Economía y política

Mensaje a bonistas: una negociación dura y marzo como fecha límite

Por  MARIA IGLESIA

Se esperan anuncios de Martín Guzmán para hoy y definiciones sobre el inicio de la reestructuración. Alberto Fernández mencionó ayer que mandarán el Presupuesto cuando la culminen.
Mensaje a bonistas: una negociación dura y marzo como fecha límite

10/12/2019 | 22:30

En su discurso de asunción a la Presidencia, Alberto Fernández definió varias cuestiones relevantes en materia de deuda. Por un lado, se desprende que espera que para marzo o abril esté renegociada con los acreedores privados, para luego enviar el proyecto de Presupuesto 2020, postergado por ahora.

Esta información surge de la confirmación de ayer, cuando dijo que "un Presupuesto adecuado solo puede ser proyectado una vez que la instancia de negociación de nuestras deudas haya sido completada".

A esto se suma que el viernes pasado, tras haber presentado su gabinete, contó que su intención era "prorrogar el presupuesto que existe y sobre abril o mayo mandar el que viene".

Que esta secuencia se dé de esta manera no es casual: en el inicio de las conversaciones para renegociar la deuda con privados (unos u$s 20.000 millones bajo legislación local y otros u$s 30.000 millones bajo ley extranjera) uno de los factores en juego es la trayectoria fiscal hacia adelante que va a plantear el Gobierno argentino.

Por esa razón, no es casual que el equipo económico de Alberto se guarde esa carta para mostrarla en el momento oportuno y no en un proyecto de Presupuesto.

En el mercado había expectativa ayer por dos cuestiones: que hoy el ministro de Economía, Martín Guzmán, realizará anuncios y que habría un viaje a los Estados Unidos para reunirse con bonistas y dar inicio formal a la renegociación de la deuda.

Sí dijo Alberto que primero se debe crecer para pagar la deuda por lo que "para reordenar a la economía" se necesita "salir de la lógica de más ajuste, más recesión y más deuda que se ha impuesto en los cuatro años que hoy acaban".

Calificó la situación actual de "virtual default", tras el reperfilamiento anunciado en agosto. "Quiero que todos comprendamos que el gobierno que acaba de terminar su mandato, ha dejado al país en una situación de virtual default. Por momentos siento estar transitando el mismo laberinto que nos atrapó en 2003 y del que pudimos salir con el esfuerzo del conjunto social", sostuvo.

El plan de Alberto es que se generen los dólares primeros para poder pagar la deuda, para lo cual es necesario el crecimiento económico. "El Gobierno saliente tomó una inmensa deuda sin generar más producción con la cual obtener los dólares imprescindibles para pagarla. Los acreedores tomaron un riesgo al invertir en un modelo que ha fracasado en todo el mundo una y otra vez. Nosotros queremos resolver el problema y para eso necesitamos que todas las partes trabajemos responsablemente", delimitó.

En su exposición en el Congreso, resaltó que la deuda externa en relación al PBI está en su peor momento desde 2004. "Tenemos que sortear ese escenario. Para poner a la Argentina de pie el proyecto debe ser propio e implementado por nosotros, no dictado por nadie de afuera con remanidas recetas que siempre han fracasado", señaló.

El auditorio lo tomó como un mensaje que va en línea con la idea, ya esgrimida por el presidente, de no avanzar con los desembolsos que restan del préstamo con el FMI. Se trata de unos u$s 12.000 millones que, en el plan Guzmán, quedan fuera de juego.