Financial Times

Gran Bretaña debe evitar un Brexit sin acuerdo

Gran Bretaña debe evitar un Brexit sin acuerdo

16/11/2018 | 00:19

Apenas se había secado la tinta de las 585 páginas del acuerdo del Brexit propuesto por Theresa May cuando empezó a desintegrarse.

La primera ministro británica sufrió renuncias de varios ministros, incluyendo Dominic Raab, el secretario para el Brexit que teóricamente negoció el acuerdo. Los miembros de su partido entregaron sus "cartas de no confianza". Se está gestando un desafío al liderazgo. Las chances de que el parlamento apruebe el acuerdo parecen aún menores. La posibilidad de que Gran Bretaña se retire de la UE sin un acuerdo en este momento es espantosamente real.

Sin importar lo que suceda en los próximos días y semanas, la prioridad es evitar ese resultado porque le agregaría una crisis económica a la actual crisis política. Este diario dejó en claro su malestar con el acuerdo de May, que es evidentemente peor que permanecer en la UE y no genera ninguno de los beneficios prometidos por los ardientes defensores del Brexit. Pero una salida sin acuerdo sigue siendo enfáticamente la opción menos recomendable.

No debería haber malos entendidos sobre lo perjudicial que sería ese desenlace, para el empleo y la economía, para la seguridad de Gran Bretaña y para su lugar en el mundo. No cumplir con las normas básicas de la Organización Mundial de Comercio para comerciar con la UE significaría aranceles y controles fronterizos. Podría resultar en escasez de alimentos y otros productos esenciales. Las autopistas en Kent estarían atascadas de camiones; las cadenas de abastecimiento se detendrían. El secretario de Salud dijo a los colegas este miércoles que no puede garantizar que no haya muertes como resultado de un Brexit sin acuerdo.

Tan profundas son las divisiones en el partido conservador que es inevitable que desafíen a May. Sin embargo, aunque eso no se convierta en una moción de censura, será desperdiciar un precioso tiempo mientras cada vez está más cerca el 29 de marzo de 2019, fecha en la que Gran Bretaña se retira de la Unión Europea. Pusieron otra vez el psicodrama interno de los tories por el tema Europa por delante del interés nacional. Los miembros del parlamento deberían recordar que fueron electos por sobre todo para preservar la prosperidad y seguridad del Reino Unido. El partido laborista de Jeremy Corbyn, por mucho que pueda esperar que la agitación derive en una elección general anticipada, tiene responsabilidades similares.

No es imposible que las actuales peleas políticas conduzcan a una revisión de algunas partes del acuerdo de May. Incluso entonces no está nada claro si el acuerdo podría ser ratificado por la Cámara de los Comunes. Si no fuera así, el gobierno debería estar listo para hacer sonar la alarma, y pedir una prórroga o suspensión del proceso de salida del Artículo 50. La UE de 27 naciones, que tiene el interés común de evitar un Brexit desordenado, debería aceptar.

Si el Reino Unido se encuentra con que no tiene un acuerdo de salida aprobado por el parlamento y consigue que le concedan más tiempo, habría otros caminos a seguir. Uno podría ser la "opción noruega" buscar ser miembro temporario o a largo plazo del Área Económica Europea, que tendría el mérito de darle a Gran Bretaña acceso total al mercado único de la UE. Otra opción sería llamar a un segundo referéndum. Aunque ese plebiscito produjera una mayoría a favor de abandonar la UE sin un acuerdo, los votantes al menos tendrían en claro, a diferencia de lo que sucedió en 2016, qué es lo que exactamente estaban votando, con todos sus costos y riesgos.

No hay mayoría entre los parlamentarios a favor de una salida sin acuerdo. Los miembros del parlamento no deberían permitir ser manipulados por los defensores acérrimos del Brexit para producir un resultado así, o dejar que suceda como consecuencia de las turbulencias políticas. El desencanto con la clase política británica fue un factor del voto a favor de abandonar la UE en 2016.

Mientras Gran Bretaña enfrenta sus decisiones más cruciales desde la segunda guerra mundial, le corresponde a la clase política demostrar que puede conducir el país por el bien, a largo plazo, tanto de quienes permanecer en la UE como de los quieren abandonarla.