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El exjuez Moro lleva su cruzada anticorrupción al gobierno

Por ANDRES SCHIPANI
El exjuez Moro lleva su cruzada anticorrupción al gobierno
ANDRES SCHIPANI
16/01/2019 | 02:49

Sérgio Moro llegó a su nueva oficina en Brasilia armado con dos cosas para cumplir con su trabajo en la lucha contra las pandillas armadas y los sobornos: una estatuilla de Ruy Barbosa, padre de las libertades civiles del país, y Sherlock Holmes, el detective ficticio.

Pero el ex juez del caso Lava Jato en Brasil necesitará más que símbolos en su nuevo trabajo como ministro de Justicia y Seguridad de Brasil.

Sus nuevas responsabilidades incluyen combatir algunas de las principales preocupaciones de los brasileños: la corrupción, el crimen organizado y los asesinatos violentos.

"Los tres problemas están relacionados. La gran corrupción pone en peligro a la capacidad del Estado para desarrollar políticas públicas eficientes, ya sea debido al mal uso de los recursos o por una pérdida de credibilidad o confianza. Eso crea un vacío que permite el crecimiento del crimen organizado y la violencia", dice.

Moro ayudó a cambiar la historia en su país. Descubrió el esquema de soborno de los principales partidos políticos de Brasil. Encarceló a algunos de los políticos y empresarios más corruptos y sacudió a un continente acostumbrado a la impunidad de los más poderosos.

Su mayor éxito fue el enjuiciamiento del expresidente Lula da Silva, quien cumple una sentencia en la cárcel de 12 años. Ello impidió su postulación en las elecciones de octubre, lo que ayudó a Bolsonaro a obtener la victoria. La decisión posterior de aceptar un puesto en el gobierno provocó acusaciones de un posible conflicto de interés.

Mientras que muchos consideran que su nombramiento es un golpe maestro de. Bolsonaro, otros sienten que socavó la legitimidad de la investigación de corrupción y empañó su brillante reputación.

Aunque muchos de los que votaron a Bolsonaro esperaban que fuera nombrado para el gabinete, Moro dijo que le "sorprendió la oferta".

Ya que ya han surgido acusaciones de corrupción contra algunos en el círculo íntimo de Bolsonaro, los críticos se preguntan si Moro no aceptó un pacto faustiano. Onyx Lorenzoni, el jefe de Gabinete, está bajo investigación por donaciones ilegales de campaña. Mientras tanto, los fiscales también investigan los tratos financieros de Fabrício Queiroz, ex asesor de Flávio Bolsonaro, senador electo y uno de los hijos del presidente.

Moro insiste en que seguirá siendo independiente y enfatiza que la Policía y el poder judicial también lo serán. Los casos que surjan serán investigados, dijo, y si es necesario tendrán las consecuencias necesarias.

Pero rápidamente enfatizó que existía una diferencia entre el presente y el pasado reciente, cuando "la estructura de la administración pública se basaba en un sistema de corrupción". Ahora, si surge un caso de corrupción, "va a ser un problema aislado, no algo sistemático, organizado".