Financial Times

EE.UU., Canadá y Australia se unen para que no falten metales

Por ED CROOKS
El mayor consumo de ciertos materiales como el litio, el cobre y el cobalto, que respaldan el giro hacia los vehículos eléctricos genera una creciente preocupación en los tres países
EE.UU., Canadá y Australia se unen para que no falten metales
ED CROOKS
13/06/2019 | 01:30

Estados Unidos y países aliados iniciaron un esfuerzo internacional para estimular el desarrollo responsable de los materiales necesarios para las nuevas tecnologías energéticas, entre ellos litio, cobre y cobalto, en un intento por asegurarse en el futuro el suministro de esos recursos.

La iniciativa responde a la inquietud por el gran aumento del consumo de algunos de esos materiales, que respaldarán el mayor uso de autos eléctricos y el almacenamiento de energía en baterías.

El Departamento de Estado de EE.UU. y su equivalente en Canadá y Australia dijeron que trabajarán para ayudar a los países a descubrir y comprender sus recursos minerales. También ofrecerán asesoramiento sobre cuestiones de gestión y marcos de gobernanza que atraerán inversiones internacionales y apoyarán las buenas políticas ambientales y sociales.

Se espera que el menor uso de combustibles fósiles en el sistema de energía global —impulsado por las reducciones de costos que convierten a las nuevas tecnologías en cada vezmás competitivas, y por las políticas estatales apuntadas a combatir el calentamiento global y la contaminación local— dé pie a un fuerte aumento de la demanda de algunos metales y otros materiales.

Por ejemplo, la demanda de cobre podría aumentar de 275% a 350% para el año 2050, según académicos de la Universidad de Yale. El Banco Mundial estimó en 2017 que las acciones para limitar el aumento de las temperaturas globales a 2°C en comparación con los niveles preindustriales podría implicar un aumento de siete veces en la demanda de cobalto y de 11 veces en la demanda de litio para 2050.

Según Simon Moores, de Benchmark Mineral Intelligence, la importancia de tecnologías como los autos eléctricos, implica que "quien controle estas cadenas de suministro controlará la energía industrial en el siglo XXI".