en base a datos de STR, la ocupación hotelera cayó 30% en la Argentina en la segunda semana de marzo. “Hoy en muchas ciudades están cerrados o tienen apenas un 5% de ocupación. En China, más de 2600 hoteles registraron un derrumbe del 90% en su ocupación durante el pico de la pandemia y el 80% dejó de vender online. Tres semanas después, comenzaron a recuperarse lentamente y, ahora, a mediados de marzo, ya tenían un 20% de ocupación”, explicó Berraondo.

Resta ver cómo continúa la evolución de contagios en el país y cuándo se reabren las fronteras y se reactivan las conexiones aéreas para saber si la recuperación observada en China puede replicarse localmente.  

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