Responsabilidad

Socios para el desarrollo

Por ROSA LONDRA
La alianza de empresas y Estado es fundamental para la creación de bienes públicos de calidad. Manejar bien los tiempos y las expectativas, saber dialogar, medir los resultados y atender al core del negocio son las claves para que esta unión sea exitosa. La experiencia de quienes ya lo logran.
Socios para el desarrollo
ROSA LONDRA
20/09/2018 | 00:00

Incluir y generar empleo. La idea obsesionaba a los directivos de Newsan: habían relevado en el estudio socioambiental encarado en 2016 que la sociedad demandaba a la empresa la generación de empleo genuino. Al analizar oportunidades concretas, advirtieron que, dentro de su cadena de valor, la reparación de electrodomésticos era una excelente oportunidad ligada con el core de negocios de la compañía. "Quienes más sufren la falta de empleo son personas que no calzan dentro de los perfiles buscados por las empresas: no terminaron la escuela, no saben leer y escribir, provienen de un barrio vulnerable o han atravesado un proceso penal. Si además son muy jóvenes, mayores de 45 años o trans, las dificultades se incrementan: el entorno de trabajo es cada vez más competitivo y es muy difícil salir del círculo vicioso de la pobreza estructural", explica Germán Pérez, responsable de Sustentabilidad de la firma. Así es que surgió Newsan IN: una oportunidad de inclusión para que quienes encuentran barreras para acceder al mercado laboral, conformen una unidad productiva dedicada a la reparación de electrodomésticos.

En alianza con el Ministerio de Desarrollo Social, a través de un acuerdo de cooperación, se gestionan cinco nodos formativos -300 horas de capacitación en reparación de electrodomésticos- que permitirán la generación de un contexto de negocios inclusivos para más de 200 nuevos beneficiarios en los partidos de Quilmes, Tres de Febrero, La Matanza y Vicente Lopez. además del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación -a través del Patronato de Liberados-, y actores sociales como Formar Argentina, Cáritas San Isidro y Joven Levántate. Durante 2017 se capacitaron 20 personas, de las cuales 12 hoy conforman REPSAN -Reparaciones San Cayetano- la primera unidad productiva que, en Martínez, ya presta servicios de posventa y factura $ 150.000 mensuales. "La compañía aporta el capital necesario para que los beneficiarios conformen su propio negocio: alquiler de un espacio físico, maquinaria, materiales e insumos, dispongan de un abogado y un contador y 2 tutores," explica Pérez.

A partir de allí, Newsan acompaña en un segundo trayecto formativo, -si la unidad logra brindar servicio técnico a otras marcas de electrodomésticos- dotando a las unidades productivas del conocimiento necesario para la administración y la diversificación de la cartera de clientes, y alcanzar la sustentabilidad de la actividad. El proyecto, que comenzó articulándose con Cáritas San Isidro, significa para la tecnológica una inversión de $ 16 millones por año y logró despegar, gracias al trabajo articulado. "El objetivo es llegar a 23 unidades productivas para el 2020", dice Pérez.

La experiencia de Newsan sirve para reflejar una modalidad que impulsa la Dirección Nacional de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible: aunar esfuerzos y dar solución concreta a las problemáticas sociales más sensibles. Y atender de la mejor manera a las 200 comunidades más vulnerables del país, en alianza con el sector privado y organizaciones civiles (OSCs) e impactar directamente en la reducción de la pobreza y en el desarrollo sostenible.

 

Potenciar resultados

 

Considerando el diagnóstico de territorio con los objetivos y políticas públicas del Ministerio de Desarrollo, se delimitó un marco de trabajo en base a la relevancia, la viabilidad y el impacto. La conclusión fue que se podía incidir eficientemente en proyectos de problemáticas de agua, infancia, empoderamiento de la mujer, actividades productivas, desarrollo humano y conectividad. Y trabajar en alianza con el sector privado se hizo necesario: establecer un compromiso de acción que complemente talentos, saberes y recursos de ambos sectores. Según la encuesta que realizaron a 800 organizaciones en 2016, el 58% tenían una larga trayectoria de compromiso social e invertían en temáticas específicas -como educación, ambiente, juventud-. Pero había pocas iniciativas con una mirada integral. "Por esto, pusimos la mira en un abordaje integral y multidimensional", explica Victoria Morales Gorleri, directora Nacional de Responsabilidad Social.

