El Cronista Comercial

Con comercios ya abiertos en Capital, así esperan las cadenas de fast food el take away habilitado

Cadenas como McDonald's y Burger King esperan la habilitación formal a partir del lunes aunque varios comercios de la Ciudad ya ofrecen la opción de ir a buscar el pedido al local

Con el take away, las cadenas de fast-food esperan más que duplicar su facturación actual

Pese a que las grandes cadenas de fast food esperará la habilitación formal del lunes para implementar el take away en la ciudad de Buenos Aires, ya hay comercios que ofrecen el retiro de comida por sus locales, como se ve en las calles porteñas a pesar de la cuarentena por el coronavirus. Las empresas prevén que su facturación crezca un 150% contra los míseros volúmenes de abril, en los que solo pudieron vender bajo la modalidad de delivery, que, según el caso, representa entre el 5% y el 20% de sus ventas en situación de normalidad.

Sin embargo, pese a que la mayoría esperará la habilitación formal para hacerlo, ya hay comercios que ofrecen el retiro de comida por sus locales, como se ve en las calles porteñas.

"Hoy, nuestra facturación es prácticamente nula. Realmente, estamos vendiendo muy poco por delivery. Pero pensamos que la tendencia se puede revertir si incorporamos esta opción. Cuando nos autoricen, creemos que las ventas aumentarán cerca de un 150% solo mediante esta modalidad. Más allá de que creció el uso de las aplicaciones de pedidos, notamos que la gente tiene la costumbre de ir al local. Aunque eso signifique comprar y no comer en él", comentan desde una de las compañías más importantes del rubro. 

Coronavirus: Burger King y Starbucks cerrarán 13 locales en el país

Alsea, el grupo mexicano licenciatario de Burger King y Starbucks en la Argentina, cierra 13 locales en el país debido al complejo contexto macroeconómico por el avance del coronavirus. Se trata de cinco sucursales de la famosa marca de hamburguesas y ocho de la cadena de cafetería de origen estadounidense.

Por su parte, McDonald's se prepara para que 180 locales operen con esta modalidad. "En este contexto, el McDelivery equivale al 100% de las ventas, ya que es el único medio habilitado hoy”, señalan fuentes allegadas a la empresa.

No obstante, Arcos Dorados (licenciatario de la marca en el país), al igual que otras compañías del rubro, está lejos de compensar la caída de las ventas por el cierre temporario de sus salones. "La facturación del sector se derrumbó cerca de un 80% y las entregas a domicilio representan solo el 20% del total de los ingresos", sostienen fuentes de la industria, y agregan que el delivery no creció significativamente durante la cuarentena: se encuentra apenas unos puntos por arriba de lo que estaba antes.  

Para alentar la demanda, la marca ideó promociones especiales en combos para compartir entre varias personas a precios diferenciados y descuentos en medialunas y postres McFlurry. La idea es mantener estos beneficios para fomentar el take-away.

Desde la cadena, se ilusionan con que el AutoMac también podría aumentar sus ventas. Cuando el Gobierno lo permita, contará con 66 ventanillas de este servicio en todo el país.

La empresa elaboró un protocolo de prevención para entregar los pedidos de forma segura y resguardar al público y los empleados. También, para minimizar riesgo de contagio, incentivará el pago con medios electrónicos.

Otros comerciantes son menos optimistas en cuanto a las proyecciones tras el regreso del take-away. Marcelo Salas, dueño de Café Martínez, calcula que el volumen de ventas de la cadena de cafetería subirá apenas un 50% una vez que se implemente.

En este momento, 120 de las 200 sucursales de la compañía realizan entregas a domicilio por la plataforma PedidosYa y a través de repartidores propios. Actualmente, el canal de delivery representa el 10% de la facturación total de la empresa. Salas cree que podría alcanzarse el 15% con la autorización del retiro por los puntos de venta.

"De forma paulatina, cada vez son más las tiendas que empiezan a estar operativas nuevamente. El take away será incorporado por los locales que ya cuentan con delivery", comenta el propietario de la firma.

No obstante, los ingresos que entran por ambos métodos de comercialización resultan insuficientes. "Es un porcentaje bajo, pero significa una entrada extra de dinero. Nos servirá para aguantar un poco más y pagar sueldos al personal", reconoce Salas.

Para él, es necesario abrir al menos el 50% de los salones para estar más cerca de los niveles de facturación previos a la pandemia, como se hizo antes de la cuarentena, con una ocupación limitada y el 50% de las mesas en funcionamiento. "Aún estamos lejos de llegar al Punto de Equilibrio (PE)", aclara.

La empresa extremará las medidas de prevención, manteniendo la distancia social recomendada y reforzando la limpieza. "Habrá una persona encargada de vigilar la atención y cada 30 minutos sonará una alarma que obligará al personal a higienizarse", asegura Salas.

Por su parte, los comercios de la Avenida Corrientes esperan que la facturación crezca entre un 50% y un 100%. "Hoy, el delivery no supera el 10% de la facturación habitual de los negocios y estimamos que el take away nos permita sumar alcanzar entre un 5% y un 10% más", dice Gustavo Luraschi, presidente de la Asociación Amigos de la Avenida Corrientes, entidad que nuclea a los principales comercios del emblemático corredor del microcentro porteño, como las históricas pizzerías Guerrín, Los Inmortales y Las Cuartetas.

"Nosotros vivimos, básicamente, de la gente que concurre a los espectáculos nocturnos, los turistas que vienen de paseo y los oficinistas, actividades que por ahora no se reactivarán", argumenta Luraschi.

Desde el sector gastronómico cuentan que al comienzo de la cuarentena hubo una fuerte presión para que los negocios cerraran. Ahora, en cambio, es al revés: los comerciantes exigen la reapertura de las actividades.

Algunas empresas se adelantaron y, pese a que aún no está permitido, empezaron a vender mediante esta modalidad. En al menos dos sucursales de Bonafide en Belgrano y Palermo, ofrecen café listo para llevar. Aldo's Restaurante & Vinoteca también tiene disponible el take away en sus restaurantes de San Telmo y Palermo, al igual que Cachito Premium, una sanguchería de carnes a las brasas, con cuatro locales en Villa Crespo.

Asimismo, la cervecería Baviera sumó esta opción hace 15 días. En Juramento y Ciudad de la Paz, frente al renovado Mercado de Belgrano, Alejandro Citarella instaló hace 25 años este pub que se volvió un clásico del barrio, donde vende cerveza artesanal y platos típicos de origen alemán. “El delivery solo no alcanza. No me quedó opción", confiesa.

Desde que se inició la cuarentena, Citarella dejó de ofrecer su tradicional goulash. En su lugar, ahora ofrece guisos de lentejas, con precios más económicos para captar a los consumidores. “La cerveza es artesanal y se echa a perder en 20 días si no se consume dentro de ese plazo. Les regalé litros a los clientes que venían a comprar al local y terminé tirando otra parte porque no pude venderla”, concluye el comerciante.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se reunió ayer con Alberto Fernández y funcionarios del Gobierno nacional para definir detalles sobre la implementación del take away, que solo funcionará para comercios a la calle y no para las sucursales de las cadenas ubicadas en shoppings y centros comerciales.

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