Suplemento Especial

Combustibles fósiles, ¿con pico en 2020?

Por  PILAR ASSEFH

La caída en el costo de las renovables y su almacenamiento desplazará al gas, el carbón y el petróleo, según un reporte de Carbon Tracker.
Combustibles fósiles, ¿con pico en 2020?

12/09/2018 | 00:00
De acuerdo a un informe publicado ayer, en la ciudad estadounidense de San Francisco, donde se desarrolla esta semana la Global Climate Action Summit (GCAS), el rápido crecimiento global de las tecnologías limpias en materia energética llevará a que los combustibles fósiles alcancen su pico de consumo en 2020.

 

El reporte, elaborado por el think tank británico Carbon Tracker, pone el acento en los costos como principal driver de la transición. En este sentido, según puntualiza, la demanda de carbón, gas y petróleo se estancaría porque el costo de las renovables y el almacenamiento de baterías está cayendo rápidamente. Esto, sumado a la incorporación de mayores proporciones de fuentes limpias en las economías emergentes y las políticas gubernamentales impulsadas a limitar el cambio climático, permitiría que el ritmo de su expansión se siga acelerando.

"La del 2020 será la década en que la demanda de combustibles fósiles alcance su pico, ya que un bastión tras otro es asaltado y abrumado por la creciente marea renovable. Esto conducirá inevitablemente a billones de dólares de stranded assets en todo el sector corporativo y afectará a los estados petroleros que no se reinventen a sí mismos", dice, al respecto, Kingsmill Bond, New Energy strategist de Carbon Tracker y autor del reporte.

El dato: el punto de inflexión de la demanda de combustibles fósiles llegaría cuando las fuentes de energía solar y eólica representen alrededor del 6% del suministro total de energía y el 14% del suministro global de electricidad. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), en 2017, las renovables contabilizaban por 1,3% de la matriz global.

Factores que impulsan

Tres serían los factores de impulso para la transición energética, de acuerdo al análisis de Carbon Tracker. En primer lugar, la rápida caída de los costos de la energía solar fotovoltaica y eólica, así como también de su almacenamiento en baterías. Esto hace que estas tecnologías sean capaces de competir con los combustibles fósiles sin subsidios, se detalla en la publicación. En este sentido, los costos descendieron cerca del 20% por cada duplicación de capacidad y esta es una tendencia que, se espera, continúe. De este modo, hacia 2020, las fuentes renovables serían más baratas que las de origen fósil en todas las principales regiones del planeta, afirman desde la organización británica, utilizando datos de la la Agencia Internacional de Energía Renovable.

 

El segundo factor se relaciona con los mercados emergentes, y cómo estos están impulsando el crecimiento de la demanda de energía y la elección de las renovables por sobre los combustibles fósiles. Un dato no menor es que se trata de mercados que cuentan con menos infraestructura heredada de estas últimas fuentes, una creciente dependencia energética y más contaminación. Aquí, China e India son los principales casos a citar: el primero superó a los Estados Unidos en despliegue de capacidad solar y eólica en 2012, y autos eléctricos en 2016.

El tercer factor, por último, remite a una política gubernamental que respalde las tendencias hasta aquí descritas. "La necesidad de limitar las emisiones de dióxido carbono, el deseo de respirar aire limpio y el impulso por la independencia energética significan que la presión regulatoria global sobre la industria fósil solo aumentará", considera Kingsmill Bond, al respecto.