El Cronista Comercial

Amicone, de la industria del calzado: "Sin el modelo de Nike y Adidas, habría un 60% más de empleo"

El secretario general de la Unión de Trabajadores del Calzado de la Argentina presentó el libro que la organización publicó sobre la industrialización manufacturera en el país.

Amicone, de la industria del calzado:

La industria de la manufactura atraviesa un momento complejo, pero para Agustín Amicone, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), el principal problema va más allá de las crecientes exportaciones. En el marco de la presentación de su libro Industrialización en la Argentina en el Siglo XXI – Mapa de la Industria Manufacturera, el dirigente explicó que el núcleo del problema es que se “abandonó un modelo vertical de fabricación por uno horizontal”.

“Entre 2004 y 2005 se instituyó un modelo de crecimiento basado en el ensamblado y para nosotros eso no es fabricación sino producción”, apuntó en diálogo con El Cronista. El dirigente ejemplificó: “Nike  y Adidas , entre otras, trajeron empresas brasileñas asociadas y empezaron a importar productos casi terminados para ensamblar en el país. Dieron empleo, pero si se hacía el proceso completo localmente habrían generado un 60% más de puestos de trabajo”.

Según su visión, los movimientos del tipo de cambio causaron que este modelo basado en los envíos del exterior perjudicara directamente a los ensambladores locales apoyados por los holdings. “Hay empresarios argentinos que entraron en el proceso de ensamblado con importaciones financiadas por las grandes marcas. El tema es que ese fabricante ahora le queda debiendo millones de dólares a esas empresas”, detalla. Aunque aclara: “Es cierto que Adidas está en retirada del mercado”.

De este entramado, señala, no solo forma parte la industria textil y de calzado, particularmente, sino también la electrónica, metalúrgica y automotriz, entre otras. “Para sostenerlo se necesitan divisas, que suelen venir del agro, pero las crisis se generan justamente cuando hay escasez de dólares”, afirma. ¿Hay algún sector que aparece como más competitivo en el horizonte? “Hoy, por cómo estamos, gran parte de la industria no lo es”.

Un dólar más bajo intensificó el modelo de importaciones, pero la devaluación y crisis económica deprimió el mercado interno lo que generó un combo explosivo tanto para productores como importadores. “El mercado interno está mal pero continúan importando, pese al derecho que hay que pagar si se hace fuera del Mercosur. Entonces debe seguir saliendo más barato. El tema es que eso de que ‘lo importado abarata los costos’ es una mentira”, expresa.

El Gobierno dio luz verde a denuncia de autopartistas contra Renault

El Gobierno le dio luz verde a la denuncia que, a través de la Asociación de Fábricas Argentina de Componentes (AFAC), varias autopartistas habían hecho contra Renault Argentina y, mediante la disposición 76/2019, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) le dio a la automotriz francesa 15 días para que brinde explicaciones.

Y al respecto ejemplifica: “De los 7000 trabajadores en líneas de ensamblado que había hasta hace unos años, ahora no llegarán a los 2000”. Por caso, la misionera Dass, proveedora de Nike, despidió 800 trabajadores para enfocarse en la importación, lo mismo sucedió con Unisol, filial de Puma, que cerró su planta en Chilecito, La Rioja, en junio pasado. “Puma era la única que hacía todo el proceso integral del calzado y en 2013 le advertimos a (Débora) Giorgi y (Guillermo) Moreno que si se acentuaba ese modelo de ensamblado, la compañía iba a cambiar su producción”, recuerda el dirigente.

La situación económica también derivó en que varias empresas productoras iniciaran procedimientos preventivos de crisis (PPC), como fue el caso de Grimoldi . “El problema de ellos fue productivo y no comercial porque Grimoldi cambió su matriz a importar casi el 80% de sus ventas y al principio no le iba mal. Se jugaron a ese negocio y les saltó el dólar. Ahora, el PPC es un tema comercial”, aseveró. Y agregó: “Quizá ese modelo le convenía comercialmente porque tiene que pagarle regalías a marcas internacionales y el producto importado le es más competitivo. Esperemos que, si reacciona el mercado interno, vuelva a producir localmente en los niveles que tenía antes de 2016”.

Para Amicone, uno de los principales inconvenientes de la industria del calzado tiene que ver con la falta de especialización. “Alpargatas siempre recibió subsidios del Gobierno, aún en épocas en las que el comercio interno estaba bien. Y hoy siente el impacto por la falta de ventas en el mercado interno y porque no tiene un mercado internacional”, puntualiza. En julio pasado, la brasileña vendió sus plantas textiles en el país por u$s 14,4 millones para dedicarse solo a la industria del calzado.

Dentro del sector, destaca a la firma Tosone, que apunta a los zapatos de mujer. “Argentina abandonó la especialización y prefirió hacer de todo”, repite.

Su solución, manifiesta, no es cortar de raíz con las importaciones sino hacerlo de manera escalonada. “No queremos bajarle la persiana a lo importado porque se quedan afuera muchos trabajadores en las líneas de ensamblado, pero buscamos que se integren más las empresas con insumos nacionales”, destaca. Según concluye el libro, uno de los principales puntos es que el próximo gobierno tenga “un real programa industrial”.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Recomendado para tí


Seguí leyendo