El Cronista Comercial

Fernández y Kicillof reactivaron planta de VW con aviso: "La normalidad no vuelve más"

El Presidente habló de las estrictas medidas que se deben tomar para evitar contagios. Junto al gobernador bonaerense y la presidenta de Aysa, Malena Galmarini. Durante casi todo el acto, ninguno usó barbijo, aunque luego se lo colocaron para la foto.

El presidente Alberto Fernández visitó la planta de la empresa automotriz Volkswagen, ubicada en General Pacheco, en el partido de Tigre (Provincia de Buenos Aires). El complejo industrial retomó su actividad ayer, tras permanecer cerrado desde el inicio de la cuarentena obligatoria por la pandemia del coronavirus.

En su recorrido por la compañía, el mandatario estuvo acompañado del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y la presidenta de AysaMalena Galmarini. "Estoy encantado de reabrir las puertas de una empresa que cuida a su gente. Así es como se debe trabajar, cuidándonos entre todos", señaló el Presidente, y agregó: "La preocupación del presidente de Volkswagen está en sintonía con mi principal preocupación: se priorizó la salud de los trabajadores y luego se pensó en cómo salir de la cuarentena".

Tras 60 días de inactividad, la planta reinició la producción "bajo estrictas normas de salud y seguridad, en línea con las recomendaciones del gobierno nacional, provincial y municipal". Para proteger a sus empleados y proveedores, confeccionó un protocolo de prevención, que aprobó el Ministerio de Trabajo de la Nación y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (Smata), bajo la supervisión del municipio de Tigre.

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La firma alemana se asoció a Northvolt AB, un desarrollador y fabricante sueco especializado en tecnología de iones de litio para vehículos eléctricos, y espera empezar la producción a gran escala a partir del 2024. Fuerte presión gubernamental para la reducción de emisiones de gases contaminantes.

De los 3000 trabajadores que emplea la planta, hoy concurre la mitad: 1500 operarios en un solo turno de seis horas, que comienza a las 6 de la mañana. Algunas medidas adoptadas fueron la incorporación de tótems sanitizadores, cámaras para medición térmica, termómetros infrarrojos para el control periódico de la temperatura corporal del personal, demarcaciones de piso, delimitaciones para el uso de sanitarios y cartelería de identificación, entre otras. 

De igual modo, se promueve el distanciamiento en todos los ámbitos del establecimiento, como así también la prohibición de uso de los vestuarios. Asimismo, la compañía puso a disposición 20 minibuses para trasladar a sus empleados desde y hacia la planta, y así evitar el uso de medios de transporte público. Los mismos realizan recorridos fijos, toman la temperatura corporal de los trabajadores al ingreso y entregan nuevos barbijos por cada jornada laboral.

En esta planta, Volkswagen fabrica la pick-up Amarok y se desarrolla la nueva plataforma para el SUV Tarek, que estará listo en 2021, con una inversión de u$s 650 millones. "Estamos muy contentos de retomar la producción de nuestra planta en Buenos Aires y así continuar produciendo para exportar nuestra Amarok al mundo", afirmó Thomas Owsianski, CEO de Volkswagen Argentina.

En su discurso, Fernández recordó una charla que tuvo en febrero con la canciller Alemana Angela Merkel cuando viajó a Europa por la negociación de la deuda. Relató que Mekel le brindó su mirada sobre el Covid-19. “En ese momento, aún se sabía poco”, explicó Fernández, y confesó que la canciller alemana le dijo que la Argentina debía prepararse para el virus cuando llegara el invierno.

Según narró Fernández, Mekel le expresó que el coronavirus traería consecuencias enormes en el mercado global”. “No estaba equivocada y fue quien me lo dijo”, remarcó el Presidente. "Si Volkswagen aplica el rigor alemán, cuidará mucho el cumplimiento de los protocolos”, añadió.

"Nadie sabe a ciencia cierta cómo administrar de manera efectiva el coronavirus. Cuando Alberto ordenó el aislamiento obligatorio, algunos pensaron que aún era temprano para hacerlo. Resultó ser oportuno. Mientras que la Argentina entraba en cuarentena, otros paises decidieron continuar con sus actividades. Hoy, en esos países, lamentamos una evolución de la enfermedad explosiva, con resultados sanitarios penosos", opinó el gobernador de la provincia en relación a la decisión del Presidente de implementar la cuarentena

"Pero varios sectores, como el alimentario, siguieron funcionando. Ya van 60 días de cuarentena y la actividad empieza a reactivarse. El 73% de la industria nacional está ubicada en la provincia de Buenos Aires. Si la provincia para sus máquinas, se frena el país", destacó Kicillof. "Este es un lujo que no nos podíamos dar. Por eso, pusimos en marcha nuevamente el proceso productivo", añadió.

"No se puede volver a la normalidad. Es un sueño, una fantasía, un suicidio colectivo”, aseguró, y mencionó que aunque el virus está circulando y se lo puede contener, "no se lo puede controlar”. Por eso, recomendó "mantener al extremo las medidas sanitarias” y “reactivar el proceso productivo pero sin correr riesgos”. 

"En Volkswagen, la normalidad no existe más. Esta es una de las tantas empresas que volverá a trabajar con nuevos parámetros", puntualizó. Para concluir, sostuvo que en la provincia de Buenos Aires, "la receta para ir hacia una nueva normalidad es poner énfasis en el proceso productivo”.

 

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