El FORES -Foro Nacional de Responsabilidad Social para el Desarrollo Sostenible-, es con 5 mesas temáticas, el espacio donde se gestan los proyectos que contribuyen al desarrollo comunitario. En 2016, el primer año de puesta en marcha de esta estrategia se realizaron 198 proyectos de inversión social entre organizaciones de la sociedad civil y empresas, representando una inversión privada de $ 13 millones -en articulación directa con la entonces Subsecretaría-. En 2017, se llegó a $ 34 millones y en 2018, los privados ya pusieron más de $ 35 millones, en proyectos articulados con más de 140 empresas. "La riqueza de la articulación se da cuando la empresa entiende que es un actor fundamental en el desarrollo del país y puede ver beneficiada su estrategia comercial y aporta desde recursos económicos, técnicos, profesionalismo, una mirada que desde el Estado es difícil de lograr", explica Morales Gorleri.

 

Agua para el desarrollo

 

El acceso al agua segura es un factor decisivo para posibilitar el desarrollo humano: su falta genera una profunda desigualdad, debilita iniciativas de progreso e influye negativamente en la seguridad alimentaria y la salud de las personas. Aunque en la última década se incrementaron los recursos económicos, más del 13% de los argentinos no goza de acceso permanente, cercano y seguro a este recurso, especialmente en provincias como Santiago del Estero, con 41,3% de hogares sin agua; Formosa, con el 41,1%; Chaco, con el 34,9%; y Salta, con el 23,6%. Según datos de la Fundación Gran Chaco, en ciertas zonas rurales de Formosa, las mujeres un promedio de entre 4 y 6 horas diarias para el acarreo desde la fuente hasta el domicilio.

Uno de los proyectos que surgió en alianza público-privada fue la Plataforma del Agua, una herramienta innovadora para entender el escenario sobre el acceso al agua y saneamiento en el país. Co-creada por el Programa Sedcero, las fundaciones Avina y Plurales, el INTA, la Universidad de Quilmes y Aguas Danone, brinda datos e indicadores estadísticos, presenta estudios sobre las políticas y normativas provinciales de agua, modelos de gestión social del agua y mapeo de tecnologías disponibles-. Según Verónica Lara, gerente de Asuntos Públicos de Danone, "está a disposición para que el Gobierno, las empresas, organizaciones y ciudadanos particulares puedan utilizarla, enriquecerla y complementarla". La firma promueve desde 2013, un modelo colaborativo y de impacto colectivo para co-diseñar e implementar soluciones permanentes y sostenibles de acceso a agua segura en las comunidades. Luego de trabajar en el Programa SEDCERO que abasteció de agua segura a 104 familias en Morillo, Salta y realizó 52 obras de acceso al agua que beneficiaron a más de 500 personas de manera directa y otras 1.000 de manera indirecta, en 2015, la marca Villa de Sur lanzó "Unidos por el Agua" y avanzó en un nuevo proyecto.

Junto a Fundación Plurales, el Programa SEDCERO, Fundación Avina, y en articulación con actores públicos construyeron 100 cisternas para la captación y almacenamiento de agua de lluvia, facilitando el acceso al recurso en 11 comunidades rurales de Tulumba Norte, en Córdoba. Además, se generaron 16 puestos de trabajo, se capacitaron 15 constructores y más de 60 pobladores, se construyeron nuevas huertas y se generó un aumento de la cría animal. En 2016, se llevó a cabo un nuevo proyecto en La Candelaria, Santiago del Estero, donde a través de un nuevo proceso de articulación intersectorial, se construyeron otras 100 cisternas. "En 2017, luego de 3 años de trabajo con comunidades rurales en temas de acceso al agua, nos dimos cuenta de que debíamos acelerar y aumentar el impacto", cuenta Lara. Así, surgió la plataforma de conocimiento sobre acceso al agua. El próximo objetivo: llegar a Boquerón, Santiago del Estero, donde 300 familias, más de 2.000 personas de manera directa, accederán al recurso.

