El Cronista Comercial

De la visita con 'selfies' a las retenciones

La exportación de servicios quedó incluida en el "impuestazo solidario". Las empresas esperaban que se les respetara la estabilidad fiscal que tienen por ley. Se publicó en el Boletín Oficial hoy, 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes.

De la visita con 'selfies' a las retenciones

Este lunes, Alberto Fernández había visitado la sede de Accenture Argentina. Recorrió el imponente edificio del Distrito Tecnológico de Parque Patricios, donde –sonriente- se sacó infinidad de selfies con muchos de los jóvenes profesionales y estudiantes universitarios que trabajan ahí. “El mundo marcha hacia el conocimiento y el desarrollo de estas actividades”, dijo el Presidente, durante su festivo tour, guiado por Sergio Kaufman, CEO de Accenture para la Argentina y Sudamérica, y el líder global de Recursos Humanos de la firma, Gastón Podestá.

En Accenture Argentina, trabajan 10.000 personas y la empresa proyecta tomar 1000 más en 2020. Es uno de los principales exportadores de servicios profesionales, un rubro que, en 2018, significó ingreso de divisas al país por u$s 3600 millones, de acuerdo con datos de Argencon, la cámara que nuclea a las 42 empresas que participan de esta actividad.

Veinte días antes nomás, en el mismo edificio, Kaufman, junto al CEO de PwC, Santiago Mignone, y al de JP Morgan, Facundo Gómez Minujín, habían convocado a la prensa para advertir sobre la posibilidad de que el nuevo gobierno tocara la Ley de Economía del Conocimiento, sancionada a mediados de este año con consenso de todas las fuerzas políticas, y que, entre otros beneficios, brinda estabilidad fiscal  de los derechos de exportación.

“Fíjese hasta el 31 de diciembre de 2021, un derecho de exportación del 5% a la exportación de prestaciones de servicios comprendidas en el inciso c) del apartado 2 del artículo 10 de la Ley 22.415 (Código Aduanero) y sus modificaciones”, dice el art. 24 de la flamante reglamentación..

Hoy, salió publicada una edición especial del Boletín Oficial, con la reglamentación de la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva en el Marco de la Emergencia Pública. En su artículo 24, dice: “Fíjese hasta el 31 de diciembre de 2021, un derecho de exportación del 5% a la exportación de prestaciones de servicios comprendidas en el inciso c) del apartado 2 del artículo 10 de la Ley 22.415 (Código Aduanero) y sus modificaciones”.

Por el impuestazo que había implementado Mauricio Macri en septiembre de 2018, las empresas de la economía del conocimiento tributaban la escala máxima de retenciones que había establecido ese paquete fiscal que definió Nicolás Dujovne: $ 4 por cada dólar exportado. Con lo que terminó siendo la devaluación desde entonces, resultó una ecuación de equilibrio, según reconocieron los ejecutivos del sector.

Voceros del Gobierno explican que el impacto es neutro. Que ese 5% definido hoy, en realidad, pone en porcentaje el valor que hoy representan los $ 4.

Sin embargo, a las empresas les preocupa el desconocimiento existente sobre su actividad. Y, sobre todo, el potencial que tiene. De 235.000 empleos formales que tuvo en 2018, podría escalar a más de 400.000 en 2030. Y las exportaciones, saltar de u$s 6000 millones (incluyendo servicios informáticos) a u$s 15.000 millones en el mismo tiempo.

Pero les preocupaba la competitividad. “Este es un negocio muy finito. Muy fácil de traer y muy difícil de llevarse. Y esa es una decisión que se define por centavos”, resumía Mignone, de PwC.

“Cuando uno pregunta cuáles son las urgencia de la Argentina, la respuesta es: empleo y generación de dólares”, planteó Kaufman en esa reunión. “Este sector es generador neto de divisas porque exporta y no importa: crea mucho empleo y, además, provoca una atracción positiva sobre el mercado del talento”, agregó.

El cálculo, dijo, es que, en 10 años, por cada dólar de sacrificio fiscal, la Economía del Conocimiento devuelve 1,72. “La Argentina, realmente, puede crear 100.000 puestos de trabajo y duplicar los millones de dólares que exporta”, enfatizó.

A las empresas les preocupa el desconocimiento existente sobre su actividad. Y, sobre todo, el potencial que tiene. De 235.000 empleos formales que tuvo en 2018, podría escalar a más de 400.000 en 2030. Y las exportaciones, saltar de u$s 6000 millones (incluyendo servicios informáticos) a u$s 15.000 millones en el mismo tiempo.

Los CEOs remarcaban la necesidad de una política pública que incentivara el desarrollo del sector. Con una clase dirigente, además, que comprendiera el potencial de la actividad. Confiaban en los elogios públicos que Fernández había hecho a la ley, uno de los pocos méritos que le reconoció a la administración anterior.

La Ley de Emergencia Económica fijó en 5% la retención a sus exportaciones. La reglamentación se publicó hoy, sábado 28 de diciembre. Día de los Santos Inocentes.

El decreto completo

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