El Cronista Comercial

Cómo hacer carrera hoy, según 11 mujeres líderes

En el marco del 4° Woman Leadership Forum organizado hoy por El Cronista y Apertura en La Rural, 11 ejecutivas de distintas industrias y posiciones describieron sus trayectorias y desafíos y reflexionaron sobre el rol de la mujer en las empresas en este momento.

Patricia Guarnes, Gerente General Región Sur de Latinoamérica de First Data/FISERV.

En el marco del 4° Woman Leadership Forum organizado hoy por El Cronista y Apertura en La Rural, 11 ejecutivas de distintas industrias y posiciones describieron sus trayectorias y desafíos y reflexionaron sobre el rol de la mujer en las empresas en este momento.

La primera participante del panel fue Alexandra De Royere, CEO y Directora Creativa de Solantu Buenos Aires, una marca de marroquinería de lujo sostenible. Esta francesa graduada de la Escuela de Negocios de Harvard vive en Buenos Aires hace 20 años y aquí promueve una iniciativa global de Christine Lagarde para apoyar a mujeres empresarias. Desde su lugar, fomentan el concepto de "mixtura", que busca ir un paso más allá de la paridad de género, y lucha por que en cada nivel de las empresas haya diversidad.

En este movimiento, aseguró, es fundamental contar con los hombres como aliados. Tanto es así, que gracias a su trabajo, muchos hombres que se sumaron al movimiento comenzaron a retirarse de las reuniones corporativas si es que en la mesa no encontraban representadas a las mujeres. Sobre la realidad de las mujeres en la Argentina, De Royere es optimista: "El tema de la cultura latina en cuanto al rol de la mujer es diferente a otros continentes, y nosotras mujeres somos las principales educadoras que pueden cambiar esto en nuestros hijos. Yo vi un cambio enorme en estos 20 años desde lo que estoy en Argentina. Hace 20 años lo vi muy atrasado, pero hoy veo a las compañeras de mis hijos y veo muy buen futuro".

A continuación, Silvia Tenazinha, gerente principal de banca comercial de Santander y excountry manager de Al Mundo, contó que eligió estudiar sistemas hace 30 años porque se dio cuenta de que la tecnología transformaría al mundo. “Vi que iba a democratizar el acceso a las oportunidades. Hoy un chico de un barrio carenciado puede acceder con un teléfono a la misma información que uno de un country”, dijo.

“A todas las industrias les llega el momento Kodak. Ahora le toca a las finanzas”, señaló sobre su llegada al Santander hace más de un año, donde está a cargo de la transformación digital que vive el negocio bancario. Desde esa posición, cuenta que implementó Women, plataforma de inclusión financiera para la mujer. “A las mujeres nos cuesta emprender, lanzarnos, conseguir crédito, exportar. Tenemos que ayudar. No sé si un hombre lo hubiera lanzado (el proyecto). Lo hicimos en menos de un año y ya capacitamos a más de 6500 mujeres”, expresó.

Sobre el rol de la mujer en las empresas, opinó que “las mujeres no somos ni mejores ni peores, somos distintas. Creo en la complementariedad de las visiones”. Para la ejecutiva, el desarrollo profesional no tiene que chocar con la realización de la mujer en el plano familiar. “Es una cuestión de logística. Lo importante es que una no tenga que elegir entre trabajo y familia. Se puede hacer todo con pasión. Ver a otras mujeres que pudieron hacerlo fue mi inspiración”, dijo, como consejo.

Luego fue el turno de María Belén Mendé, rectora de la Universidad Siglo 21, que comenzó haciendo notar que si bien más del 60 por ciento de los estudiantes universitarios en la Argentina son mujeres, el número en el mundo corporativo luego de la graduación se revierte. Y es allí donde las universidades deben involucrarse: "El tema es cómo se fomentan las competencias para la vida laboral. Nosotros en cada materia queremos que los alumnos puedan someterse a comprobar cómo se desarrollan", explicó.

Además, Mendé mencionó una investigación que llevaron adelante desde su casa de estudios que mostró que los empleados valoran mucho los skills de sus líderes mujeres, algunos de ellos son que dan feedback de forma continua, que reconocen el mérito, que tienen empatía respecto a la vida integral de los empleados y que pone metas claras. "Esas características son características de liderazgo para el siglo 21, y no solo deberíamos atribuírselas a las mujeres", mencionó.

