El Cronista Comercial

Aerolíneas rechazan la prohibición de vuelos que decidió el Gobierno

Lo hicieron a través de las principales entidades sectoriales. El sábado, el Ejecutivo había decidido que la actividad aerocomercial estuviera paralizada hasta septiembre. Dicen que pone en peligro la viabilidad del sector, que genera 70.000 empleos directos y 329.000 indirectos y que con todo el sector turístico alcanza a 2 millones de personas.

Aerolíneas rechazan la prohibición de vuelos que decidió el Gobierno

La decisión de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de prohibir que las líneas aéreas puedan operar dentro, desde y hacia el país hasta el 1º de septiembre, a partir de las resoluciones 143 y 144 conocidas el fin de semana, despertó el reclamo de las organizaciones que nuclean a nivel nacional, regional y mundial a estas compañías.

Jurca, la cámara de líneas aéreas en la Argentina, la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) enviaron entre el domingo y este lunes sendas cartas al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, al ministro de Transporte, Mario Meoni, al de Turismo, Matías Lammens, y al canciller, Felipe Solá, para pedir que se revea la decisión de prohibir vuelos hasta septiembre, ya que “se pone en riesgo la continuidad de servicio de transporte aéreo en el país”, la “viabilidad de la industria aérea” y “la continuidad de los más de 70.000 empleos directos y 329.000 indirectos”. Además, alertan de que, así, se retrasaría la recuperación económica del país. 

A cambio, solicitaron que puedan reanudarse, como el resto de las actividades, una vez que sea levantado el aislamiento social, con las medidas preventivas necesarias para resguardar la salud de tripulaciones y pasajeros.

IATA y ALTA destacaron, además, que la medida es contraria a las recomendaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), que trabaja junto a la OMS para un plan de reactivación de vuelos, de la cual la Argentina participa activamente en sus reuniones; e incumple los acuerdos bilaterales y los tratados internacionales. 

“La abrupta caída de la demanda y el consecuente impacto en los ingresos ya ha generado un escenario crítico para los operadores, que sólo podría agudizarse si la autoridad sostiene esta decisión de cerrar las operaciones regulares durante tanto tiempo, determinación que resulta inédita en la región y en el mundo. En las últimas horas, los miembros de Jurca han recibido gran cantidad de llamados tanto de las casas matrices como de embajadas y consulados, que han manifestado su sorpresa y lógica preocupación frente a esta situación”, destacó Felipe Baravalle, director Ejecutivo de Jurca, en la misiva enviada por la entidad.

Peter Cerdá, vicepresidente Regional de Las Américas de IATA, destacó en su carta que la medida “tiene un efecto económico grave, pues implica que las aerolíneas no generarán ningún ingreso en más de cuatro meses, poniendo en riesgo los más de 329.000 empleos sustentados por el sector en el país”.

En caso de concretarse, “las consecuencias serán muy graves, poniendo en peligro la continuidad del servicio de transporte aéreo en el país, el aporte económico de la aviación y la conectividad necesaria con el resto del mundo”.  

Además, solicitó que “las restricciones de vuelo sigan los tiempos de cuarentena establecidos por el Gobierno Nacional”, tal como en otros países de la región. “No existe una razón médica comprobada para determinar que la industria aeronáutica no pueda retomar sus actividades (de manera segura y bajo estrictos protocolos de salud) en la fecha en la que dichas medidas sean levantadas (...) Esto permite mayor flexibilidad en la programación de vuelos a las líneas aéreas e impide que el país quede aislado en caso de que los países abran sus fronteras en las próximas semanas”, argumentó la IATA. 

Por último, Cerdá destacó que la decisión de limitar las operaciones aéreas y la venta de vuelos “contradice los acuerdos bilaterales firmados por la República Argentina. Esto genera incertidumbre para las aerolíneas internacionales que cuentan con un permiso de operación vigente (...), además de poner en riesgo el cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos bajo los acuerdos”. 

Desde ALTA, coincidieron en todos lo puntos planteados por IATA. Pero, además, destacaron que la Argentina participó el pasado viernes de la videoconferencia de OACI, donde “la ANAC manifestó su voluntad de actuar coordinadamente en los grupos de trabajo para un reinicio de la conectividad aérea en la región”, según lineamientos de la OMS. Sin embargo, las resoluciones 143 y 144, del viernes y sábado, son contrarias a esas iniciativas.

Al abogar por la reanudación de vuelos una vez termine la cuarentena, la ALTA destacó que eso permite que “las líneas aéreas programen sus operaciones, las publiciten y comercialicen”, y eso redunda en beneficios. “A las líneas aéreas les permite mayor flexibilidad en la programación de vuelos, promover sus operaciones con anticipación, así como ingresos por venta de pasajes en momentos de enormes dificultades. A los usuarios les permite acceder a la oferta de servicios de acuerdo con sus necesidades. Por su parte, el Estado mantiene su presencia dentro de las redes de las líneas aéreas e impide que el país quede aislado en caso de que los países abran sus fronteras en las próximas semanas”, destacó ALTA. 

Por último, mencionó que “el sector de viajes y turismo, impulsado por el transporte aéreo, aporta cerca de 2 millones de empleos y su actividad representa el 10% del Producto Interno Bruto (PIB) del país”.

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