Economía y política

Lavagna concentró su charla con el FMI en medidas de mediano plazo

Por  MARIA IGLESIA

Se sumó a la lista de "presidenciables" que se reunieron con el organismo. Evitó hablar de la coyuntura y prefirió focalizarse en lo que ayudará a Argentina a crecer
Lavagna concentró su charla con el FMI en medidas de mediano plazo

19/02/2019 | 01:35

El ex ministro de economía Roberto Lavagna recibió ayer a los técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) liderados por el italiano Roberto Cardarelli y el jamaiquino Trevor Alleyne.

En su oficina porteña, Lavagna recibió a los enviados a las 15.30 y la charla evitó menciones al corto plazo y la coyuntura.

Es que según comentaron allegados al economista, Lavagna no quiere sumar su voz a las críticas del Gobierno. Por eso prefiere focalizarse en el mediano plazo, es decir a lo que corresponderá a una nueva gestión de gobierno.

Así, durante una hora y 25 minutos, Lavagna y los enviados del Fondo hablaron "cuestiones estructurales de la economía", dijeron en su entorno. Es que si bien el propio economista confirmó por la tarde que estaba reunido a El Cronista, pero luego prefirió guardar silencio.

El encuentro fue agradecido por la misión del FMI. En un escueto comunicado, los técnicos indicaron que la reunión fue "productiva" y se constituyó en una oportunidad para escuchar la visión de Lavagna sobre la perspectivas económicas de la Argentina y el plan económico del gobierno respaldado por el Fondo". A la vez manifestaron su deseo que este tipo de diálogo se repita en el futuro.

Sobre una reestructuración del acuerdo con el FMI, que varios opositores y economistas creen inexorable, en el entorno del ex ministro dijeron que el tema no se trató en el encuentro con la misión comandada por Cardarelli, por entender que es un tema inherente a la coyuntura.

Lavagna no se ha pronunciado en público sobre si el próximo gobierno deberá renegociar el acuerdo con el FMI, algo que sí ha hecho su hijo Marco, diputado por el Frente Renovador.

En charlas con sus allegados, Lavagna prefiere focalizarse en lo que considera tres condiciones positivas para el futuro de la economía argentina: el nivel de desempleo actual, con gente en condiciones de incorporarse de inmediato a la fuerza laboral; los activos del agro y la energía; y la gran magnitud de capitales argentinos en el exterior.

Si bien el ex ministro no quiere hablar del corto plazo, la mirada más allá de 2020 implica tener presentes los condicionantes del próximo gobierno, entre ellos el calendario de vencimientos de la deuda.

Es que cuando el próximo presidente asuma el 10 de diciembre próximo le quedarán por recibir del FMI poco menos de u$s 7000 millones hasta junio de 2021.

Así, este monto no será gatillado en un solo desembolso: cada tres meses, el organismo enviará a la Argentina unos u$s 1000 millones, siempre y cuando se hayan cumplido las metas trimestrales comprometidas.

Estos desembolsos se comparan con los que por ahora concretó el FMI (y enviará en los próximos meses): sólo en 2018 transfirió u$s 28.400 millones, casi la mitad del préstamo stand-by por u$s 57.000 millones a tres años. Y, en 2019, el programa pactado suma otros u$s 22.800 millones. Así, en un año y medio, el gobierno de Mauricio Macri recibiría (siempre que se cumplan con las metas) el 90% del total de u$s 51.200 millones.

Desde el lunes 11, la comitiva del FMI está en Buenos Aires para revisar la evolución de la economía argentina y discutir con los funciona

rios los pasos a seguir. Además de con Lavagna, hubo encuentros con el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y con el ex ministro y diputado kircherista Axel Kicillof.

Desde el organismo están evaluando que se hayan cumplido las metas hasta diciembre pasado para, luego, habilitar el cuarto desembolso por unos u$s 11.000 millones. El primer día los técnicos se encontraron con el secretario de Política Económica del Ministerio de Hacienda, Miguel Braun, y el vicepresidente del Central, Gustavo Cañonero. Aun no estaba definido cuándo se reunirán con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y con el presidente del BCRA, Guido Sandleris.