 

Impacto local

 

Atender la problemática del desarrollo local convirtiéndose en socios estratégicos de los municipios es la propuesta del GDFE -Grupo de Fundaciones y Empresas- para sus socios, que liderado por Javier García Moritán, promueve desde este año un nuevo modelo de articulación público-privada, unidos a RIL -la Red de Innovación Local. "La idea es preguntarse de qué manera podemos contribuir mejor a la ciudad; el riesgo de no comprometerse es cada vez más insostenible para las organizaciones", dice García Moritán, quien aboga por un modelo donde el Estado, las empresas y la sociedad civil convergen en objetivos comunes, como los bienes públicos de calidad. Sancor Seguros, uno de los socios de GDFE, llevó esta propuesta a Sunchales. Según Javier Di Biase, gerente de la Fundación de la firma, la idea fue "profundizar el compromiso con la comunidad para contribuir al desarrollo humano desde la interacción de los referentes institucionales locales y facilitar políticas y proyectos que mejoren la calidad de vida de los vecinos".

Iniciado en mayo, con el compromiso de más de 60 referentes locales de diversos sectores, lo primero fue identificar oportunidades para el diseño de políticas y proyectos. Uno de los principales desafíos que enfrentan la comunidad es el de la empleabilidad y generar una nueva visión del emprendedurismo: la ciudad con más de 21 mil habitantes declaró el año pasado la Emergencia Laboral Local, afectada por la situación de SanCor Lácteos, una de sus principales empleadores, que redujo su plantilla un 40% desde 2016. "Queremos que de esta crisis se genere una oportunidad: que si algunas personas pierden su fuente laboral encuentren un contexto que los contenga como nuevos emprendedores", explica Agostina Gaser, de Producción del municipio. "¿Las claves para que avance el proyecto? Diálogo e información veraz; datos y metodología, así es más seguro el éxito", dice. El gobierno local tiene el rol de moderador de las relaciones entre las instituciones y los actores locales.

 

Más y mejor empleo

 

"Hay que romper barreras y construir colectivamente; para que las articulaciones fluyan lo mejor es dejar de lado los egos y construir algo superador que surja del esfuerzo de todos", dice Jorge Figueroa, director de Public Affairs & Sostenibilidad de Randstad, cuyo objetivo principal de inversión social es ofrecer oportunidades de trabajo decente, formal e inclusivo. Para el ejecutivo, es clave conocer las áreas del Estado para asociarse con la dependencia más adecuada. Luego, eligen las alianzas y proyectos que más se acercan al corazón de su negocio y mayor impacto producen en sus públicos de interés: los que buscan reducir las desigualdades ante las oportunidades de acceso al empleo y así reducir otras brechas en relación con lo económico y lo social. Para cada acción establecen indicadores de impacto y performance. Por ejemplo, cantidad de personas a las que se incluyeron en las ternas de entrevistas, encontraron un trabajo, mujeres que se sintieron más empoderadas, entre otras. Los protocolos de rendición de cuentas como las COP -Comunicaciones de Progreso- del Pacto Global les permiten evaluarse frente a los compromisos y avances y su Reporte de Sostenibilidad Anual, elaborado bajo las normas GRI, evalúa ratios de cumplimiento, además de contar con auditorías externas que elaboran sus clientes.

Que los programas sean sostenibles también es importante y que no estén basados únicamente en la filantropía. Por caso, a instancias del Ministerio de Trabajo de CABA, desarrollaron el proyecto Inclusión Laboral B31 (Barrio 31), donde instalaron una oficina de reclutamiento en el Centro de Desarrollo Emprendedor y Laboral (CEDEL) del distrito. Allí especialistas de la compañía realizan entrevistas de selección, dictan talleres 'Mi Primer Empleo' para jóvenes y de elaboración de CV y de desarrollo de herramientas para la búsqueda de trabajo, actividades destinadas a fortalecer la empleabilidad de los habitantes del barrio y mejorar sus posibilidades de acceso a un trabajo formal y registrado. El CeDEL preselecciona los candidatos; luego, los consultores identifican sus principales vulnerabilidades: su lugar de residencia, la falta de una red de contactos o la falta de experiencia para buscar trabajo. "El éxito se basa en contar con los aliados adecuados, para que cada uno aporte lo que es su especialidad, de forma que se llegue a resultados sostenibles en el tiempo", explica Figueroa. El ejecutivo resalta que es importante administrar las expectativas contar con un convenio detallado que establezca los roles y responsabilidades de cada parte para evitar problemas a futuro.

