El Cronista Comercial

Cargar con prejuicios

Cargar con prejuicios

A las mujeres se nos cuestiona, siempre y de un modo más descarnado. De eso sabe Mercedes Ginevra, CEO y fundadora de Ginevra International Realty, empresa del área del real estate. "En mi caso, lamentablemente, es común escuchar el estigma de 'mujer de', muchas veces en tono peyorativo y de inferioridad. Sí, es cierto, trabajo en la empresa de mi marido y uso su apellido, pero eso no me pone en lugar de subordinación. Nos complementamos, somos un equipo y tomamos las decisiones en conjunto", denuncia la empresaria.

Un punto importante es cómo las mujeres somos puestas en duda a la hora de negociar, de llevar adelante negocios. "En una reunión de trabajo con un hombre no puede haber descuido en la cuestión del carácter. Tenés que mostrar el doble de firmeza para no perder la pulseada. No todos, pero muchos hombres, tienen el preconcepto de que se nos puede doblegar. Lo cierto es que hemos aprendido a endurecer el caparazón y a desdoblarnos: la mujer dulce queda en casa y la que sale de traje a la calle no duda en plantarse firme en la postura que considera correcta", describe Karina Fernández, gerente del restaurante Puerto Cristal.