Además, destacó otros datos que cosecharon en la universidad que muestran la brecha de la calidad de vida de las mujeres en las organizaciones y que esta es mucho más compleja para ellas que para ellos. "Una limitación de nuestro género es no saber pedir ayuda. Hemos traspasado grandes barreras, pero hay una sensación de control de nuestro género que nos hace mal. Porque a veces caminamos con muchos juicios hacia nuestros hombres, tenemos que aprender mucho desde lo ontológico. Saber pedir y ofrecer. Ubicarnos en el lugar que deseamos, pero no ser hipócritas", concluyó. 

María Ana Lacquaniti, gerente de Comunicaciones Institucionales de Coca-Cola para Sur de América latina.

María Ana Lacquaniti, gerente de Comunicaciones Institucionales de Coca-Cola para Sur de América latina, fue otra de las oradoras y subrayó que en la compañía de bebidas el desarrollo femenino forma parte de objetivos concretos y de un plan definido hace unos años. “Existen programas concretos de aceleración de carrera y un consejo que se ocupa de que se mitiguen las barreras para el desarrollo que puedan existir”, contó.

Para Lacquaniti, contar con el mentoreo correcto es una clave para crecer en la carrera. “La guía de alguien es fundamental. Aconsejo buscar mentoría, pensar a quién elegiría uno. Recibir recomendaciones. Y asumir el riesgo”, recomendó. En ese sentido, contó que su paso por el exterior –ocupó funciones en México- fue una bisagra en su trayectoria. “Cuando acepté ir a México no tenía idea de si iba a poder hacerlo. Asumí el riesgo sin tener todas las variables cubiertas. Las mujeres procuramos siempre cubrir todo. Pero el paso hay que darlo, no se necesita el 100 por ciento de los skills de un puesto”, subrayó. “No sabía con qué me iba a encontrar y fue la mejor decisión desde el punto de vista profesional”, agregó.

Para cerrar el primer bloque de charlas subió al escenario Milagro Medrano, Gerente de Relaciones Institucionales y Atención al Cliente de Banco Macro. La ejecutiva con más de 20 años de experiencia dentro de la institución inició su charla nombrando las características que diferencian a las mujeres, como la empatía, la capacidad de hacer varias cosas a la vez y de reaccionar con rapidez ante situaciones adversas. "También la intuición, sabemos que tenemos ese sexto sentido y a veces no creemos en él. Pero tenemos que desarrollarlo", opinó.

Encargada de llevar adelante procesos de innovación dentro del banco, Medrano destacó que muchas veces se piensa que la tecnología es un terreno de los hombres, cuando en realidad no lo es: "La innovación es crear nuevas formas de hacer las cosas. Es cambiar, mejorar y tener nuevos métodos. Y significa ver dónde hay una oportunidad. Yo empecé muy chica en Salta a trabajar y un día me llama el presidente del banco y me dice que hay que armar un 0800 para atender los llamados y yo no sabía lo que era. Y decidí que tenía que aprender. Me vine a Buenos Aires a ver qué era. Siempre estuve aprendiendo porque no tenemos que limitarnos ni por el género y ni porque no sé", contó.

Por último, habló sobre dos palabras que a veces son tabú para las mujeres: competencia y ambición. Sobre esto aclaró que la ambición solo es mala si es desmedida: "Tener ganas de crecer no significa que voy a ir atropellando gente. Significa que considero que tengo las herramientas para ocupar ciertos lugares y eso se puede hacer sanamente y no es malo hacerlo. Las mujeres a veces nos sentimos que no nos podemos mostrar mucho o sentimos que no nos merecemos esto, pero en las corporaciones les permitimos a los hombres ser ambiciosos, ¿por qué a nosotras no?".

Desafío por tres

En el segundo bloque, María Ángela Stelzer, directora de Asuntos Corporativos, Legales y Públicos de Volkswagen Argentina, narró su recorrido: tenía a su cargo el área legal dentro de la automotriz alemana y sumó Asuntos Corporativos en octubre de 2015, en medio del escándalo global que sufría la marca por la manipulación de emisiones en motores diésel. “Fue un desafío enorme, en el momento de la crisis reputacional del grupo en el mundo, con nuevo CEO en la Argentina, nuevo gobierno y nuevo equipo”, recordó. “Tuve que escuchar y aprender de tres equipos distintos, eran todas áreas nuevas para mí”, agregó.

María Ángela Stelzer, directora de Asuntos Corporativos, Legales y Públicos de Volkswagen Argentina.

