Financial Times

Empresas de EE.UU. con elevada brecha salarial entre jefes y empleados

Por ANDREW EDGECLIFFE-JOHNSON
Un análisis de la remuneración total de 100 presidentes de compañías, señala que 11 de ellos cobran más de 1000 veces lo que gana un empleado promedio
Empresas de EE.UU. con elevada brecha salarial entre jefes y empleados
ANDREW EDGECLIFFE-JOHNSON
16/04/2019 | 21:50

Warren Buffett el año pasado ganó casi siete veces más que el empleado promedio de Berkshire Hathaway, mientras que el ingreso de Elon Musk fue 40.668 veces superior al del trabajador medio de Tesla, según documentos presentados por las compañías. Estos datos despertaron un debate sobre información que los políticos exigían conocer después de la crisis financiera.

Esos detalles están empezando a surgir un año entero después de que la Securities and Exchange Commission (SEC) ordenó a las compañías estadounidenses dar a conocer la relación entre la remuneración que recibe su CEO y el salario de su empleado medio, lo que refuerza los argumentos de quienes buscan frenar el sueldo de los ejecutivos.

El ratio promedio entre el salario del máximo responsable de una empresa y su empleado medio en 2018 era de 254, según un estudio revelado el año pasado por la consultora Equilar, comparado con los 235 de 2017, cuando sólo dos tercios de las compañías estudiadas daba a conocer esas cifras.

Este coeficiente, un legado de los esfuerzos pos crisis de la Ley Dodd-Frank por regular la remuneración de los ejecutivos, llama la atención de sindicatos, activistas y políticos en el inicio de la temporada electoral 2020 en la que varios demócratas ya hacen campaña diciendo que hay que domar los excesos corporativos y reducir la desigualdad.

"Los políticos saben que éste es un tema que realmente produce una reacción positiva en todo el espectro político", explicó Sarah Anderson, directora del proyecto económico global del izquierdista Institute for Policy Studies, quien comentó que una encuesta de Stanford realizada en 2016 indicaba que la mayoría de los demócratas y republicanos estaban a favor de poner un tope al salario de los ejecutivos.

"Es un indicador realmente importante de si una compañía comparte su riqueza internamente", agregó, diciendo que la revelación de esos datos alentó a legisladores de siete estados a tratar de gravar a aquellas compañías con muy altos ratios salariales.

Se introdujo uno de esos impuestos en Portland. Las compañías de la ciudad más grande de Oregon deben pagar un recargo tributario de 10% si sus CEOs tienen un salario entre 100 y 250 veces superior al de su empleado promedio, mientras que aquellas con ratios superiores a 250 deben abona una sobretasa de 25%.

En su año fiscal 2018, Nike, la compañía más famosa de la ciudad, remuneró a su CEO Park Parker con un salario 379 veces superior a la suma cobrada por su empleado promedio.

La fuerza política del ratio quedó a la vista la semana pasada cuando Katie Porter, una legisladora de California, desafió a Jamie Dimon, CEO de JPMorgan, sobre la discrepancia entre su remuneración de u$s 31 millones y los u$s 16,50 que cobra por hora un cajero del banco en su distrito.

Un análisis más profundo de la letra chica que explica esas cifras muestra amplias disparidades entre las compañías, junto con una serie de asteriscos y anomalías que siembran dudas sobre la útilidad de esa información cada vez más requerida en países desde India hasta Reino Unido.

"Si se analiza bien el número se puede ver que es débil y poco preciso", dijo Deborah Lifshey, directora gerente de Pearl Meyer, una consultora de remuneraciones.

Equilar analizó salarios de las 100 compañías más grandes en términos de facturación que habían sido publicados hasta el 1 de abril de 2018. No habrá un informe completo hasta mayo, pero Amit Batish, autor del informe de Equilar, señaló que espera un panorama similar.

De los 100 CEO, 11 cobran una cifra más de 1000 veces superior a su empleado promedio, y la mayoría tuvo dificultades para explicar la brecha.

Cuando Manpower, la compañía de búsqueda de personal, dijo que su CEO gana 2508 veces los u$s 4563 que cobra su empleado promedio -que según dijo era un cuidador en Israel- pidió a los inversores que recuerden que el 95% de su personal es contratado para tareas específicas temporarias.

Los grandes incentivos basados en el desempeño inflaron el ratio en varias compañías. Safra Catz y Mark Hurd, los copresidentes de Oracle, encabezan la tabla de remuneraciones de Equilar con paquetes por u$s 108 millones cada uno, pero la compañía de software dijo que esas cifras eran "atípicamente elevadas" porque incluyeron opciones sobre acciones concedidas en los últimos cinco años. Ajustado por su valor anualizado, según Oracle, ese ratio cae de 1201 a 282.

Discovery Communications, de manera similar, invitó a los accionistas a pasar por alto un paquete de opciones cercano a u$s 100 millones que recibió David Zaslav, mientras que Disney informó que el ratio de Bob Iger habría sido de 852 veces sobre el salario de un empleado de parque de diversiones jornada completa, y no de 1424, si no se hubieran tenido en cuenta las unidades de acciones restringidas por u$s 26 millones que obtuvo por la adquisición de Fox.

Equilar no incluyó a Tesla en su análisis, pero el fabricante de autos eléctricos registró el ratio salarial más extremo de todos: fue de 40.668. Salvo u$s 56.000, la remuneración de u$s 2.284 millones que cobró Musk provino de un premio por desempeño que, sin embargo, sólo recibirá en su totalidad si Tesla cumple ciertas metas como alcanzar una capitalización bursátil de u$s 650.000 millones. Y Musk optó por no recibir su salario de cinco dígitos.

En el otro extremo de la escala, Berkshire Hathaway aseguró que los datos dados a conocer en cumplimiento de los requerimientos fijados por la SEC "brindan poca información útil, si no ninguna, a sus accionistas" porque la remuneración anual de Buffet es de u$s 100.000 hace más de 25 años.

Un análisis de Lifshey de Pearl Meyer el año pasado descubrió que los ratios salariales varían enormemente según el sector, y advirtió que tenían poca correlación con su desempeño. Pese a las ganancias récord de las empresas en 2018, según Equilar la remuneración promedio de los CEOs analizados disminuyó un poco a u$s 15,6 millones.

"Todos están preocupados por la óptica de esto, pero no está influyendo en nada en las decisiones sobre los salarios de ejecutivos porque no es lo que debería influir", dijo Lifshey esta semana, señalando que las comisiones de salarios seguirán poniendo el foco en el desempeño financiero.

La diferencia salarial entre el CEO y el empleado promedio de una empresa será un tema muy mencionado en la campaña electoral 2020, agregó, pero lo que van a decir los candidatos "no es exacto porque no es un número forzado".

La SEC calcula que a las empresas les costó u$s 1000 millones cumplir con la exigencia de revelar esos datos. Sus esfuerzos para comprender quién cuenta como empleado promedio también llevó a algunos a ofrecer breves descripciones de esas referencias humanas, desde el personal de mantenimiento de línea que gana u$s 113.035 en Southern Company hasta un guardavía de Union Pacific que cobra u$s 79.902.

Los accionistas ahora pueden medir a James Quincey de Coca Cola contra un empleado por hora en Sudáfrica (un ratio de 1106) o a Steve Easterbrook de McDonald's contra un empleado de restaurant media jornada en Hungría (ratio de 2124)