Economía y política

El Gobierno prepara modesta recepción a Bolsonaro para evitar campaña en contra

Por  EZEQUIEL M. CHABAY

El brasileño llega el jueves y la Casa Rosada redujo la exposición del presidente con el visitante en una agenda oficial de poco más de tres horas. La delegación se verá con empresarios a puertas cerradas.
El Gobierno prepara modesta recepción a Bolsonaro para evitar campaña en contra

04/06/2019 | 21:05

El presidente de Brasil, Jaír Bolsonaro, llegará este jueves en su primera visita oficial al país, a pocos días del cierre de listas y con el Gobierno con el foco puesto en la inminente campaña más que en las relaciones exteriores en el largo término.

Siendo que el mandatario brasileño genera rechazo en vastos sectores de la política y la sociedad por su perfil y declaraciones, la Casa Rosada planeó una recepción ajustada estrictamente al decoro protocolar, sin mayores honores y pensando, ante todo, en cuidar la imagen del presidente Mauricio Macri. 

La Casa Rosada quiere evitar que la oposición haga campaña con la foto de Macri y el líder de ultraderecha y ex capitán del Ejército, tras tomar nota de la movilización convocada por partidos de izquierda, gremios y organizaciones en la tarde del jueves, con epicentro en Plaza de Mayo.

Bolsonaro arribará al Aeroparque metropolitano alrededor de las 10 e inmediatamente se trasladará a la Plaza San Martín, donde bajo un estricto operativo de seguridad, cumplirá con la habitual ceremonia de ofrenda floral al monumento al Libertador. 

Una hora más tarde, el jefe político del principal socio económico de la Argentina será recibido por el presidente Mauricio Macri en la Casa Rosada, donde concentrará toda la actividad oficial en poco más de tres horas.

Los mandatarios tendrán una reunión privada y luego, presidirán un encuentro de trabajo ampliado a sendos gabinetes. Macri y Bolsonaro harán una declaración conjunta a la prensa, pero no responderán preguntas.

Luego de enfrentar a la prensa, habrá apenas un saludo protocolar del visitante con las autoridades del Congreso y la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en la antesala de un almuerzo ofrecido a la comitiva en el Museo del Bicentenario. Bolsonaro no acudirá ni al parlamento ni a Tribunales, como se estila en estas ocasiones.

Bolsonaro y Macri, de buen semblante en su primer encuentro, en enero pasado.

 

Con foco empresario

Por la tarde, el brasileño cerrará un seminario de la industria de Defensa en la embajada de su país, ubicada en Cerrito y Juncal, y luego asistirá con sus ministros a un encuentro con empresarios en Hotel Alvear Palace, con la intención de dar a conocer los planes de Brasilia para los sectores de energía, agroindustria, gas y petróleo, servicios y pymes.

Desde hace días, ambos gobiernos trabajan para lanzar un nuevo marco de cooperación en materia energética, que incluiría la exportación de energía eléctrica al vecino país desde la interconexión existente en Paso de los Libres, Corrientes, y Uruguaiana. Más en un tono exploratorio, aparece la posibilidad de abordar el fenómeno de Vaca Muerta.

El encuentro con el sector privado se mantiene en estricta reserva y las invitaciones, a cargo de la Cancillería, solo llegaron a los representantes de las principales compañías y cámaras empresarias

Por la noche, Bolsonaro no será agasajado en una cena pública en el CCK, como estiló este Gobierno con otros mandatarios extranjeros. Tampoco será reconocido visitante ilustre de la Ciudad, como es costumbre. Apenas trascendió que tendrá una "comida privada" y, tras hacer noche en Buenos Aires, volará el viernes a primera hora con rumbo a Río de Janeiro para retomar su agenda.

Además de Bolsonaro, la delegación brasileña estará compuesta por los ministros de Exteriores, Ernesto Araújo; el jefe de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni; Economía, Paulo Guedes; Defensa, el general Fernando Azevedo e Silva; Agricultura, Tereza Cristina; Minas y Energía, Bento Albuquerque; Ciencia y Tecnología, Marcos Cesar Pontes.