El Cronista Comercial

Boeing anunció que dejará de fabricar el avión de la polémica

El 737 Max protagonizó dos accidentes en seis meses en los que murieron más de 300 pasajeros.

El fabricante de aviones Boeing decidió suspender la producción de los modelos 737 Max ante la incertidumbre de volver a obtener el permiso para volar en el corto plazo. Ya pasaron diez meses desde que más de 20 países prohibieron la circulación de estos aviones tras protagonizar dos accidentes, en un lapso de seis meses, que se cobraron la vida de 346 personas.

En un principio, la compañía estadounidense había decidido recortar la fabricación de su modelo más exitoso de 52 a 42 unidades por mes. Previo a los siniestros, la firma preveía incrementar su producción a 57 aeronaves a lo largo del 2019. “Creemos que esta decisión es la menor perjudicial para mantener el sistema de producción a largo plazo y preservar la cadena de suministro”, señalaron en un comunicado oficial.

El primero de los accidentes se produjo a fines de octubre de 2018 cuando el avión de la low cost Lion Air se estrelló en Indonesia a poco de haber despegado. Unos meses más tarde, en marzo de este año, se dio el segundo siniestro, esta vez en la aerolínea Ethiopian Airlines con 157 víctimas fatales. Desde la empresa reconocieron que el mismo fallo técnico podría haber afectado a ambos aviones.

Boeing aseguró que, a pesar de paralizar la producción, esto no implicará despidos sino que ajustará la cadena para relocalizar a los empleados. En tanto, en su fábrica ubicada en Renton, Washington, acumulan un stock de 400 unidades listas para entregar. La compañía acumula 4912 pedidos para este modelo y, antes de la prohibición, ya había entregado 387 aeronaves.

A las pocas semanas del segundo accidente, varios países anunciaron el veto para que vuele el 737 Max. En el caso del espacio aéreo argentino, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) oficializó, a través de la resolución 194/2019, la prohibición de la operación y sobrevuelo de las aeronaves marca Boeing modelos 737-8 MAX y 737-9 MAX.

La firma estadounidense preveía obtener el certificado de seguridad necesario para volver a volver, por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), antes de fin de año, sin embargo, debido a que cree que recién lo conseguiría para 2020, optó por suspender la fabricación. Por lo tanto, se enfocará en entregar los ya producidos en lugar de aumentar su stock.

Según cálculos de la compañía, estas medidas, además de la caída en la demanda de esta aeronave, le significaron una pérdida financiera de u$s 5600 millones durante el segundo trimestre del año. Esta cifra se ahondó en u$s 2700 millones más en los siguientes tres meses. La crisis de Boeing fue aprovechada por su rival Airbus, cuyo beneficio neto creció un 141% a lo largo del primer semestre del 2019, debido a los nuevos contratos conseguidos.

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