 

Jugar y no trabajar

 

"Negociación y mucha gestión", define Mónica Camisasso, gerente de Relaciones con la Comunidad de Arcor, las claves para articular con el Estado para resolver problemas sociales y económicos complejos que afectan a las comunidades. En 2006, la firma decidió asumir un rol protagónico en la lucha contra el trabajo infantil al relevar dentro de su cadena de valor, un alto riesgo potencial y trabajo real en la cosecha frutihortícola de tomate, en San Juan, Mendoza y Río Negro. El resultado fue el proyecto "Crecer Jugando, por una niñez sin trabajo infantil", que se materializó con la firma de convenios con gobiernos locales y provinciales que han habilitado 71 Centros de Desarrollo Infantil, a los cuales ya asistieron más de 580 niños y niñas hijos de cosecheros en las últimas cinco temporadas. También se incorporó en los contratos comerciales con los productores una cláusula que los compromete con la no utilización de mano de obra infantil.

"Al ser una problemática social y económica compleja, trabajamos con el Estado, quien tiene la responsabilidad primordial en este tema", explica Camisasso. La firma identificó y diagnosticó del problema. Luego, se convocó a los gobiernos provinciales para interesarlos y también se involucraron el sindicato UATRE y diversas OSCs, lo que dio como resultado la definición de una metodología y la puesta en marcha de la intervención. "Al articular con el Estado para resolver problemas complejos, aprendimos que no hay soluciones mágicas ni inmediatas; contar con información certera es fundamental; es un déficit que pudimos sortear dado nuestra acción muy directa de recabar información finca por finca. Con esos datos recobró mayor importancia la problemática para que las decisiones del Estado tuvieran mayor dinamismo", cuenta la ejecutiva.

 

Alineados al core

 

En Gire Rapipago buscan las alianzas con instituciones privadas y públicas para sinergizar sus ejes de acción de inclusión, diversidad, educación e innovación y así potenciar la propuesta de valor. "Hacemos alianzas con instituciones que complementen la propuesta de valor de GIRE como actor social de desarrollo comunitario inclusivo, alineadas al core de negocio y al propósito y valores de la firma", dice Adrián Barreto, gerente de Cultura y Comunidad. Por eso, trabajan con la base de la pirámide, que es el target mayoritario de su servicio principal, Rapipago. "Nos enfocamos en acciones para comunidades vulnerables, que generen posibilidades de inclusión a través del empoderamiento de personas, oportunidades de autoempleo, educación y desarrollo productivos y de emprendedurismo", explica. Por ejemplo, EmprenDes, un programa para el desarrollo personal y de negocios, se desarrolló en Córdoba, Mendoza y Mar del Plata y brindó herramientas para mejorar la capacidad emprendedora, fomentar el autoliderazgo y la autonomía económica de los aspirantes, además de multiplicar bienestar a partir de la cadena de valor y se articuló con la Universidad Siglo 21 y el Ministerio de Desarrollo Social. Para Barreto, la inversión social de las empresas requiere la relación con instituciones públicas y del tercer sector, porque ahí están las posibilidades de ser asertivos y lograr un impacto real. "Es importante acordar que la intención prioritaria es la transparencia; hay que buscar instituciones con trayectoria y logros comprobados de impacto social. La incorporación de instituciones del tercer sector pasa por el proceso formal de Proveedores y Compras", explica.

Las organizaciones tienen fechas y compromisos de cumplimientos que pueden ser diferentes a los del Estado y hay comunidades a la espera de recibir el impacto de las acciones sociales; por eso hay que ser claros con la comunicación de expectativas. "Hay que respetar las diferentes responsabilidades como actores de transformación social, acordando y si no se pueden concretar, tomar decisiones y comunicarlas con transparencia y sinceridad", resume el gerente de Cultura y Comunidad.