Financial Times

Los arquitectos discuten cómo restaurar Notre Dame

Por EDWIN HEATHCOTE
Antes de iniciar las obras será necesario acomodar las ideas sobre qué es lo que se está reconstruyendo. No es lo mismo reparar una catedral que un edificio laico
Los arquitectos discuten cómo restaurar Notre Dame
EDWIN HEATHCOTE
16/04/2019 | 21:17

Los productos más extraordinarios de la arquitectura", escribió Victor Hugo, "son más obras de la sociedad que de los individuos". Notre Dame, sugirió el escritor, fue un logro colectivo de una cultura entera. Y llevará una sociedad entera reconstruirla.

El impulso por reconstruir es potente. El presidente Emmanuel Macron ya prometió hacerlo. Pero para una restauración como ésta se necesitará más que sólo dinero. Requiere de un examen forense meticuloso y un profundo análisis sobre qué es exactamente lo que se está reconstruyendo.

Las tareas de restauración parece ser cada vez más peligrosas. Hubo tantos incendios durante reparaciones, desde la Escuela de Arte Glasgow, obra de Charles Rennie Mackintosh hasta el teatro La Fenice en Venecia, que quizás sería mejor dejar en paz los edificios viejos.

Estamos encantados, en esta era digital, con la iconografía, la construcción como representación de un orden moral y un cosmos medieval, pero también con la pura autenticidad de los edificios antiguos.

Conservación inevitablemente suena a conservador. Pero, de hecho, es una idea que surgió sólo en la edad moderna, en el industrial siglo XIX. Cuando se reconoció a esa autenticidad como algo profundo e histórico, se pasó a venerar a la arquitectura como objeto o artefacto de arte y no como un componente laboral de la vida diaria.

Pero, ¿cuánto de esa estructura es verdaderamente medieval? La construcción de las catedrales lleva siglos y siempre están en obra, se van sumando capas a lo largo de los años. Las preguntas urgentes son dónde empezar y qué, exactamente, reconstruir.

Donald Insall, probablemente el arquitecto de conservación más eminente de Gran Bretaña, estuvo a cargo de la restauración del Castillo de Windsor después de un incendio en 1992. "Lo más importante es la gente", dijo. "La seguridad de las personas siempre es lo primero. Cómo lograr que la estructura sea segura para los investigadores y trabajadores. ¿Están estables las paredes?, ¿Podrán derrumbarse? ¿Hay todavía fuego en algún lado?", agregó.

Y cuando la estructura está estabilizada, ¿entonces qué? "En Windsor usamos computadoras para marcar todo lo que encontrábamos entre los escombros", contó Sir Donald. Como si fuera una escena del crimen.

Becky Clark, directora de iglesias y catedrales de Inglaterra, dijo: "La catedral debe haber sufrido un shock térmico, con el fuego primero y luego con toda el agua que se derramó. Por lo tanto, primero hay que garantizar la seguridad y luego la prioridad será recuperar el techo".

Clark agregó que habrá una "enorme presión para reconstruir, pero el proceso de restaurar una gran catedral no es rápido. Después de la consolidación debe haber una pausa."

En esa pausa habrá que acomodar las ideas sobre qué es lo que exactamente se está reconstruyendo. "Por ejemplo," continuó, "no podemos recuperar exactamente lo que había, el palimpsesto se perdió".

La mayoría de la gente esperará una reproducción meticulosa de cómo recuerdan la iglesia. Pero otros aseguran que se debería aprovechar esta oportunidad para agregar una capa de nuestra propia era. "¿Se conserva parte de la evidencia de este incendio?, preguntó Sir Donald. "Después de todo, el incendio ahora es parte de la historia de la catedral".

La última complicación es eclesiástica. La Catedral de Notre Dame no era sólo un monumento sino un edificio donde congregaciones se reunían a rezar. "El proceso de restauración de una gran catedral es diferente al de un edificio laico", señaló Clark. "Quienes la visitan no lo hacen sólo por la arquitectura sino por el sentido espiritual. Si se puede garantizar que siga siendo un lugar de oración, por qué restaurarla? Porque aún estamos construyendo para la gloria de Dios y tenerla fuera de funcionamiento durante décadas sería devastador. Hay que mantener parte de ella abierta así la gente puede seguir usándola," agregó.

 

Traducción: Mariana Oriolo