El Cronista Comercial

Riesgo reputacional: ¿cómo nos autopercibimos como compañía?

Las personas tienden a ser particularmente resistentes a la idea de que se encuentran frente a un riesgo.

Imagen de CARLOS ROZEN

por  CARLOS ROZEN

Socio de Governance, Risk & Compliance, BDO en Argentina.

Riesgo reputacional: ¿cómo nos autopercibimos como compañía?

Una vez más, en BDO hemos compilado la opinión de 500 líderes de organizaciones referentes en sus industrias a nivel mundial para evaluar sus principales preocupaciones y la forma en la que son más o menos vulnerables a ellas.

La encuesta, que se cerró a principios de 2020, nos muestra que si bien se produjo un natural cambio de las prioridades y apareció el riesgo de salud y obviamente el riesgo de vida, además de causas vinculadas a economías dañadas o directamente derrumbadas, esto no saca de escena las preocupaciones que percibe el empresariado respecto del riesgo reputacional donde nuevamente, y al igual que en la versión 2019, el mismo está a la cabeza del ranking, vinculándose al potencial impacto en el valor de las acciones y pérdida de clientes.

Dentro del citado riesgo reputacional, “compliance” -y específicamente la necesidad de mayor transparencia y confianza- viene ganando terreno como tendencia prácticamente irreversible. Es por ello que en esta edición de la encuesta, nuestra organización ha decidido incluir el “Índice de integridad de BDO”. El mismo muestra, a modo de espejo, cómo las empresas se ven a sí mismas y para ello se pidió a los encuestados que clasificaran el nivel de integridad de sus organizaciones del 1 al 10.

Los resultados muestran una autovaloración notoriamente elevada, con 34% del máximo posible y un promedio por encima del 9. Otros estudios realizados por nuestra Firma demuestran que cuando el entrevistado opina del resto de la población, los porcentajes se revierten ¿llamativo no? Sepamos que es un fenómeno muy estudiado relacionado con el autoengaño. Los resultados son autoevaluaciones y por lo tanto entran en el terreno de lo subjetivo. Y mediante técnicas de preguntas más detalladas vemos que los porcentajes comienzan a descender.

La gente tiende a ser particularmente resistente a la idea de que se encuentra en riesgo frente a un peligro. La famosa frase “a mí no me va a suceder” pareciera estar hecha a medida para muchos individuos. La mayoría de las personas considera que está expuesto a un peligro menor que el individuo promedio, y en ciertos casos tiende a sentirse infalible. Por ejemplo, casi todas las personas consideran que manejan su vehículo mejor que el promedio o que tienen menos probabilidades de desarrollar un cáncer que el individuo promedio. Este optimismo irreal se sustenta en la información disponible y en un razonamiento que induce a pensar que el peligro no es una amenaza verdadera, aunque afecte a personas físicas y jurídicas conocidas. Y todo ello influye en la respuesta ante el riesgo.

Volviendo al escenario de la pandemia, podemos decir que muchos de los riesgos emergentes de ella impactan de lleno en el potencial daño reputacional. Para citar alguno de ellos:

  • Elevados niveles de corrupción en compras y contrataciones públicas: La pandemia acorta las listas de oferentes, saltea procesos licitatorios o sus pasos, disminuye la rigurosidad en la planificación y no se respeta en muchos casos la publicación que dá transparencia en los procesos.
  • Salud: la importancia de cumplir con la compleja normativa de bioseguridad, higiene y salud en el trabajo para aquellos que continúan o retoman actividades. Existen organizaciones que quedan expuestas en los medios masivos por problemas de contagio.

La mayoría de los directivos coinciden en afirmar que la integridad y la transparencia son dos valores esenciales en las compañías. Y como bien comentaba un colega que participó en la realización de la encuesta, la buena noticia es que hay consenso en la importancia y que muchas compañías ya han empezado a trabajar decididamente al respecto. La no tan buena noticia es que aún queda mucho por hacer y que, pese a considerarse un tema muy importante, en un gran número de compañías se perciben las diferentes acciones llevadas a cabo como acciones reactivas y de imagen más que de realidad.