Stelzer dijo que si bien la industria automotriz está asociada al hombre, las mujeres de a poco van creciendo y tomando importancia en el sector. “En el mundo, el 45 por ciento de los autos los compran mujeres. E influyen en el 85 por ciento de las decisiones de compra”, apuntó. Sobre su trayectoria, contó una anécdota que le sirvió para hacerse fuerte, cuando hace varios años –en otro contexto de compañía, aclaró- le tocó hacer un programa de nueve meses con profesionales de todas partes de VW, en los que había solo tres mujeres sobre 30. “Trabajábamos en grupos de cinco para presentar un proyecto y uno de ellos (eran todos hombres alemanes y uno inglés) me dijo al principio que no iba a poder trabajar con una mujer abogada y encima latinoamericana. Le respondí que ese era su problema. Al final del curso me pidió disculpas con la frase ‘la verdad es que trabajás igual que yo’. La pasé mal pero fue enriquecedora la experiencia”, recordó.

Hoy, aclaró, VW vive una transformación de su cultura que incluyó a la diversidad entre sus valores y políticas para retener talento femenino y que más mujeres accedan a puestos de dirección. Como consejo para crecer, recomendó hacer visible las ganas de avanzar. “Hay que ponerlo en palabras y pedirlo. Decir: quiero hacer y aprender algo más”, afirmó.

Una de las más aplaudidas de la jornada fue Patricia Guarnes, gerente general Región Sur de Latinoamérica de First Data/FISERV. La contadora que comenzó como pasante en el Banco Citi se sinceró frente al público y contó su experiencia personal. Admitió que, si bien nunca se puso como objetivo llegar a donde está hoy, sí es cierto que siempre buscó más: "En una época en la que el banco solo el 30 por ciento del personal eran mujeres el crecimiento se dio por necesidad. Yo necesitaba crecer económicamente y me maté trabajando. En ese momento yo me masculinicé, y esa es una de las cosas que siempre me cuestiono si fue correcto. Aprendí a hablar de fútbol y rugby, miraba los partidos porque sabía que el lunes el tema iba a ser ese. No me encantaba el rugby, pero sí me encantaba poder crecer", reflexionó.

Y en ese camino, la ejecutiva destacó que fue fundamental que la institución donde trabajaba tomara medidas específicas para promover la participación de las mujeres. "En ese momento la gente no se animaba a preguntarme si estaba casada o tenía hijos, porque era una cosa o la otra. Parecía que no podías tener una vida si tenías una profesión. Es terrible", recordó la gerente general que también mencionó que su experiencia muestra que los equipos más diversos son los más exitosos. Para concluir, Guarnes interpeló al público y remarcó que todavía las mujeres viven diferencias salariales: "Quien decide mi salario es un hombre que, en general, tiene una mujer en su casa que cuida a sus hijos. La única manera de romper eso es ponerse firmes. Chicas, metanse en la cabeza que el hombre va todos los días a pedir aumento y nosotras, porque estamos esperando, nos quedamos calladas. Lo que haces mal es no valorar lo que vos sabes hacer bien". 

Luego, Mariel Cifarelli, managing director de Marsh, dijo que en el sector de seguros hay un 11 por ciento de mujeres en posiciones de liderazgo. “Estamos mucho mejor y se evolucionó mucho en los últimos 10 años”, destacó, aunque reconoció que falta mucho camino por recorrer. En su caso, afirmó, se permitió tomar un lugar y avanzar. “El mercado es machista pero nunca me pasó que me dijeran que no haga algo por ser mujer”, señaló. “Siempre me orienté a resultados y trabajé mucho. Por ahí, mirando hacia atrás ese fue el punto. Tuve que poner mucho más para llegar”, admitió.

La ejecutiva contó una vivencia personal que la marcó en su carrera y en su forma de liderar: cuando se transformó en madre de un día para otro al adoptar a su hijo. “Fui mamá de un viernes a un martes. Tuve que ir el lunes y decirle a mi jefe que me iba de licencia y no sabía cuándo volvía. Pero no iba a poder realizarme como persona si no lograba ese anhelo”. Cuando volvió tenía su lugar en la compañía y pudo seguir con su profesión. “¿Cómo cambié como líder? Aprendiendo. Siempre fui orientada a resultados, objetivos. Pero también uno se da cuenta de que hay que orientarse hacia la relación con las personas. Hay que aportar la parte humana, delegar en confianza”, dijo. Para que lleguen más mujeres, opinó, “las corporaciones tenemos políticas de diversidad pero hay que tener una orientación al liderazgo y acompañarlo”.

