Economía y política

Contactos con el FMI para discutir el nuevo rumbo del programa

Por  ARIEL COHEN

Contactos con el FMI para discutir el nuevo rumbo del programa

20/08/2019 | 01:58

Misión, estabilizar la economía. O lo que es lo mismo, al dólar. Mauricio Macri, la cúpula de Cambiemos y Hernán Lacunza definieron ayer que esa será la prioridad. Tras la crítica semana posterior a las PASO y el arranque de ayer, con récord de riesgo país y nuevas caídas en las cotizaciones de papeles argentinos en Wall Street, el Gobierno ajustó la estrategia. Valdrá para el día a día, a partir de hoy, para la subsistencia hasta las elecciones de octubre y también hasta diciembre, cuando concluye el mandato de Mauricio Macri.

Esa prioridad también fue conversada anoche con el FMI. Se definió políticamente al cabo de las reuniones de Macri con Lacunza, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y la plana mayor del Pro. No obstante, faltaba la comunicación más importante: el ajuste de los detalles de las medidas que se anunciarán por la mañana en el Banco Central con el FMI. También está pendiente una hoja de ruta para el cumplimiento del programa con el nuevo escenario político. Desde las elecciones del domingo pasado, donde el Gobierno perdió capital político a mano del Frente de Todos, hasta ahora, el organismo omitió cualquier pronunciamiento público, con el argumento de que no se involucra en procesos electorales.

Para esta mañana se aguarda una comunicación postergada durante todo el fin de semana, en relación con el inicio de la revisión de las metas del stand-by en vigencia. De hecho, a partir de hoy ya estaban agendadas reuniones con economistas de los técnicos que llegarían al país junto con Roberto Cardarelli. La misión anterior también estuvo integrada por el titular del Departamento Hemisferio Occidental, el uruguayo Alejandro Werner.

La misión debería autorizar el desembolso, en septiembre, del equivalente a unos u$s 5400 millones del quinto tramo del stand-by por u$s 47.100 millones. Analizará los números de julio. Hasta ese momento, previo a las PASO, el Gobierno todavía podía mostrar números positivos en materia fiscales y de cuenta corriente. Con el nuevo escenario, se ha complicado la renovación de vencimientos por Hacienda.

Sobre todo, tras la devaluación del lunes y martes pasado, las intervenciones del candidato del Frente de Todos dando por finiquitado en los hechos el acuerdo por el FMI y las dudas introducidas por Alberto Fernández acerca de una hipotética reestructuración de la deuda pública en caso de llegar a la Casa Rosada.

Más aún, tras los anuncios de rescate al consumo posteriores al saldo del dólar por arriba de $ 60: aumentos salariales para el sector público nacional, reducción de IVA en la canasta básica, aumento de los mínimos no imponibles de Ganancias, con las consiguientes pérdidas de ingresos para el fisco nacional y las provincias, podrían marcar un quiebre de la línea de déficit cero contemplada en el programa. También medió la salida de Nicolás Dujovne, el mayor garante del acuerdo con Fondo, y su remplazo por Lacunza.

De acuerdo con lo que trascendió, por el momento, no habrá nuevo "tiros fiscales" del Gobierno, sin recursos adicionales. La cita de Macri con la Mesa de Enlace para hoy mismo hace presuponer que podría volver a la mesa de arena la idea de aumentos a las retenciones. Se abre el desafío de la estabilización.