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La crisis turca amenaza las inversiones de la banca española en los emergentes

El negocio de las entidades evoluciona de forma positiva, pero sufrirá si siguen las tensiones en el mercado
La crisis turca amenaza las inversiones de la banca española en los emergentes

14/08/2018 | 00:00
La creciente preocupación por la evolución de las divisas en países emergentes, especialmente Turquía, pone el foco sobre el negocio de la banca española, muy diversificada en mercados emergentes.

 

La presencia de los grandes bancos españoles en Brasil y México se ha comportado de forma positiva en el semestre, aunque los analistas advierten de que si continúa la depreciación de algunas divisas, en un contexto de subidas de tipos en Estados Unidos y Europa y fortaleza del dólar, las cuentas de resultados se resentirán.

Brasil es el mayor mercado para Banco Santander. En lo que va de año el real brasileño se depreció un 10% y el país se enfrenta a unas elecciones en 2018 en las que los candidatos de corte más populista encabezan las encuestas.

No obstante, el negocio del banco presidido por Ana Botín avanza a un ritmo de doble dígito. El beneficio subió un 28% en el primer semestre, hasta los 1324 millones de euros, convirtiéndose en el mercado más dinámico para el banco. El crédito avanza a un ritmo del 12,4% y la captación de pasivo, un 12,5%.

BBVA, por su parte, sufrió un severo castigo el viernes por su exposición en Turquía, de donde procede un 11,5% de su negocio a través de Garanti, después de que el BCE mostrase su preocupación por la exposición de los bancos europeos a este mercado y se incrementasen las tensiones con la administración Trump.

La lira turca se depreció cerca de un 40% en 2018, lo que penalizó fuertemente a la entidad por ser la que mayor valor pierde de los bancos del Ibex. Las perspectivas financieras del país no son muy halagüeñas. BBVA ya comenzó a sentir estos efectos en la cuenta de resultados turca de la entidad, donde la mayoría de los márgenes de la cuenta tuvieron una evolución negativa. El beneficio se mantuvo plano en el primer semestre, hasta 373 millones de dólares.

Más positiva es la evolución en México, donde el banco ganó en el semestre un 10,4% más, hasta 1208 millones de dólares. Representa un 37,3% de sus ganancias globales y es su principal unidad de negocio. En el país azteca, la victoria de Andrés Manuel López Obrador en julio ha sentado bien a los inversores: el peso mexicano se apreció en lo que va de año un 8,91%.

Otro mercado que experimentó perturbaciones es Argentina, debido a la inestabilidad cambiaria. La volatilidad vivida llevó al país a pedir ayuda financiera al FMI por u$s 50.000 millones en junio. En lo que va de año, el peso argentino se devaluó cerca de un 33%. Tanto Santander como BBVA cuentan con franquicias en este país, donde han incrementado su beneficio en el primer semestre un 8% y un 62,5%, respectivamente.

Los analistas destacan que las incertidumbres en el mercado de divisas están lastrando a todos los bancos porque el mercado no está discriminando por la evolución del negocio bancario en estos países, ni por el peso de los distintos mercados en el negocio total de las entidades. Además, destacan que hay que tener en cuenta que las entidades tienen coberturas para protegerse de la evolución negativa de las divisas.

"Si siguen las depreciaciones, se notará en la cuenta de resultados cuando las entidades conviertan sus ganancias a euros", señala Nuria Álvarez, analista de Renta 4. El foco de los inversores está puesto en la política monetaria de EE.UU., ya que el comportamiento de las divisas emergentes y de su deuda depende de la fortaleza del dólar.

Los analistas están también atentos a otras divisas como la libra, a la que Santander y Sabadell tienen exposición. No obstante, la libra solo se depreció en lo que va de año un 1%, aunque existen incentidumbres sobre la salida final del país de la UE.

El negocio británico de Santander, que representa un 14% de sus ganancias, cayó un 16% hasta junio. La unidad británica de Sabadell (TSB) también pesa en las cuentas de la entidad, pero ya por los problemas tecnológicos de la filial y su impacto en el negocio, le restó una parte del beneficio en el primer semestre.