Pierina Rossetti es directora de la División Pharmaceuticals de Bayer Cono Sur. Chilena, Rossetti desarrolló la mayor parte de su carrera como expatriada, en los Estados Unidos y ahora en la Argentina. Para esta licenciada en Administración de Empresas de la Universidad de Canterbury, trasladarse a otras latitudes fue un desafío.

"Cuando empecé a trabajar en la industria era la única mujer sentada en las reuniones. Siempre busqué el espacio para abrazar las oportunidades, pero nunca hice un cambio en mi personalidad. Fui la primera mujer expatriada mujer chilena en Bayer en farmacia y cuando llegué a Estados Unidos lo primero que me pregunté fue que hago yo aquí", recordó y enseguida aclaró que, aunque los miedos existieron, siempre tuvo la convicción y la claridad de que lo correcto era abrazar esa oportunidad. Para ser líder en otras culturas explicó que lo más importante es estar dispuesto a observar y aprender. "Es cosa de complementarse y querer ser parte. En la empresa en la que estoy se abren oportunidades para que puedas levantar la mano en igualdad de condiciones y eso ayuda mucho. Hay mucho por hacer todavía, pero hay que partir", reconoció.

Cerca del final, Andrea Gualde, directora de Asuntos Jurídicos e Institucionales de Farmacity, planteó que el problema de la poca presencia de mujeres en lugares de decisión en todas las esferas “es tema estructural y cultural. Por eso no se corrige solo. Hay que pensar políticas de corrección hacia dentro de las organizaciones. E interpelarse”.

Andrea Gualde, directora de Asuntos Jurídicos e Institucionales de Farmacity.

Tomando palabras planteadas en el último Coloquio de IDEA por la CEO de Latam, Rosario Altgelt, la directora de Farmacity se preguntó: “¿Por qué tenemos un problema con mujeres en lugares de liderazgo y poder? ¿Conocemos las métricas de cuántas mujeres hay? ¿Eliminamos los sesgos en la contratación, promoción, evaluaciones de desempeño? ¿Usamos tecnología para eliminar esos sesgos?”. Y continuó: “Cuando vemos directorios y ministerios en gobiernos, ¿qué pensamos? ¿No hay mujeres capaces para estar en esos lugares? ¿Esto es lo que pasa o pasa otra cosa?”.

Para Gualde, el problema de la falta de mujeres en puestos clave se debe a que “fue así de generación en generación”. Y remarcó que las que llegan lo hacen “por más resiliencia que suerte. Una ha puesto el doble, ha trabajado más horas y siempre tuvo que demostrar que no estaba ahí porque alguien la había puesto en ese lugar”.

Luego planteó que “quienes recorrimos este camino tenemos una responsabilidad enorme con la nueva generación (de mujeres), en acompañar, en dar networking, no dejar que se caigan y ayudarlas”. Y agregó: “Las compañías tenemos que replantearnos el esquema de que la mujer cuida la casa y a los hijos, aunque trabaje”. Mencionó, entre las iniciativas que implementó Farmacity, la licencia por violencia de género, y dijo que “avanzamos hacia una agenda de empoderamiento” para acortar la brecha entre hombres y mujeres.

Por último, Lorena Mauro, directora global de Asuntos Regulatorios para Latinoamérica y Sudeste Asiático de Bristol-Myers Squibb habló sobre los desafíos que enfrenta en su rol y aseguró que el primero es desterrar el mito que se vive en su industria que dice que su área es técnica, cuando en realidad es estratégica. “Tenemos que quebrar muchos sesgos de profesión, no solo de género”, detalló.

Además, contó que tuvo otros desafíos relacionados al género que fue superando a lo largo de su carrera. “Tuve un obstáculo del que aprendí mucho y del que pude mejorar mi perfil. Fue un hombre que no creía en mi criterio. En otro país, teníamos que certificar la calidad de una planta y dudaban de mi capacidad. El líder de esa empresa consultó al gerente General y a alguien externo, los dos hombres, que por suerte validaron mi criterio. Eso abrió otras puertas”, recordó.

La directora con responsabilidad sobre países con culturas muy distintas explicó que la clave para triunfar y liderar en esas circunstancias es la dedicación. “Cuando incorporé países de Asia tuve que poner mi cabeza en cero. Sobre todo para primero generar la relación con quienes iba a trabajar. El paso número dos fue saber interpretar qué era importante para esos países”, reconoció y comentó que en Asia se encontró con muchas mujeres empoderadas pero a las que se les ponía mucha presión para que hicieran muchas cosas a la vez: “Se espera mucho de esas líderes en esos países y eso tal vez desalienta a otras mujeres, el ver desnivelado el factor vida personal-laboral”, concluyó.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo