Economía y política

El desafío de "resolver la crisis bien y rápido, para no caer en otro 2001"

Por  MARIA IGLESIA

El desafío de "resolver la crisis bien y rápido, para no caer en otro 2001"

08/12/2019 | 23:39

Nadie quiere que haya un default. Esta definición, concisa y concreta, que sienta posición, la hizo Martín Guzmán en agosto. Aún cuando muy pocos esbozaban la posibilidad de sería parte del Gobierno de Alberto Fernández -más allá de su afinidad política y los intercambios con diferentes referentes del Frente de Todos-, este economista argentino que pasó los últimos 11 años en los Estados Unidos, tenía un plan para la Argentina. Principalmente para la deuda y el intento de impulsar la actividad.

A decir verdad, para Guzmán, el designado ministro de Economía, hay una relación de ida y vuelta entre que la deuda vuelva a una trayectoria sostenible y la economía retome un sendero de crecimiento. Sin una cosa, no ocurre la otra, y viceversa.

Pese a haber vivido desde 2008 en Estados Unidos, Guzmán mantiene su domicilio en su La Plata natal, donde hizo la carrera de grado en Economía. Empezó en 2001 a estudiar, año emblema, con el intento de encontrar respuesta a por qué ocurren las crisis en la Argentina.

Hincha de Gimnasia y Esgrima de La Plata, emigró a Estados Unidos para hacer su doctorado en la Brown University, y se quedó en el país del norte. Tras iniciarse como investigador de post doctorado en la Universidad de Columbia junto a su principal mentor, el nobel de Economía, Joseph Stiglitz, profundizó en temas de crisis macroeconómicas y deuda pública.

Para Guzmán, "lo importante es resolver la crisis bien y rápido para no caer en otro 2001", dijo en Cítrica Radio. Sus detractores, si bien le reconocen una excelencia académica, marcan la falta de experiencia en la cancha. No obstante, Guzmán, según presentaciones recientes, buscará reperfilar los vencimientos tanto de capital como de intereses por dos o tres años.

Consultado de por qué los acreedores deberían aceptar esa premisa, sostuvo que lo harían "porque saben que si la Argentina no se recupera, no va a poder pagar la deuda más adelante". Aún así, sabe que hay riesgos de que no lo hagan. Y se puso como plazo llega a marzo con la negociación cerrada.

En la relación con el Fondo Monetario Internacional plantea que se debe prescindir de los desembolsos que restan del programa stand-by a tres años (unos u$s 12.000 millones), bandera que el propio Alberto plantó semanas atrás.

Consciente de que hay que generar los recursos para poder pagar, plantea que hay que buscar la manera de converger a un superávit fiscal primario y que no hay espacio para avanzar con ajuste fiscal.