Management

El día no alcanza: cómo optimizar las horas en la jornada laboral

Por KARINA SALAZAR
Deadlines, reuniones y calls son constantes con las que deben lidiar los hombres y mujeres de negocios. En este contexto, hacer rendir mejor el tiempo se convierte en una prioridad para desarrollar las actividades tanto a nivel profesional como personal.
El día no alcanza: cómo optimizar las horas en la jornada laboral
KARINA SALAZAR
22/08/2018 | 00:00
A fin de utilizar el tiempo de la mejor manera posible, los hombres y mujeres de negocios deben incorporar hábitos, técnicas y herramientas que les permitan administrarnos eficazmente.

 

Lo primero es diferenciar lo que para cada uno significa el tiempo. Para muchos, se traduce a dinero (en un contexto de negocios y trabajo) y muy pocos suelen responder que el tiempo "es vida". "Lo concreto es que ambas respuestas son acertadas, simplemente es una cuestión de elección personal y de cómo pararse ante las oportunidades que debemos resolver administrándolo", destaca Miguel Alfonso Terlizzi, director General de HuCap.

Lo segundo a tener presente es que se tiene que aprender a "dejar de jugar al juego de a quien culpar". Es que, tal como señalan fuentes del mercado, cuando "culpamos a la falta de tiempo" para ir al médico, cursar un posgrado, lograr eficientemente resultados en los trabajos, vínculos sociales, roles familiares, etcétera, se está evadiendo hacernos cargo de que el tiempo no tiene la culpa de nada. "Es nuestra irresponsabilidad e incapacidad de administrarlo lo que provoca efectos que conducen a las denominadas respuestas tranquilizadoras, que son las excusas que damos para explicar por qué las cosas no suceden".

En tercer lugar, el consultor recomienda reconocer que no se puede con todo y, por ello, planificar y organizar las necesidades; diferenciando lo urgente de lo importante y estableciendo prioridades. "No por trabajar más horas se obtienen mejores resultados y, siendo el tiempo el recurso más escaso, afirmamos que, además, se puede mejorar la calidad de vida laboral y familiar, haciendo un uso más efectivo, eficiente y productivo del mismo", comenta Terlizzi.

La hora del neurotiempo

Una propuesta desde la mirada de las neurociencias invita a reemplazar las estrategias de gestión del tiempo, por estrategias de gestión de atención. "El recurso más preciado de un líder no es su tiempo, sino su atención focalizada. El tiempo, simplemente pasa, mientras que la atención focalizada hace que las cosas pasen. Cuando somos capaces de concentrar y dirigir nuestra atención hacia una tarea o interacción en particular, podemos tener un impacto significativo en una cantidad mínima de tiempo. Pero cuando no podemos enfocar nuestra atención en lo que estamos haciendo, todo el tiempo del mundo es insuficiente", explica Clemencia González Silveyra, consultora Senior de Whalecom.

 

El enfoque del neurotiempo está centrado en el desarrollo de nuestra conciencia atencional y propone tres áreas de entrenamiento: conciencia emocional (qué siento), conciencia atencional (adónde dirijo mi atención) y conciencia cognitiva (qué pienso). "La conciencia y la regulación de nuestras emociones son fundamentales para el uso productivo de nuestra atención y, de ahí, surgen algunos conceptos que vale la pena tener en cuenta: considerar la importancia de la atención como recurso; comprender los diferentes modos de pensar (pensar lento, pensar rápido); explorar la relación entre atención y emoción; concentración, práctica, presencia (mindfulness) y single-tasking; nuestro estilo emocional y su impacto en nuestra vida; comprender el papel de las emociones, particularmente, en el razonamiento y la toma de decisiones e identificar fortalezas para mantener y posibles cambios a considerar", agrega Silveyra.

A saber: la atención es un recurso limitado, que toma 23 minutos recuperar el foco, que las emociones son imanes para nuestra atención y que donde la tu atención, va la energía.

Gestión intangible

Para gestionar gestionar mejor el tiempo durante la jornada laboral es importante aprender a planificar el día. Pablo Liotti, gerente de Marketing & Comunicación del Grupo Adecco para la Argentina y Uruguay, detalla que hay que evitar las distracciones. "Lo mejor es desactivar todo tipo de notificaciones de redes sociales y, si no podemos hacerlo, al menos desconectarse por un par de horas es ideal. Además, hay que planificar el uso del correo electrónico. En la mayoría de los puestos de trabajo, se reciben muchos e-mails a diario. Algunos son más importantes y otros menos, pero hay que leerlos a casi todos. Si no queremos estar consultando la bandeja de entrada todo el día, lo mejor es hacer un plan que limite nuestro uso. Por ejemplo, podemos revisarlo al llegar, a media mañana, después de comer y a última hora de la tarde. El resto del tiempo, siempre que podamos, es necesario silenciarlo", afirma.

 

Algo fundamental y poco valorado es trabajar siempre en el mismo sitio para no desconcentrarnos con estímulos externos y distraernos. Además, las cosas a nuestro alrededor deben estar ordenadas para que sea posible concentrarnos en lo más importante: nuestro trabajo. El desorden, aunque mucha gente no sea consciente de ello, distrae.

"Por último, nunca nos olvidemos de respirar. Es una de las formas más efectivas para relajarse y, como sabemos, no conlleva demasiado esfuerzo. Si estamos estresados y no podemos con todo es importante tomarse un descanso, caminar aunque sea dentro de la oficina y respirar profundamente. Poco a poco nos iremos sintiendo mejor y lograremos llegar a la mejor manera de hacer frente a todas nuestras responsabilidades", concluye Liotti.