Finanzas y mercados

Cañonero, el vice de Caputo, se queda a aplicar acuerdo con FMI

Por MATÍAS BARBERÍA
Cañonero, el vice de Caputo, se queda a aplicar acuerdo con FMI

26/09/2018 | 02:48

Hasta el cierre de esta edición, junto con la salida de Luis Caputo de la presidencia del Banco Central (BCRA) sólo se conocía la intención de Pablo Quirno de dejar su puesto en el directorio de la autoridad monetaria. Además de la llegada de Guido Sandleris, nuevo presidente que sería designado hoy mismo en el Boletín Oficial, también se comunicó la incorporación al directorio de la economista Verónica Rappoport, como vicepresidenta segunda. La permanencia más relevante, por otro lado, terminó siendo la de Gustavo Cañonero como vicepresidente primero, quien condujo las conversaciones con el FMI.

Pablo Curat, Francisco Gismondi, Horacio Liendo, Enrique Szewach y Fabián Zampone, el resto de los directores, en principio continuarían en sus cargos.

Rappoport, es profesora asociada de la London School of Economics desde 2016. Egresada de la UBA, con maestría en la Universidad Torcuato Di Tella, de la misma camada de Sandleris, y doctorado en el MIT

Con Cañonero estable en su puesto, un ex Deutsche Bank que aporta su experiencia en el sector financiero y que fue una de las voces del BCRA en la reformulación del acuerdo con el FMI, la nueva conducción del BCRA se orienta a implementar esta nueva fase del programa del Fondo. Sandleris, por Hacienda, también trabajó en el acuerdo.

La salida de Caputo, explicaban ayer en la calle Reconquista, tuvo que ver con la dureza del organismo internacional a la hora de definir la política cambiaria por venir. Las bandas de flotación para conducir al dólar, algo que el BCRA veía como esencial para una política anti inflacionaria, chocaron con la intransigencia de los funcionarios del Fondo reacios a financiar con sus préstamos fuga de divisas para conducir al dólar.

Sin embargo, ayer, fuentes del BCRA aseguraban que las bandas de flotación seguían vivas hasta anoche en el acuerdo que podría aprobarse tan pronto como hoy. La discusión, contaron, estaba centrada en qué tan anchas serían esas bandas para permitir movimientos de la divisa. Y si iban a ser o no fijadas en forma explícita. La posición del Fondo es que deben ser lo más anchas posibles, para evitar que el BCRA tenga que usar demasiado poder de fuego, mientras que Caputo y los suyos se inclinaban por un sendero más angosto.