Transport & Cargo

Robots y productividad

Por MARCELLO VACCARI
Managing director del grupo VACLOG-RVA
Robots y productividad
MARCELLO VACCARI
22/08/2018 | 00:00
Asistí a un taller de innovación, un especialista entusiasmado nos abría los ojos sobre el mundo que vendrá, en el que todo tipo de máquinas maravillosas podrán realizar más rápido, eficiente, barato y con más productividad que las personas, infinidad de tareas.

 

En el plano tecnológico todo suena maravilloso, pero parece que las máquinas reemplazarán a los conductores de camiones y taxis, traductores, maestros, albañiles, cadetes, delivery, cajeros de super, pilotos, médicos, call centers, etc. ¿Cómo podremos los hombres competir con las máquinas que no se cansan, alimentan, ni se equivocan?

Llegado un punto, le pregunté al capacitador ¿qué es lo más importante que tienen las empresas? , su respuesta: la gente y le dije que no; porque lo más importante que tienen son sus clientes; sin ellos no hay empresa, ni empleados, ni facturación, ni nada. Si el mundo del trabajo en su mayor porcentaje se compone de personas que realizan tareas que podrán realizar las máquinas; sólo una pequeña parte, será el personal altamente calificado que estará en condiciones de trabajar. Pero cuidado, que la gente que hoy trabaja usa su sueldo para convertirse a su vez en el cliente que gira la calesita.

Pueden decir que se demostró que Malthus estaba equivocado cuando planteó que la población crecía a tasa geométrica y la producción de alimentos a tasa aritmética, o que con la revolución industrial la gente al final se benefició; es verdad, pero cuidado en aquellos tiempos las cosas ocurrían muy lentamente, pero hoy todo ocurre rápido y el crecimiento poblacional sigue a tasas altas y a ese crecimiento habrá que darle trabajo.

Hay quienes plantean un impuesto a las máquinas y con él pagar a los que se quedan en casa sin trabajar, olvidando que el trabajo es mucho más que cobrar un sueldo, las personas necesitan trabajar. Faltan respuestas, pero el trabajo es una parte importante de la felicidad de las personas, una forma de realización y de dignidad y un medio fundamental para mantener la paz.

Tal vez nos estemos encaminando entusiasmados a un mundo de desocupados que volcarán sus esfuerzos a reclamar con medidas de fuerza, piquetes y manifestaciones que les aumenten los subsidios y los planes sociales, suena conocido, ¿verdad?